jueves, 24 de octubre de 2013

Mezquindad


            Hoy me he encontrado con un “amigo”. Me ha dado dos besos y en su contacto he sentido repulsión.

            Lo primero que hizo fue hablarme de la muerte; me anunció el adiós definitivo de un común compañero de estudios.

            Me ha concedido pertinentes consejos: “Quítate la barba, pareces mayor”, “tú tranquilo, ya solamente te queda vivir de recuerdos”, o, “mira, haz como yo, veo una mierda por ahí y me voy por otro lado”.

            Cuando terminó de indicarme el “rumbo” de mi vida, volvió a darme otros dos besos.

            A la vuelta de la esquina, con rabia, limpié mi cara con el pañuelo. Quise borrar aquel hálito de mezquindad.

            Más tarde encontré a otro amigo sentado en un banco de un Banco. Envuelto en papeles de periódicos llevaba un buen montón de billetes. Buscaba -me comentó- el mayor interés posible. No comprendía su interés por el “interés”.

            ¿Cómo va el asunto de los marginados?, me preguntó. Creo que no era de interés para él.

            Ha pasado tiempo, mucho tiempo, pero sigo buscando amigos: ahora más que nunca, pues estoy solo, muy solo.

2 comentarios:

  1. Pues en Granada tienes uno que dice que va a la Universidad... A buenas horas, pero, dicen que no es mala persona.
    Un café, unas risas y algún buen amigo en común te esperan cuando quieras..

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  2. Don José, escribe Vd. dos artículos sucesivos sobre la amistad, y me parece que se contradice el uno sobre el otro. No pasa nada. ¿Y que eso de la amistad?, se adorna con desengaños, traiciones, y eso tan “bien dicho” de que “era amigo de sus amigos”. La frase tiene sus migas, con ella, mejor no tener amigos. Quizás sea, que el mejor amigo, como el amor, se lo dedicamos al ausente. Y cuando lo tenemos, nos desilusiona.
    P.D. A propósito, la otra mañana termina de gestionar papeles en la Tesorería de la Junta, cerca de su casa, me llegue al “Rincón del Pinxo” para conocer a mi ceberamigo. No lo vi, lo vi al día siguiente en el “Salón de los espejos”, por la tele.
    Un abrazo

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