miércoles, 13 de noviembre de 2013

Fabra, sin confundir


                 Fabra, no confundir con el Fabra de las gafas negras, es el primer Presidente de una Comunidad Autonómica, Valencia, que está teniendo la audacia, aunque muy discutida, de poner los primeros puntos sobre las íes al Estado de las Autonomías.

            Hace poco tiempo tomó una decisión muy controvertida que ignoro las consecuencias que, electoralmente pueda conllevar, me estoy refiriendo al cierre del Canal de Televisión de la propia Comunidad que  preside. Casi con toda seguridad, tal vez lo pudo hacer sin llevar a cabo la sangría laboral que ha producido su decisión, pero como decía el famoso pedagogo brasileño Paulo Freire: “A situaciones límites, hechos límites”.

            Dejemos por un momento las televisiones públicas autonómicas, y centremos la cuestión en las emisoras de radio y televisiones públicas de ayuntamientos esparcidas por todo el territorio español; pues bien, todas ellas, están al servicio del partido de turno que gobierna la localidad, y todas ellas son deficitarias y, lo más lamentable, todas las pagamos la ciudadanía y si no que ose levantar el dedo índice el o la responsable de una que dé dividendos.

            Por aquí, por el Sur, ya se ha cerrado Canal Sur 2 y mucho me temo que Canal Sur 1 sea totalmente deficitaria; me gustaría una barbaridad que alguien me explicase que pintan los reporteros esparcidos por todo el mundo para comunicarnos que es lo que pasa, pongamos por ejemplo, en Bruselas, cuando con las televisiones privadas nacionales y la pública por excelencia TV1 tenemos de sobra para saber de Wert y sus contradicciones.

            Pero es que Fabra, no confundir, va más lejos pues se está replanteando devolver al Gobierno central aquellas transferencias que no puede “digerir con eficacia” y, de paso, tiene la valentía de dar un aviso sobre el régimen económico, especial y privilegiado que gozan los regímenes fiscales de Navarra y País Vasco que contribuyen a la desigualdad real entre los españoles.

            Volvamos al Sur donde algunos lo pasan “chachi” televisando ocho días de Romería del Rocío; claro, digo cosillas así, y no me extraña que, según dicen algunos, Luciano Alonso haya pedido mi cabeza como Presidente de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía, cabeza que, con sumo gusto por mi parte, será entregada en bandeja a la Consejería de Cultura Andaluza de aquí a nada. Ay Dios, ver para creer, y además que algún diputado popular, cuyo nombre silencio, acceda a ello.


3 comentarios:

  1. Don José, no se equivoque Vd. Fabras no se mete con la financiación de vascos y navarros. Lo que quiere es acabar con el sentido de solidaridad económica de una unidad orgánica llamad España. Y esto sí que es acabar con ella. Porque quiere hacer la unión de las partes, destruyendo el todo orgánico. Don José, ¿sabe Vd. por qué se le enfrían las manos y los pies?, porque necesitan energía la cabeza y el corazón. Todo el cuerpo es solidario, don José. No lo olvide.

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  2. Pues lo que son las cosas don Antonio, es la única vez, quiero creer, en la que no estamos de acuerdo en la totalidad. Esta España, aparte de injusta, anda camino de la insolaridad institucional, con el máximo respeto: faltaba más.
    Abrazos

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    1. Don José, quizás en “Román paladino” me explique mejor. Fabras lo que intenta es que cada Comunidad reciba el equivalente a lo que aporta, con lo cual el Estado deja de existir. Por eso nunca han funcionado los estados confederados, que es lo que tenemos en Europa. Pero sí, los estados federados. EE.UU., Suiza, Alemania. Si no hay solidaridad, no hay Estado, y si no hay Estado: Todos contra todos. Pregúntele a Monago, presidente de Extremadura y también del P.P., que ayer mismo le contestaba a Fabras muy duramente, desde un foro organizado en Córdoba.

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