martes, 5 de noviembre de 2013

Ir a Madrid




        En aquella Melilla donde mi madre le dio por parirme, nada más se podía estudiar Magisterio o Comercio, me introduje en lo primero porque al ser el segundo de los hermanos, el mayor se largó a Madrid a estudiar Ayudante de Obras Públicas, lo que hoy se conoce con el pomposo nombre de Ingeniero Técnico de dichas obras; el curro de Fernando “el de la Imprenta”, el mío padre, no daba para más.

            En aquellos tiempos y posteriores, antes del Estado de las Autonomías, se iba con mucha frecuencia a Madrid para resolver problemas que hoy con un simple ordenador se resuelven a la primera de cambio. Y así, “el de la Imprenta”, se encasquetaba el sombrero y la gabardina de la época y se largaba a Madrid, decía él, para ver el asunto de las resmas de papeles que no llegaban a La Hispana, bonito nombre para una imprenta.

            Por esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, Málaga de mis amores y odios, anda revuelto el patio de vecinos de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía que, lo que son las cosas, todavía presido aunque de forma agónica; cuestión, creo yo, de un mes o a lo más de dos tiempos de treinta días.

            Pues bien, para informar o para aligerar el cambio, dos miembros de la actual directiva: el futuro “Presi” (así me llamaba cariñosamente la “chica” de Granada, hasta que se mosqueó conmigo sin que hubiese moscas de por medio) y el actual “Secre”, que repetirá en el cargo aunque juraba y perjuraba que nunca lo haría (lo tengo por escrito) han marchado a Madrid para entrevistarse con el Secretario General de ACE, o sea, de la de España.

            No sé lo que hablaron -tampoco me importa en demasía-, pero anda un servidor preguntándose estos días que si en esta España de Rajoy está casi todo transferido, incluida la miseria, porque no dan un paso de osados este par de personas, porque osados (es un piropo) son, y crean la sección realmente autónoma de los escritores de Andalucía.

            Ando dándole vueltas al tema en cuestión y estoy por buscar a seis o siete locos o locas (osad@s por supuesto) que me acompañasen en querer ser, a los andaluces me refiero, aquello que dice nuestro himno.

            Si alguien fuese capaz yo le echaría valor aunque perdiese; ya ven que Blas Infante perdió todas las elecciones a las que se presentó, y hoy dicen, aunque no me lo creo del todo, que es el Padre de la Patria Andaluza.



         

4 comentarios:

  1. Don José, váyase en silencio de ese cargo, los escritores no necesitan asociaciones para crear poesía, novela, ensayo, literatura. No creo que Homero, Dante, Shakespeare o Walt Whitman necesitaran ninguna institución para escribir genial poesía. Es mejor conocer a impresores, tipógrafos, cajistas, encuadernadores, editores. Éstos le han podido enseñar más de escritura y literatura que los burócratas del libro. Por último, era Hispana o Hispania en homenaje a la "minerva" :
    http://www.lazoimpresores.es/la-minerva-hispania/
    Un abrazo




    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Don Antonio: era La Hispana. ¡Oh la Minerva!
      Tal vez lleve usted razón en lo anterior, tal vez, pero es que la dignidad. En fin, ya veremos.
      Abrazos

      Eliminar
  2. Eres un coñazo, tío. Siempre con lo mismo...

    ResponderEliminar
  3. Con todos mis respetos, el coñazo y cobardón o cobardona es usted amparándose en el anonimato.

    ResponderEliminar