domingo, 19 de mayo de 2013

Creo que no es así


           A mis años, setenta y siete tacos, fundimos lo que nos pagan en pensionadas, creo que no debe ser así, lo que a la “compi” y un servidor nos largan por haber trabajado más de cuarenta años, sin más, en lo que nos da la real gana; sabemos que no debe ser así, pero hemos llegado a la sencilla y dramática conclusión de que no nos fiamos de nadie, de nada y. mucho menos, de la política de austeridad que la Ángela predica y que Rajoy acepta como única solución a la problemática actual.

            Si a lo anterior le añadimos que tenemos un buen amigo, Pepe, sin más, que argumenta, tal vez con razón, que la solución de la crisis española es “gasear” a los jubilados, y sabiendo o suponiendo que la raza política, de izquierda a derecha, pudiera llegar a creérselo, hemos decidido en pura y santa comunión que, para tres o cuatro telediarios que nos quedan, lo mejor es triturar lo nuestro antes que cualquier Blesa se quede con lo que nos pertenece por ley, honor, pudor y sudor.

            Peor todavía si lo desean ustedes, toda vez que el Principado del Asturias, gobernado y mangoneado por PSOE + IU, ha llegado a la conclusión de que lo importante es cambiar el calendario escolar como solución a la crisis y así, en lugar de llamar vacaciones de Semana Santa y Navidad lo loable y eficaz es cambiar, según ellos, esas palabrejas, nos afirmamos en nuestra convicción.

            Pero si quieren más, queda tela que cortar, porque el señor Diego Valderas, vicepresidente y faltón a su palabra de antiguo butanero para con quien estas palabras escribe, afirma que hay que tener una colaboración directa y eficaz con los hermanos Castro de Cuba y con el venezolano Maduro, el que cuenta, busca, rebusca y dice que ya sabe los nombres de los ochocientos mil paisanos que no le han votado, y toda vez que un tal Toledo, actor y payaso, abjura de España para incorporarse a Cuba, comprenderán ustedes, si son una pizca de inteligentes, que creo lo son, que ella, la “pastora”, y yo, cumplamos la palabra de que ni uno solo de nuestros euros sirva a la causa de la búsqueda de papel higiénico para tanto estreñimiento venezolano.

            Y crean, se lo prometo que nos somos de derechas, tampoco de esa izquierda que hiede a rancia, tan sólo ciudadanos que no nos fiamos de nuestros gobernantes entre los que incluimos, cómo no, a Rajoy y los suyos.

            Por ello, no por otra cosa, hacemos nuestro, aunque cambiado, el slogan cristiano de “id y predicad” por el de “id y consumid”, aunque sea hasta morir.




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