miércoles, 16 de octubre de 2013

No me dejo


  Salir y escapar con o sin maletas; dejarlo todo y que todo me deje.

  Soy un extraño en el mundo; pero no me siento un extraño en la vida.

  Tan sólo me encuentro en la lucha por los demás, pero los demás no luchan.

  Acompasan su existencia a la líricos alaridos de una sociedad de consumo que los consumen.

  Quisiera escapar de mi forma de ser; escapar para irme con los “otros”, y con ellos consumirme; pero no me dejo.

  Algo impulsa mi existencia hacia la vida; no deseo desprender aromas de vivo-muerto.

  Deseo morir viviendo.

(De “Meditando en pecado”, de José García Pérez)

1 comentario:

  1. Don José, no crea que quiero ser discordante perpetuo de sus opiniones. Don José, aunque en asuntos de este mundo sigue tan valiente como siempre, últimamente le encuentro muy pesimista. Dice el antropólogo Marcel Griaule: “De todos los caminos posibles hacia las verdades ocultas, el menos confiable es el lenguaje”. Sin embargo, Vd., yo y nuestra cultura confiamos ingenuamente en el “verbo”, que “se hizo carne y habitó entre nosotros”.
    Un abrazo

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