martes, 9 de julio de 2013

Una idiotez como una catedral de grande


          La única forma de no tener que pedir perdón es no meter la pezuña en cualquier asunto, pero muy especialmente en política. No entiendo muy bien como gente cazurra y sin el menor, que es el mayor, sentido común se introduce en la selva de intentar salvar al pueblo, de hecho o palabra, con sus simplonas acciones.

            Esto le ha ocurrido al concejal del Partido Popular, no digo señor, para no tener que decir con “perdón”, Francisco Natera de la localidad de Vélez, uno de los más importantes pueblos de Málaga; semejante criatura, vicioso al máximo de eso que llaman red social, más concretamente de eso denominado twiter, se ve que ha estado rumiando cómo pasar a la historia con un mensaje lanzado a los océanos desde Torre del Mar, lugar que debería ser considerado localidad independiente de Vélez, y desde un chiringuito cualquiera, lugar donde uno debe permanecer si desea degustar buenos espetos, calamares a la plancha, cigalillas fresquísimas y algún boquerón al limón, desde ese lugar, el concejal Natera ha enviado a todos los parados y desempleados de España y alrededores, las siguientes alentadores palabras que transcribo literalmente. “La crisis está acelerando una tendencia: que los españoles disfruten de sus días de descanso durante todo un año en lugar de sólo un mes”, y el Alcalde no le ha pedido la dimisión y el pueblo no lo ha corrido a gorrazos por las calles de Vélez.

            Querido lector, por favor, póngase a pensar semejante aberración extraída de un personaje que ha sido votado por parte de los habitantes de un pueblo. En qué estado se encontraría el concejal Natera para escribir semejante sinfonía de idioteces. Pero cómo es posible que semejante sujeto no se encuentre ya de patitas en la puta rue y, además, para cachondeo del veleño que se pasa todo el año con las manos en los bolsillos canturreando “el huerfanito”, pida perdón.

            A la calle señor alcalde, a la calle debe gritar la oposición, a la calle debe oírse por boca de los parados, esposas e hijos de los desheredados, a la calle hombre, a la calle señor Natera, pues nada más que la calle se merece un hombre que o bien es un palurdo o bien es alguien que se mofa de sus vecinos.

            Aquí no hay perdón que valga, que ya está bien que además de ser cornudo y sumiso, el pueblo salga apaleado. 

1 comentario:

  1. Don José, todo puede ir manifiestamente a peor. Porque no saben hacerlo, ni tampoco decirlo. Un desastre. Además hablándome Vd. de Torre del Mar, una población que yo quiero especialmente. Me produce congoja y rabia. Le cuento, si no le importa; hace ahora 40 años, con la crisis del petróleo se produjo una crisis de turismo. España había pasado de los siete millones de turistas del año 62 a veinticuatro millones del año 70. Pero en 1973 vino la crisis y el turismo bajó. Pero bajaron mucho más los servicios turísticos de Torre del Mar. Los hosteleros tenían un trato despectivo en contra de los turistas, como si los que habían quedado tuviesen la culpa. Hasta que un empresario sensato reunió a todos los empresarios terreños y les dijo: “O cambiamos, o acabamos con la gallina de los huevos de oro. Don José, estos imbéciles mensajeros del terror, ya los había oído hace 40 años.

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