domingo, 31 de marzo de 2013

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XXVII)

,


"... un engendro de alguna mente contumaz y
rabuda, como la de Juan el de Cartajima
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."


De poetas (XXVII)

<Cuando vi a la suegra de Antonio Banderas, la seductora
Tippi Hedrem, de aquel inolvidable "Los pájaros", caí en
la cuenta de que mi enamoramiento a los 27 años de edad
estuvo pero que muy requetebién fundado. Los fogonazos
del eros, más silenciosos y menos deslumbrantes que los habidos
hace unos días,al ser nombrado Banderas 'Legionario de Honor",
deslumbraron al personal cuando el actor recogió la Medalla
del Ateneo de Málaga. Una despistada, siempre las hay, se
acercó y me dijo; somos famosos, ¿verdad?. La hubiese vulnerado
en su idiotez, pero preferí seguir recreándome en Tippi, ¡estaba tan exquisita!>

Esto sucedió, siendo Jesús Pérez-Lanzac Presidente del Ateneo.
Lo que ha cambiado esta sociedad, oh Dios: Antonio Banderas:
de Ateneísta de Honor a Legionario de Honor. 
Así nos va. Así les va. Así le va.

Juan 


Horace Walpole



COMEDIA Y TRAGEDIA


"He dicho repetidamente, y con mucha más
frecuencia he pensado, que este mundo es
una comedia para los que piensan y una
tragedia para los que sienten. Esto explica
por qué reía Demócrito y por qué Heráclito lloraba"

Horace Walpole

sábado, 30 de marzo de 2013

Lo andan buscando


No sé si existió y no sé si fue revolucionario. Incómodo, sí: con toda seguridad, e inadaptable al mundo en que vivió: “mi reino no es de este mundo”, de esta sociedad. 

Nació en Belén, pero creció, trabajó, vivió y predicó en Galilea, región de gentiles, por ello le llamaban despectivamente “el galileo”. Fue asesinado en Jerusalén, la ciudad santa.

Súbdito de un gobierno teocrático, o sea, religioso, al tiempo que esclavo de un imperio, el romano. Buen judío, gustaba de rezar en sinagogas y lugares sagrados, pero en “los dichos y hechos” que sobre él se han escrito se narran momentos de oración en montes, desiertos, mares y entre olivos.

Fue cumplidor de la ley: “yo he venido a que la ley se cumpla”, pero tenía su credo particular. Todavía hoy su credo es particular; el oficial es el de la Iglesia.

En una montaña nos lo comunicó. Él creía en los pobres, en los que sufren, en los no violentos, en los que tienen hambre y sed de justicia, y en los que trabajan por la paz.

Empezó a molestar a sus superiores religiosos, políticos y militares. Unas monedas, como siempre, derrumbaron un ideal. Hecho prisionero, pasó legalmente por algo así como un tribunal de la “Santa” Inquisición, el Sanedrín. Fue declarado blasfemo por asegurar que era hijo de Dios. Y por blasfemo, condenado a muerte. El poder político, a través del Fiscal del Imperio, ejecutó la sentencia. El pueblo la confirmó con un ¡crucifícale!.

Enterrado, comenzó a circular una extraña noticia: su sepulcro estaba vacío. Más tarde dijeron que había resucitado. Desde entonces se busca incansablemente por unos y otros, amigos y enemigos. Se sospecha que puede estar entre los suyos, ya saben, incómodos, pobres y demás. 

No sé.

Se asegura que no está entre oro, tribunas, poder y fusiles.

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XXVI)


"...  un engendro de alguna mente contumaz
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de  tierra y de mar..."

De poetas (XXVI)

El husmeador
" -se preguntaba Alberto Torés
Premio de Poesía de la Crítica de Andalucía-, y contestaba:
"afirmaríamos ahora que se trata de de una creencia plena en
un sistema de valores que ha perdido enteros. En alguna ocasión,
pensé que el husmeador era también el lado oculto de la luna que
nadie desea debatir, mucho menos frente a frente. También he
creído que era el alter ego de José García Pérez, y que José
García Pérez es a su vez la proyección de otro hombre llamado
Juan el de Cartajima. En cualquier caso, todos ellos con un
sincero trasfondo que combina el humanismo y la nostalgia,
el romanticismo y el idealismo. Lo que viene a llamarse 
"buen rollo" en definitiva">

Esto creía mi amigo Alberto, pero lo cierto es que ese
trío no conformaba la "Santísima Trinidad Literaria",
sino que cada uno, antes, ahora y mañana: va a su bola personal.

Juan



Musset





"¡Oh muerte, viejo capitán, es ya la hora; lévemos el ancla!

A. de Musset

viernes, 29 de marzo de 2013

Inútil plegaria



       No comprendo nada. He quedado solo. Me acompañan tu palabra y mi pensamiento. De nuevo poderes políticos, militares y religiosos te han secuestrado. Te mecen y llevan de un lado para otro. Llegan generales, alcaldes y obispos; cornetas, tambores y ejército te rinden homenaje, mientras el mendigo de la esquina espera paciente que un denario se pose en la horquilla de su mano.

            El santo Sepulcro avanza. El paso de los hombres que soportan tu peso es majestuoso. Una abuela del barrio de La Trinidad se santigua, unos novios se besan entre aromas de incienso, un árabe ofrece pañuelos de variados colores, una lágrima de cirio nazareno copula el asfalto y una saeta suplica al cielo el milagro.

            Por qué tú, hombre bueno de Nazaret, humilde artesano de libertades, has sido ejecutado por los poderes políticos y religiosos de tu época. El Fiscal Mayor del reino teocrático ha lanzado la pregunta clave: ¿En verdad, tú eres el Hijo de Dios?, lo has mirado y has contestado que sí. Has quebrado los dogmatismos establecidos para que pudiéramos proclamar, sin miedo, nuestro sueño de divinidad.

            La rica Tribuna de los Pobres silencia a tu paso. Te presiento en el silencio. La abuela de la Trinidad se incorpora de su silla de anea. Los novios se distancian. Dejo de mirar a los otros. Por un instante, me asomo para verte. Apago mi pensamiento y venero y tu imagen.

            El mendigo de la esquina sigue con su mano tendida. Una gota de cera taladra el rocío de su patena. Despierto. Me olvido de Ti. Voy a su encuentro, y en él te abrazo.

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XXV)


"... un engendro de alguna mente contumaz 
y rabuda como la de Juan el de Cartajima,
tan lugareño y tan sabio como corresponde 
a un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña


De poetas XXV

"No dudes en acercarte a mi, si soy quien supones;
mira mis ojos con dulzura, te acariciarán fijamente;
tú, mientras tanto, me contarás tus errores para conmigo,
extenderé mi comprensión universal y sentirás el perdón,
al tiempo que el amor, en un susurro de te quiero que
romperá todas las barreras establecidas. ¿Te atreves?"


Juan

Jean-Jacques Rousseau


CARTAS DE AMOR


"Las cartas de amor se escriben empezando sin saber
lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho"


Jean-Jacques Rousseau

jueves, 28 de marzo de 2013

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XXIV)



"... un engendro de alguna mente contumaz
y rabuda como la de Juan el de Cartajima
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."


De poetas (XXIV)

"He recogido, con sumo cuidado, con mimo
de presunta víctima, como en los tiempos de
la Edad Media, he recogido, decía, uno de los
libros prohibidos en el Índice de la Santa Inquisición
de las Letras Españolas, me refiero a Sagrada forma
de Antonio Hernández, y he subido hasta los pinsapales
de la Sierra de las Nieves. Allí, a escondida de ser visto por
los nuevos inquisidores, he leido: "... como toda raíz saldrá a
los aires/ con el mismo temblor, en otro mayo./ Inagotable
fuerza del amor/ que se repliega al eje de lo oscuro..."

Estoy harto de decirlo: La luz siempre nació desde las catacumbas.



Juan


Juan de Dios Plaza


REÍR Y LLORAR


"Aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas"


Juan de Dios Leza

miércoles, 27 de marzo de 2013

Contra quién tenemos que ir.


            El problema es saber contra quién tenemos que ir para solucionar este ladrillazo que se nos viene encima sin posibilidad de amortiguar su caída. Si alguien osase decir que hay que ir contra Rajoy, el duque de la poca vergüenza, el caradura, además de filibustero, de Bárcenas, del pequeño Oriol Pujol, de los mandantes de los EREs andaluces, del embozado Rubalcaba o el que debe un par de millones de euros a Hacienda y va dándosela de justiciero del Reino, si fueran esos, o los mandamases de la Banca o la Merkel y todos sus acólitos, incluido el FMI o la ONU, o se fueses los jefes de Corea, el Putin o la madre que los parió a todos, sabríamos contra quién ir a degüello.

            Pero no sabemos nada de nada, somos pequeñísimas marionetas movidas por unos hilos invisibles, inhumanos, disfrazados, peligrosos y asesinos de los que no podemos desprendernos y, mucho menos, cortar por lo sano el hilito del que pendemos para que ellos efectúen toda clase de fechorías.

            Haría falta incendiar esta tierra de rastrojos sobre la que dejamos nuestras infecundas huellas y, sin más, construir un nuevo mundo, una nueva forma de ser.

            Lo de Chipre es el principio del fin. Por ahí anda el pobre chipriota que día a día, mes a mes, año a año, ha ido ahorrando sus dinerillos para que el día de mañana no tenga que ser un mendigo que toque la flauta para poder comer un triste guiso; pero aún, el pequeño ahorrador ha tenido y tendrá que pagar a los grandes depredadores que han conseguido su ruina.

            Y la marea, no lo duden, viene para aquí y después para allá; pero no hay forma de que nos demos cuenta de que van a nuestro expolio, al expolio de la gente normalilla, la de su trabajo y la nómina, la que divide por treinta días para no salirse de madre.

            Vamos nosotros a por ellos, recojamos, sin prisa pero sin pausa, nuestra taleguilla; con cierta discreción… ya iré dando fórmulas.

            Somos más que ellos, les podemos.


Beso al niño




BESO AL NIÑO

Descansa el niño pobre en su tribuna
mirando alegre el cielo azul que ondea
el blanco manto que su Cristo airea
con rubor complacido de la luna.

Es noche malagueña de aceituna,
de payos y gitanos, es marea
abierta, Santo Cristo que cimbrea
los mimbres doloridos de mi cuna.

Pasa lento. En silencio. Sin violencia.
Un labio de clavel rojo encarnado,
pétalo de crisol desparramado,

acaricia la cara del chiquillo.
Es un beso, un latido de presencia,
humilde cauce de mi Dios sencillo.

(JGP)

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XXIII)



"... de alguna mente contumaz y rabuda, 
como la de Juan el de Cartajima, tan
lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."



De poetas (XXII)

"En el vuelo que realicé a Valencia, busqué, incansable,
entre las nubes, su rastro, pero ninguna ráfaga roja
atravesó el cielo. En el aeropuerto, estaba: blanco y negro,
escalera de color, impar, única, singular, pleno, cara sin 
cruz, misterio, hierofanía humana... Carolina con su carpeta
de  la UIMP como carnet de identidad, jamás había visto 
una representación de Universidad de su talla y talante.
A los tres días, la nombré "doctora honoris y amori 
causa" de todas las causas más nobles de este seco mundo",
la de dar vida y frescura, igual que la sombra que sobrevoló
por el corazón del Perchel."


Juan


Ernest Hemingway



LA PALABRA Y EL SILENCIO




"Se necesitan dos años para aprender a hablar
y sesenta para aprender a callar"


Ernest Hemingway

martes, 26 de marzo de 2013

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XXII)


"...un engendro de alguna mente contumaz
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima
tan lugareño y tan sabio como corresponde a
un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña


De poetas (XXII)

"Esa noche tampoco era la preparada por el
destino para jugársela a los dados, de manera
que mi lento paso fue cubriendo Cortina del Muelle,
Plaza de la Marina, Alameda, Hileras y Peso de la
Harina. En la travesía de puente que une las orillas
del Guadalmedina, una sombra de amor surgió
desde el destruido Perchel y sobrevoló en silencio
el silencio de la noche. Sólo fue vista por mí."

Juan

Bertrand Rusell



AMOR Y VIDA



"Temer al amor es temer a la vida,
y los que temen a la vida ya están medio muertos"

Bertrand Rusell

Beso al Cristo




Beso al Cristo

Torbellino de canto gregoriano
al Cristo mece por su cruel camino,
es llanto desplomado, desatino,
cielo y tierra esparcido como grano.

Málaga llora tu martirio humano,
Málaga goza con su cante fino,
Málaga muere con su lento sino,
Málaga vive su dolor de hermano

besando pálida tus rojas llagas
con verdes tallos, blanco de biznagas.
Y por Semana Santa, cual sonrisa

disipada en sus plazas y jardines,
un aroma fundido con la brisa
sube al cielo, es un beso de jazmines.


(De JGP)

lunes, 25 de marzo de 2013

El paraguas



            Y fue el botones del Casino a la llamada de su señor presidente que le dijo: “Eh botones, ve a mi casa y dile a mi señora esposa que te dé el artefacto humano para librarnos de las intemperies atmosféricas”, a lo que el bueno del botones, estupefacto, le preguntó: “Qué dice usted, señor presidente”, y éste rápidamente le contestó: “El paraguas, hombre, el paraguas

            Y es que el paraguas es la leche; hoy, por ejemplo, serían las doce del mediodía, asomado a mi atalaya, terraza, desde la que veo el ir y venir de los transeúntes he visualizado una imagen  digna de ser contada,

            Por la acera de enfrente, donde están ubicados El Dorado y La Taberna del Pinxo, se cruzaron un hombre y una mujer; ambos portaban paraguas, él desplegaba uno de color negro y ella acurrucaba en su mano izquierda, otro de color verde manzana. A la altura donde preparan “pescado a la escayola”, El Dorado, el sacó la mano del ámbito que cubría el paraguas, y lo cerró, al tiempo que ella, hermoso brazo, abría el suyo de par en par; imaginen por un momento la escena, uno creía que ya no llovía y ella, moza de mucho prestigio, creyó que sí. Sonreí.

            Y es que en esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, no estamos preparados para llevar paraguas, y menos en tiempos de Semana de Pasión donde los partes del tiempo cambian de la noche a la mañana ciento de veces; ocurre que este perímetro urbano, por más que los guiris se empeñen en que es una ciudad de verano, el invierno es el rey del clima turístico, y ello porque no hace frío ni calor, sino que nos encontramos sumergidos en ese estado que bien pudiera definirse como Limbo, plácido lugar donde, según los ancestros eclesiales, se encontraban los que dormían plácidamente en el seno de Abraham.

            Vamos, que los malagueños no sabemos usar el paraguas y vestir el abrigo, esto queda, sin embrollos xenófobos, para el personal del Norte. No medimos con exactitud el diámetro del paraguas que, por cierto, de no ser usado sus varillas se encuentran oxidadas, dobladas o, abiertas como púas esperando al guiri al que pinchar.

            Un consejo: como el tiempo está más loco que el personal del CCOO y UGT por los “beneficios” de la juez Alaya,  ruego a los foráneos   que se alejen lo más posible cuando vean a un malagueño portar un paraguas abierto en estos tiempos de Semana de Pasión.

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XXI)



"... un engendro de alguna mente contumaz
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima,
tnan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña



De poetas (XXI)

La noche no tenía esa pizca de erotismo que se
necesita para jugársela a blanco o negro, por ello,
me enfrasqué con el tarro de un rioja exquisito y
cargué el duodeno de tanino y anticancerígeno.
Y a solas lo pasé "pipa" con la embriaguez cabalgando
hacia la ilusión de las imágenes que me venían una
y otra vez de mi caballito negro de aquella lejana
infancia, quebrada por los galopes asesinos que
no se detienen. Esa noche lo detuve y fui feliz disparando
al estilo de Jesse James, mejor eso que escuchar al
poeta oficial de turno: ... ni lo nombro para evitar
que se enfade el muy ladilla.

Juan

Eleanor Roosevelt



FUTURO Y SUEÑO



"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños"

Eleanor Roosevelt

domingo, 24 de marzo de 2013

Del ¡hosanna! al ¡crucifícale!


          Nada de lo que se conmemora durante estos días que abarcan la llamada Semana Santa goza del suficiente rigor histórico para asegurar que fue verdad, pues tan sólo Flavio Josefo y un par de historiadores consignan mínimamente en su libros que algo extraño estaba pasando en Jerusalén.

            Es cierto que los llamados Evangelios, que recogen los dichos y hechos de Jesús de Nazaret, atribuidos a cuatro discípulos de Jesús, pero que ya está demostrado que fueron escritos por diversas comunidades, y toda la tradición de las Iglesias cristianas, especialmente la católica, avalan la teoría de que Jesús existió.

            Creer tal hecho ya es un gran acto de fe que, dicho sea de paso, podría casi afirmar que creo; pero no en todo lo que en su nombre se ha montado: llámense Iglesia, Sacramentos, Mandamientos, Dogmas, Catecismos, Cielo, Infierno, Resurrección de los Muertos y un largo etcétera.

            De creer en alguien y algo, en Jesús y su palabra; pues si no hubiese existido habría que haberlo inventado para bien de todos nosotros siempre que intentemos hacer vida la suya propia, esa vida que en cuatro palabras quedó explicitado sin grandes algarabías: “pasó haciendo el bien”, que, por cierto, no es moco de pavo.

            Todo los hechos de esta “semana”, ocurrieron en un tiempo récord de algo más de veinticuatro de horas: su entrada triunfal en Jerusalén, su ocultamiento a renglón seguido, el prendimiento, el “juicio” farisaico, la condena a muerte y su ejecución, nos debe hacer pensar que algo raro pasó en la llamada ciudad santa para que, tras ser recibido como Rey entre vítores y palmas al grito de ¡hosanna!, fuese más tarde crucificado por petición de ese mismo pueblo que, jubiloso, lo había aclamado horas antes.

            Lo dejó ahí, pues no es mi deseo sembrar dudas.

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XX)



"... de alguna mente contumaz y rabuda,
como la de Juan el de Cartajima, tan lugareño
y tan sabio como corresponde a un hombre de
tierra y mar."



De poetas (XX)

Y allí, en el rincón donde el mosto destila su aroma,
frágil y desencantada, la mozuela de los ojos
verdeclaros, encerrada en sí y sorprendida en
la poesía de Jesús Munárriz: "No quedará de
estos instantes nada,/ de estos, ardientes, que ahora
lo son todo,/ no quedará de estos instantes nada/ más
que estos versos....// Te irás, me iré, se irán nuestros
amigos,/ otros vendrán, el mundo será de ellos..."

Pero no fue así, el mundo, por una noche, fue de la
mozuela de los ojos verdeclaros y mío. 
Destilamos amor, y nos embriagamos.

Juan


John Ruskin



SABER ORAR



"La mejor plegaria al empezar el día es
pedir que no perdamos ninguno de sus momentos."

John Ruskin

sábado, 23 de marzo de 2013

Todo preparado para el espectáculo



           Los cofrades alzan su vista al cielo implorando que no haya más derrame de lágrimas; las túnicas, capirotes y cirios preparados para el recogimiento o lucimiento, que vaya usted a saber; los cristos y las vírgenes entronizados y preparados para ser paseados por esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia; la bulla aumenta por horas en el anticipo de los traslados de los Santos Titulares; las bandas de cornetas y tambores ensayan sus últimos acordes; Málaga, con la presencia de diferentes regimientos de los Ejércitos de tierra, mar y aire, más los efectivos de la Benemérita Guardia  Civil, parecerá un nuevo Afganistán; los cascarúos, gruesos limones, vienen rodando, ladera abajo, desde el Valle del Azahar (Guadalhorce); globos, chucherías, los azúcares algodonados, la manzana en almíbar, el mendigo rico de la esquina de la Catedral; las mantillas, embozo de las prostitutas madrileñas y no, como creen algunos, signo de catolicidad, han sido extraídas de lo baúles y se encuentran preparadas para el lucimiento de ellas; los “ninis” tienen planchados y listos sus negros trajes; aquella mujer que conozco está nerviosa porque espera el paso de El Cautivo para implorar la salvación de su hija; de los Malboro, Winston, Fortuna y Ducados el emigrante espera sacar algún beneficio; cocos y altramuces a la espera de su compra; la niña guapa que estrena vestido confía en ver a su novio portando un trono; el señor Obispo de la diócesis también acicala vestiduras; y tú, también tú, siempre tú.

            Todo ello y más, por ejemplo las joyas, diademas, oro, incienso, puñales de bellas perlas, ginebras, gambas, cigalas… todo ello, introducido en la coctelera del turismo y de la crisis, conforma nuestra Semana Santa.

            Y no todo es religiosidad, aunque también; y no todo es recogimiento, aunque también; y no todo es fe, aunque también; pero todo da como resultado un bello, al tiempo que surrealista, espectáculo digno de contemplar con más de una mirada: arte, fe, teatro, verdad y mentira.

            Claro, si el tiempo no lo impide. Mi Galaxy S III no ve riesgo alguno.

            Así, que venga, que Málaga sea una bella luciérnaga.


Las palabras de Juan el de Cartajima (XIX)


"... un engendro de alguna mente contumaz
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima,
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."



De poetas (XIX)

Estos días he recibido una carta de Juan; entre otras
cosas me dice: "no te preocupes tanto por los demás,
no malgastes tu tiempo -ya breve- en criticar a diestro
y siniestro. Un consejo, el primero que doy en diez años:
ve pensando en recoger tus bártulos y busca el equilibrio
entre tú y la Naturaleza, huye del cemento y de la ginebra,
colúmpiate en los árboles que siempre estuvieron con nosotros."

Juan

Arnauld-Baculard




"A mí me gusta creer en la existencia de un ser
 que esté por encima de los reyes."

Arnauld-Baculard


(Baculard asistía a una de las famosas cenas del palacio
 de Sans-Souci, en que todos los convidados hacían
gala de su ateísmo; él solo callaba. Cuando el rey
Federico de Prusia le preguntó su opinión, Arnauld-Baculard
contestó con las anteriores papalabras.)

viernes, 22 de marzo de 2013

Uf, escribir de política


Si alguno de ustedes me lee de higo a breva, habrá caído en la cuenta  que escribir de política me cuesta un trabajo que no está pagado con nada. Claro es, que los hay que parecen no teclear sobre el asunto de marras y, si escudriñas un poquitín en sus artículos y columnas, la política, más bien diría la democracia, aunque sea jugando al escondite está siempre presente.

            Pero hay que ser objetivos en la medida que se pueda, oh la objetividad, esa gran desconocida de la que todos hablamos y ninguno practicamos ya que siempre arrimamos la sardina al ascua o viceversa.

            Claro es que desde que hace cuarenta y ocho horas la juez Alaya ha vuelto a sus funciones, el PSOE-A, el del señor Griñán, y también los chupópteros e intermediarios del caso conocido como los EREs andaluces, les ha entrado un tembleque propio del Viernes de Dolores, y lo digo por lo que se avecina durante la Semana de Pasión.

            Abogados, sindicalistas, políticos, viudas, vividores y un sinfín de presuntos ladrones de lo nuestro, de lo público, van a pasarla canutas. Algunos están de nuevo enchiquerados, a otros, serán torpes, les han registrado debajo de la cama y han encontrado miles de euros, y para colmo de este pueblo, el andaluz, que en buena medida mira al cielo para ver si saldrán tronos y pasos, cristos y vírgenes, hermanos mayores, legionarios, regulares, marinos y los trompeteros de siempre, no se le ha ocurrido mirar debajo de la tierra que es donde, según cuentan los malvados periodistas, pueden estar enterrados millones de euros.

            Aquí pega un “pelotazo” todo bicho viviente si se lo ponen a huevo. Que todo esto es una vergüenza de sinvergüenzas. Que un servidor no debería escribir o hablar de “política”, sino actuar, pero cómo hacerlo cuando de norte a sur, de izquierda a derecha y de este a oeste el personal trinca lo que puede.

            Ea, se dan cuenta porqué no deseo tratar lo intratable. Es que me cabreo de mi propia impotencia, de esta sociedad invertebrada, sumisa, callada y tolerante.

            Y venga todo dios con el papa Francisco, que no Paco, que esa gentuza no merece perdón ni leche, sino que le zurren de lo lindo, con amor Santidad, pero que le zurren.



Las palabras de "Juan el de Cartajima" XVIII



"... un engendro de alguna mente contumaz 
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima,
tan lugareño  y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña


De poetas -XVIII-

"Sigue vigente lo del Mayo de 68: "Que nuestros
sueños sean sus pesadillas", o sea, nosotros a
soñar, pero sin dormirnos, y ellos a sufrir con
nuestros sueños. Si fuesen freudianos algo
sabrían de lo que queremos, pero como no saben
interpretarlo, creen, pobrecitos ellos, que deseamos
ocupar su lugar en el patíbulo del prestigio vergonzante."

Juan

Ortega y Gasset



SIEMPRE LA PERMANENTE DUDA


"Siempre que enseñes, enseña a dudar de lo que enseñes"


José Ortega y Gasset 

jueves, 21 de marzo de 2013

El grafitero y la concejala


             Cerrada mi segunda residencia, Gran Vía, por unos días, acudí a La Esquina del Pinxo a realizar una cura de desintoxicación de tedio y ordenador. Pedí un crema que sorbí con deleite y armonía, tras la toma busqué el periódico decano de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, al tiempo que solicité de Alfredo un gin-tonic en copa de balón y me dispuse a darle un repaso a la papelada entre sorbo y sorbo.
                            
            A doble página, lo que nunca un poeta profesional consiguió, se narraba una de las historias más conmovedoras jamás leída.

            Resulta que en una de las avenidas más pobladas de Málaga, llamada “Carretera de Cádiz”, están apareciendo gafritis con textos de amor firmados por Fenómeno Libra, y la concejala de ese distrito Mariví Romero, digamos de paso que me debe un café y un regalo pero que se hace la loca, anda buscando al autor o autora de los mismos para que no “ensucie” más las paredes y muros del lugar, pues, según ella hacer desaparecer los mensajes del grafitero cuesta un porrón de euros.

            Así que, sin llegar a colocar la buena de Mariví un “se busca grafitero Fenómeno Libra”, ha puesto en marcha una operación de la policía municipal, a la que podría unirse la Benemérita si fuese necesario.

            “Fenómeno Libra”, tiernamente enamorado o enamorada, va sembrando Carretera de Cádiz de versos de este estilo: “Quiéreme si te atreves”, “Quiero ser feliz y quiero que tú seas la razón”, “Prueba mis labios y no querrás volver a probar otros”, “Sonríe, no dejes que nada borre esa preciosa sonrisa”, “Estoy siempre contigo, aunque tú no lo sepas”… o sea, un rosario de versos que ya quisieran rezar algunos en este próximo Viernes de Dolores, que ya no lo es, o escribir algunos vates a los que no hay dios que entiendan su poética.

            Venga Mariví, te perdono el café, no el regalo ni el cachondeo que tienes conmigo desde aquel día que lo prometiste, pero deja a Monchito -sospechan ya de alguien- que de rienda suelta a su santa locura.


Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XVII)


"... un engendro de  alguna mente contumaz
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima,
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña


De poetas (XVII)

"Tenía que asistir a un encuentro de poetas de 1ª división
y me acerqué a Cartajima para pedir a Juan algún que
otro consejo; con la parsimonia que le caracteriza me dijo:
"No olvides lo que vengo diciéndote: no confundas la
sabiduría con el conocimiento, ellos, la mayoría de
los escritores que te acompañarán son hombres y
mujeres de amplios conocimientos, aprende de ellos,
es bueno y saludable, pero ya, a tus años, no pretendas
ser una enciclopedia andante; tú, que con sabiduría
has saboreado la vida, al igual que lo has hecho con
el pucherete, procura que ellos aprehendan de ti; si
es un encuentro, intenta, antes que nada, encontrar 
y encontrarte, siempre es tiempo de conocerse;
has sido el último en llegar, no quieras ser el primero."


Juan

Terencio


COSAS DE LA QUÍMICA


La sabiduría consiste no sólo en ver lo que tienes ante ti,
sino en prever lo que va a venir.


Terencio

miércoles, 20 de marzo de 2013

Felicidad


          La ONU, esa compleja institución de funcionarios conocedora de la hambruna y sufrimientos esparcidos por el mundo, no ha tenido otra misión más importante que declarar el 20-M como “Día Internacional de la Felicidad”, y claro, como es bastante difícil saber lo que es ser feliz, no se sabe muy bien quiénes tenemos que celebrar este día.

            Definida la felicidad como “una condición interna de satisfacción y alegría”, auténtica abstracción, podría decirse que a la misma se llega cuando se obtiene una meta, y como la meta principal de la persona es la propia existencia se podría afirmar que, cada mañana, al abrir los ojos y contemplar el techo de la pared, somos felices porque estamos vivos; lo que viene a ser una auténtica tontería, entre otras cosas porque lo importante para hombres y mujeres no es la consecución de metas, sino la consolidación del ideal.

            Existe un pasaje en los libros que hablan sobre los dichos y hechos de Jesús de Nazaret que bien podrían darnos, al menos, una primera visión de lo que es felicidad; se trata de la parábola del mercader de perlas, ya saben, ese hombre que se dedicaba a la venta y compra de perlas, y, que un día, sumergido en ese tráfico encontró la perla auténtica y vendió todas las que llevaba y se quedó con la única, la que le hacía feliz.

            A veces, los hombres y mujeres andamos entretenid@s en la búsqueda del otro u otra. Van encontrando en su caminar la diversidad cultivada, o sea, un collar de perlas iguales, de personas idénticas. Un día, porque sí, no existe más explicación en estas cosas, se encuentra con un ser que no forma parte del ejército de clónicos y clónicas, y todo se hace fiesta, felicidad, amor.

            Parodiando a un amigo de nombre Juan, que vive por tierras de pinsapos, diría que la vida es una bocana abierta al mar, éste se traga al tiempo y lo transforma, y que todo lo que somos y tenemos se convierte en pequeñas lluvias de Perseidas, en fugacidades que aparecen y desaparecen.

            Si nos hacemos con una de ellas somos felices, siempre que no olvidemos que la felicidad es una fugacidad, un instante.

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XVI)


"... un engendro de alguna mente contumaz y
rabuda como la de Juan el de Cartajima
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña


De poetas (XVI)

"Venid a mí. Haremos, junto a la fogata de la
amistad, un círculo de fantasías no productivas,
de tiempos perdidos en la posibilidad de la utopía,
de miradas constantes a la gruta de la ilusión.
Anudaremos tu tristeza y mi alegría, tu ilusión
y mi realidad; hablaremos de los dioses que
palpamos, de la eternidad gozada y dejaremos
para siempre, en el baúl de los objetos olvidados,
la pisada vergonzante de nuestros cuerpos por
un mundo que no es el nuestro."

Juan

Helen Keller



ALABANZA AL SENTIMIENTO



"Lo mejor y más maravilloso del mundo no
se puede ver ni tocar. Debe sentirse con
el corazón."

Helen Keller

martes, 19 de marzo de 2013

Os quiero



         Soy de los que siempre ha criticado ese enjambre de días especiales que, tanto la sociedad civil como la religiosa y la comercial, de siempre pusieron de moda, pero el paso de los años y las circunstancias que rodean a uno, ya saben: que si los comprimidos para los mil y un achaques que van surgiendo, el comprobar que los valores van cambiando y cuesta lo suyo y la de Dios aprehenderlos, caer en la cuenta que el amor va quedando en cariño, el no poder aguantar tanta publicidad para ver una buena película de un tirón, saber que tú estás allí y yo aquí, en fin, un encadenamiento de situaciones que se mueven alrededor de la persona y del que es imposible salir airoso, consiguen, y bien visto es de agradecer, que uno termine por ponerse algo más tierno, o sea, practicar el “pucherito” en más de una ocasión y aceptar el mundo tal como es, aunque siempre con la máxima de que sino yo puedo cambiarlo, él, el mundo no me cambie a mí.

            Viene este pequeño preámbulo, rollo más bien, a que hoy día de los Pepes y de los Padres, ha sido un poquito más especial que otros 19-M. Les explico.

            Ayer, día dieciocho, tenía una nueva cita para una segunda colonoscopia al canto, ya saben. Algo hurgaron con las tenacillas de marras por la tripería de quien esto escribe. Y de aquí a unos de estos tediosos días, siempre pasado el domingo de resurrección, sabremos algo más del estado lastimoso en que se encuentra esa región tan escondida.

            Tal vez por eso, o quizá porque hoy en día tenga más amigas y amigos, he recibido una cantidad enorme de felicitaciones, llamadas, comentarios en el muro del Facebook que superan, con mucho, la de años anteriores.

            No encontrando otra forma de deciros que os quiero a rabiar, hoy he dejado otros temas más profundos, para dedicaros a todos y todas este “copo” como muestra de mi agradecimiento.


             

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XV)



"... un engendro de alguna mente contumaz 
y rabuda como la de Juan el de Cartajima,
 tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."


De poetas (XV)

"La poesía de Antonio Enrique tiene la virtud de
detener el tiempo. La poesía, siempre que sea buena,
tiene por finalidad la detención del presente, ampliando
su expansión. La poesía de este bendito "nazarí"
es asombrosamente extraña. ¡Leedla!

Juan


Alfredo Bryce Echenique




"Mi patria son los amigos"

Alfredo Bryce Echenique

lunes, 18 de marzo de 2013

Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XIV)



"... un engendro de alguna mente contumaz y
rabuda, como la de Juan el de Cartajima
tan lugareño y tan sabio como corresponde 
a un hombre de tierra y mar..."


De poetas (XIV)

"El mendigo rico de la calle Sancha de Lara salpicaba
 con su flauta la abulia del cansino arrastrar de los pocos
transeúntes que, yo entre ellos, daban algo de vida a una
ciudad que, por una hermosa llovizna, parecía como
muerta. Caí en la cuenta de la blasfemia de mi tedio.
Cerré el paraguas y bailé con el perro del mendigo rico
un vals de Strauss. Pasó un poeta fariseo. Lo invité al
vals; abrió la boca emitiendo un prolongado bostezo.
Apresuró el paso y, paraguas en alto, resbaló.
Sonreí.

Juan

S. Johnson


ENFERMEDAD Y MUERTE


"La enfermedad comienza generalmente aquella igualdad que la muerte completa"

Samuel Johnson

domingo, 17 de marzo de 2013

"Dios no se cansa de perdonar"


         En el primer Ángelus del Papa Francisco, ha anunciado a los fieles congregados en la Plaza de san Pedro que “Dios no se cansa de perdonar. Somos los hombres los que nos cansamos de pedir perdón”.

            Para ofrecernos tal información su Santidad se ha apoyado en el evangelio de hoy, concretamente en ese maravilloso pasaje de la mujer adúltera, a la que los dogmáticos de la religión imperante en aquellos tiempos quieren darle muerte a pedradas, y que Jesús, rompiendo la ley, perdona y la salva de los de la fe ciega.

            Francisco, Papa, enaltece la figura del nacido en Belén cuando en el mismo acto ha dicho que Jesús siempre tiene palabras de amor y perdón, pero nunca de desprecio y condena. Pues sí, lleva razón en la mayoría de “los dichos y hechos de Jesús”, lo que no le exime que, en momentos puntuales, un día tomara un látigo para expulsar a diversos mercaderes del templo de Jerusalén, y en otras, lanzara a los fariseos, sacerdotes de la religión judaica, piropos como: “raza de víboras”, “ciegos y guías de ciegos”, “sepulcros blanqueados” y otras frases por el estilo.

            Para un servidor, un creyente especial que no se cree todo a pie juntillas, sino que intenta conjugar razón con fe, no está muy de acuerdo en que las personas se cansen de pedir perdón al Misterio, entre otras razones porque muchas de ellas -enfermas, pobres, desheredadas, etc.- no tienen porqué hacerlo, más bien al contrario, deberían ser los que dicen representar a dicho Misterio, o sea, a Dios, los que deben inclinar la cabeza, y no dudo que lo hagan, para que sean ellos los perdonados.

            No es que me importe un bledo que el manoseado Dios perdone a tantos asesinos, dictadores, corruptos, violadores y similares especies extendidas por el mundo; pero sí creo que, sin llegar al ojo por ojo y al diente por diente, las personas, creyentes o no, estamos obligados a impartir la justicia necesaria a esos malversadores de la dignidad humana.

            Deseo sinceramente que el Papa Francisco arregle, al menos un poquitín, tanto escándalo que se cuela por los patios eclesiales.


Las palabras de "Juan el de Cartajima" (XIII)


"... un engendro de alguna mente  contumaz
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima,
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña.


De poetas ( XIII )

"Una ciudad sin espacios de libertad, de riesgo, de aventura,
es una ciudad muerta a la cultura. Nadie agita el soplo.
Todos miran al cielo. Nadie hace nada. Todos esperan
el milagro. La camarilla de la cultura sigue teniendo un
muermo de pseudo-elite y de idiotez provinciana o nacional
que enrarece y chamusca todo vestigio de creatividad.
Nada prende, tan sólo la "hoguera de las vanidades"
sigue fuerte y destructora.

Juan

Jorge Guillén



DE LA AMISTAD


"Amigos. Nadie más. El resto es selva."

Jorge Guillén

sábado, 16 de marzo de 2013

Encuentros



       Anoche vino a verme, a tener un encuentro conmigo, un joven médico amigo; siempre es bello encontrarse con alguien.

            Anda sin encontrarse. Venía de fuera, de la calle. Yo estaba dentro, sin encontrarme.

            Jugamos por un momento al encuentro fugaz de ideas que nos unen y diferencian de otros.

            No llegamos a encontrarnos. Descubrimos en pocos minutos, hablando pausadamente, la inmensa soledad donde se debaten nuestros acercamientos al Misterio absoluto de la Libertad.

            Quedamos en volver a encontrarnos. La próxima vez, con más amigos. Será, por tanto, más difícil el encuentro.

            No existen encuentros con otros sin el hallazgo de uno mismo. Sin embargo, nadie, por sí, se deja buscar, pues siempre halla escapes amañados.

            Anoche comentaba que estaba en crisis. Todo lo que me rodea se encuentra en crisis. Tengo que restaurarme. Será un largo y duro proceso.

            Hace un día maravilloso. Un día para huir de mí y entregarme al placer de la brisa y de la lluvia.

            Llevaré abierto el paraguas para que todo cale y me impregne.

Palabras de "Juan el de Cartajima" (XII)



"... un engendro de alguna mente contumaz
y rabuda, como la de Juan el de Cartajima,
tan lugareño y tan sabio como corresponde
a un hombre de tierra y mar..."

Pedro J. de la Peña


De poetas (XII)

"Cuando un poeta o una poeta, nos entregan un poema,
nos donan una parte importante de su vida. Vida o
poema que tenemos que tratar con mimo, delicadeza,
ternura y ansiedad por descubrir el estallido,
el límite entre real y lo virtual"

Juan

Jean de la Fontaine



LA MALDITA MODA


"Todos los cerebros del mundo son impotentes 
contra cualquier estupidez que esté de moda"

Jean de la Fontaine

viernes, 15 de marzo de 2013

Francisco, jesuita



          Habemus Papam jesuita, argentino, forofo del River Plata y amante del buen tango. Eso es lo más seguro que sabemos de él, porque lo del River es con carné y todo.

            Como a los hinchas del River les llaman buitres, ya comienza a circular, al menos en España, que en el Vaticano en vez de anidar una paloma, lo ha hecho un “buitre”. Eso es bueno, que no falte humor.

            Existía, y esto sin que un servidor lo supiera, los vaticanólogos, hombres y mujeres expertos sabedores de los entresijos del Estado Vaticano que, otra vez más, se equivocaron en sus predicciones a la hora de pronunciarse sobre quién sería el nuevo Pontífice de la Iglesia Católica.

            Ya saben lo que predecían: que si el Cardenal de Milán (a pesar del 4-0 con que el Barça atusó a los milaneses), que si otro canadiense o bien un brasileño o hasta algunos apostaron por uno de tez negra. Lo que a nadie se le pasó por la mente es que sería jesuita, o sea, hijo espiritual de Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.

            Los jesuitas, o sea, los expulsados de Francia, Portugal, España y Rusia. Los jesuitas, los que ostentaron poder y conocimiento durante buena parte del tiempo que estuvieron en el candelero. Los jesuitas, los de obediencia ciega cuasi militar. Los jesuitas, los evangelizadores y creadores de universidades por toda Latinoamérica. Los jesuitas que nunca vieron mal la llamada Teología de la Liberación, y que el emérito Benedicto XVI fue carcomiendo con su otra teología, Los jesuitas que, como Ellacuría, James Carney y varios religiosos de la Compañía fueron asesinados por comandos dictatoriales, también en África, Asia, etc. por verter el evangelio en temas sociales haciendo realidad el compromiso temporal del cristiano con los desheredados. Los jesuitas, y punto.

            De Francisco, Papa, dicen, no lo sé, y por tanto, no lo afirmo, que es otra clase de jesuita. Diría yo que más vaticanista, más ortodoxo, más humilde y sencillo, y menos teólogo que sus más inmediatos predecesores.

            Esperemos sus primeros pasos… no tengamos prisas.