domingo, 16 de junio de 2013

La cultura oficialista en Málaga y provincia


              Es fácil comprender que en Málaga y provincia existen dos clases de cultura, a saber, la oficialista y la que podríamos denominar libre; de la primera, para que nadie crea que esta organización política del Estado se encoge de hombros, existen tres estamentos dedicados a potenciar el hecho cultural y, tal vez, no lo sé porque no he pedido nada a ellos, a ayudar a la que va por libre, o sea, no sujeta a ideologías tal como puede leerse en el manifiesto de Humanismo Solidario y otras organizaciones paraculturales dignas de crédito.

            Los tres estamentos son: la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Málaga que maneja el concejal del PP Damián Caneda, la Delegación Territorial de Educación y Cultura de la Junta que comanda la socialista Patricia Alba y el Área de Cultura de la Diputación malacitana, cuya responsable es la diputada provincial y concejal del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, Marina Bravo.

            Se da la circunstancia que Patricia tuvo que renunciar a su acta de concejal de Alhaurín y que Marina, aunque diputada, sigue siendo edil del mismo pueblo que lo fuese Patricia, por lo que podemos deducir, cree un servidor que, hoy por hoy, ese lugar donde el Valle del Azahar se adelgaza es el niño mimado de la cultura provincial. A los hechos me remito, pero no enumero.

            De los tres despachos oficiales, he visitado una vez el de Damián Caneda para preguntarle por un “pleito” que algunos malagueños, por mi causa, tienen pendientes con el Exmo. Ayuntamiento y su respuesta fue aceptable, aunque el Excelentísimo sigue en el más absoluto de los silencios; después le ofrecí Papel Literario Digital para que insertara programaciones, actos, etc., y la ACE de Andalucía que, al día de hoy, todavía presido; pero como si tal cosa, aunque Papel Literario se lee en todas partes, parece no interesar en Málaga porque las tribus literarias del lugar lo boicotean.

            La pareja de damas culturales no ha sido visitada por un servidor, aunque desde este querido Diario la Torre les ofrezco lo poco que soy y tengo en todo lo referente a cultura.

            Algo me queda en el tintero; ahí va: Damián se encarga de la Cultura en Málaga capital; Patricia también, y de paso en la provincia; Marina, esencialmente en los pueblos, pero se inmiscuye culturalmente en esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia.

            Esto no es duplicidad, sino triplicidad; demasiado gasto y, para más inri, todos los gestores culturales enfadados; no los que cobran, claro, caso de Taján, Salomón y la tira.

Con columnas como ésta tengo, en cultura oficialista, menos porvenir que Pepiño en política. Y a mucha honra, lo mío, claro.





2 comentarios:

  1. Don José, en tiempos de Franco, donde los funcionarios eran como los políticos de hoy; escribió Cela La Colmena. Ya recordará Vd. la tertulia literaria del café, donde Mario Camus describe magistralmente en su película homónima: “Don Ricardo” el líder poeta, alabando las dotes literarias de “Don Ibrain para sacarle la invitación del café a todos los verdaderos poetas presente. Cuando se marcha Don Ibrain. Paco Rabal (Don Ricardo) con su magistral voz: “Los funcionarios (políticos)son insaciables, comen todos los días y además quieren ser poetas.
    Don José, ya sabe lo que le recuerdo: siga siendo poeta, para ello es necesario no recibir prebendas ni dádivas de los políticos.

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  2. En ello estamos, querido anónimo.
    Abrazos.

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