domingo, 1 de diciembre de 2013

La educación: cenicienta de España


         El tema educativo en España está demasiado politizado; ea, argumentan algunos que el ministro Wert ha sacado la LOMCE a flote con la oposición de todos los partidos de arco político, o sea: que no ha existido pacto educativo. Claro que no es la primera vez, ninguna ley de educación ha contado con la “bendición” de los grandes partidos PP y PSOE.

            Cuando el que estas líneas escribe se sentaba en uno de esos codiciados escaños, la UCD, partido al que pertenecía, tuvo la valentía en 1979 de hincarle el diente a la educación y “manufacturó” la Ley Orgánica de Centros Escolares (LOECE), por parte de los centristas fuimos nombrados ponentes Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Oscar Alzaga y este maestro escuela que narra esta historieta; todas estas leyes educativas son orgánicas por lo que se necesita como mínimo la mayoría de votos del Congreso, o sea, 176 votos, votos que no poseía UCD por lo que tuvo que pactar con CiU para poder obtener dicha mayoría, aún así la votación dependía de un hilo; de tal forma que hubo que traer en ambulancia a Joaquín Garrigues para votarla: a los pocos meses fallecía el que hubiese podido ser el sustituto de Adolfo Suárez en la Presidencia del Gobierno.

            Realizada la votación, en lo que se llama “explicación de voto”, Alfonso Guerra anunció que lo primero que haría el previsible gobierno socialista sería abolir la LOECE. Dicho y hecho, Felipe González en 1982 en su primer decretó sepultó la ley citada que no había tenido casi aplicación temporal.

            Asentado el socialismo en La Moncloa dio paso a la LOGSE y “adjuntas” con su mayoría absoluta y el voto en contra del resto de las formaciones políticas. Y así nos fue hasta el día de hoy, y digo hasta hoy, porque José María Aznar, con ocho años de gobierno fue cobardica en esto de la educación y demasiado valentón en lo concerniente al clic de Las Azores; casi al final de su mandato se aprobó, con su mayoría absolutísima, la Ley de Calidad Educativa, ley que no entró en vigor porque Zapatero se la cepilló con otro decretazo.

            Mariano Rajoy ha sido capaz en dos años, a través de Wert, de aprobar una nueva Ley de Educación gracias a su mayoría absoluta, con toda la oposición en contra, como siempre ha ocurrido con unos y otros que confunden educación con adoctrinamiento.

            Está por ver, con esto de los recortes, si será exitosa o no, lo que no puede ser es que sea peor que la que padecemos en estos momentos; pero ya Rubalcaba ha profetizado que si suben de nuevo al poder se la cepillan a la primera de cambio.

            Un negocio para la editoriales y un desastre para los alumnos, pues vuelve de nuevo  a repetirse el mismo ciclo; pobres alumnos y alumnas.

            Dentro de poco daré mi opinión personal sobre la ley Wert; lo que hago hoy es contar el disparate de la clase política española que, desde 1977 a 2013 no ha sido capaz de construir un gran pacto educativo para nuestros hijos y nietos.

            Vergüenza de país, nación, España.

2 comentarios:

  1. Don José, le ha salido un artículo con servofreno, pero que incluso así, se le nota que no dice lo que piensa. Yo sé menos que Vd. de enseñanza, pero como tengo menos ataduras opino: El ministro Wert es como un bombero pirómano. Vd. sabe que su antecesor Ángel Gabilondo trabajó lo indecible para lograr un gran Pacto de Estado para la Educación, y los “moderados” que hoy están en el poder no quisieron. Sólo una miscelánea más: A los jornaleros de los cortijos andaluces, se les despedía si le encontraban un libro. Con esto, ya sabe Vd. quienes no quieren educación para los españoles.

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  2. Pues no Don Antonio: aunque se buscan pactos educativos, Gabilondo fue una muestra y créame que yo fui otra, nunca los hubo. Culpables: derechas e izquierdas. Lo de los jornaleros ya es harina de otro costal y, esencialmente, de otros tiempos que creo superados.
    Como siempre, gracias

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