domingo, 17 de noviembre de 2013

El ecuador del PP



         Dos años han pasado de aquel 20-N en que el Partido Popular, con Rajoy como candidato a la Presidencia del Gobierno, obtuvo una amplísima mayoría absoluta que le permitió tomar el timón el destino de España para llevarla a buen puerto o embarrancarla en la miseria total.

            Dos años de recortes, ajustes, manifestaciones, huelgas al por mayor y medidas, acertadas unas y desacertadas otras, parece ser están consiguiendo que algunos brotes verdes se estén convirtiendo en realidades en todo lo concerniente a cifras macroeconómicas pero que, por ahora, no descienden a auténticas realidades en la economía familiar y en el devenir de las pequeñas empresas.

            Según sondeos parece que el PP, aunque con una gran fuga de votos, aguanta el desgaste de determinadas medidas impopulares y mantiene el tipo siendo el partido más votado, entre otras causas porque el PSOE, hasta el día de hoy, no termina de levantar cabeza y, lo que es peor, el resultado de su pasada Conferencia Política parece elaborado para competir con Izquierda Unida en lugar de hacerlo con el PP.

            Un test muy importante, sin sondeos de por medio, lo vamos a tener en el próximo mes de mayo con el resultado de las Elecciones Europeas, donde se va a palpar realmente el grado de fidelidad de los votantes a sus respectivos colectivos políticos.

            Por otra parte, y mientras PSOE y PSC debaten qué hacer con el ya famoso “derecho a decidir” que propugnan los partidos nacionalistas e independentistas catalanes sobre la soberanía de Cataluña, si el PP le echa arrestos a tal asunto con la defensa a ultranza de la unidad indisoluble de España que proclama nuestra Constitución su electorado, y parte de otro, pueden otorgarle una vez más la confianza.

            UPyD, que juega a todas las bazas populistas, podría ser el caladero de parte de ese voto llamado de centro derecha y centro izquierda que, cansado de votar lo mismo, podría optar por el cambio; personalmente no creo que ocurra en demasía.

            Así las cosas, a título personal, o sea, mojándome, creo que hoy por hoy tiene más posibilidades el PP de seguir en La Moncloa a que ésta cambie de inquilino.


            

2 comentarios:

  1. Para nuestra desgracia, lo veo igual que tú.
    O sea oscuro futuro, pero clara permanencia.

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