viernes, 19 de julio de 2013

Vaguedades de Garciapérez (XI)



Decía Coleridge: "Hay casos en los que se puede
aprender más y de más valor, de la historia de una
palabra, que de la historia de una guerra", este es
uno de ellos, porque estamos hartos de guerras y de
guerra de frases; se hace necesaria la palabra decisiva,
la que devuelve la fe a las personas: LA DECENCIA.

José García Pérez


2 comentarios:

  1. Don José, la decencia es buena cosa, se ve que le gusta la palabra, ya que la menciona con frecuencia, “pero” a mí me suena a recato, buenas costumbres, es decir, habla de la forma y la morar. Si Vd. Se refiere a los políticos, para mi gusto, lo que deberían ser es honestos, porque si el político me jura por Dios que va a ser decente, conmigo no se compromete. Pero si el político promete ser honesto, entonces se compromete conmigo y los demás.

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  2. Pues bueno: honesto y decente, o sea, practicante de la justicia. Abrazos.

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