miércoles, 10 de julio de 2013

Hablar: ¿sí o no?


          Ya se podría afirmar, con mucha precaución, que el tal Bárcenas quiere morir matando; pues no de otra forma se entiende que haya recurrido a un director de prensa para soplarle presuntas corruptelas del actual Presidente de Gobierno, señor Rajoy, cuando ejercía de ministro de algo, porque que yo recuerde, lo fue de Interior, Educación y Administraciones Públicas. Buena parte del personal mosqueado con el Registrador se ha tirado a degüello con él; es más, los hay que apuntan al ex presidente Aznar.

            Hasta que no se aclaren las aguas turbias con que Bárcenas ha comenzado a regar al PP, y esto de aclarar es cosa de la Justicia, como en su día lo fue lo del GAL, Roldán, Pujol, Camps, etc., y ya sabemos que la Justicia es lenta, lentísima.

            De momento, y esto ya es algo, afirmamos que Bárcenas está imputado, en chirona y con un reguero de millones de euros esparcidos por medio mundo; el que sea imputado no quiere decir que este hombre suelte trolas por todas partes, aunque se ha negado, hasta ahora, a “comentar” con algún juez algo sobre su famosa libreta de la contabilidad “B”  del PP. También están imputados más de una veintena de altos cargos del PSOE de Andalucía por un presunto desfalco de nuestros dineros, pero imputados, nada más que eso por ahora.

            Por lo que oigo, a veces escucho, lo que desea buena parte de la oposición y del mundo mediático es que Rajoy “dé la cara”, claro es que para que se la partan. Así, algunos como el bueno de Cayo pide su dimisión y convocatoria de elecciones; olvida Lara que, en el remoto caso de que se largue de La Moncloa, no es imprescindible acudir a las urnas. Si somos capaces de remontarnos a 1981, dimitió Adolfo Suárez, y Leopoldo Calvo Sotelo fue investido Presidente del Gobierno.

            Pero claro, no es solamente la oposición pues, sin ir muy lejos, la noble Esperanza Aguirre ya está, solapadamente, diciendo que el que se ha mojado lo pague; a lo lejos se le ven las ganas que le tiene al señor Registrador.

            Un servidor, que pacientemente esperará a la Justicia, confía en que todo este lío de sobres, corruptelas, EREs, ITV y demás rosarios, con sus letanías correspondientes, dé de bruces con gentes en la cárcel; pero, por ahora, el único que está es el mangante Bárcenas.

1 comentario:

  1. Don José, quería hacerle un comentario corto, pero me he equivocado y lo he insertado en las feromonas del saltamontes.
    Y Aprovechando la coyuntura de la equivocación y abusando de su habitual tolerancia. Quiero contarle una parábola del asunto del “Bárcenas”. Cuando tengo tiempo sigo un blog de un periodista, Íñigo Domínguez, corresponsal en Roma. Sigue una metodología muy parecida a la suya. Cuenta cosas gravísimas de la política italiana, pero en clave de humor.
    Aquí le paso el enlace de la última entrega.
    http://www.elmundodecerca.com/dominguez/

    ResponderEliminar