domingo, 3 de marzo de 2013

Situaciones diferentes


        Todo parece indicar que tanto el PSOE como el PP no pasan por la mejor de sus situaciones. Ambos colectivos están sacudidos por la corrupción, más algarabía con Bárcenas y menos con los EREs andaluces; también existen salpicaduras fecales por uno y otro bando, aunque creo que las mencionadas al principio son las que más puedan inquietar a los mandamases de ambas formaciones.

            Existen, sin embargo, otras de carácter político que dan más certeramente en la diana socialista, pues de todos es sabido que la derecha y su electorado mantienen un matrimonio sagrado donde el divorcio está muy lejos de llegar a consumarse.

            No es el caso del PSOE con el suyo, donde la complicidad en todo lo referido a cuernos no existe, o sea, si no me agrada lo que haces te dejo en la estacada de la abstención o, según sondeos, te castigo votando a otros; pues no de otra forma puede entenderse que, a pesar de lo del “cabroncete”, su millonada de euros y el reparto de sobres, el amigo Alfredo se hunda y el PSOE con él cada vez más en el abismo electoral.

            El tema del Partido de los Socialistas Catalanes, su posible separación del PSOE de toda la vida, el doble juego de “la Chacón”, la amenaza de primarias regionales en el Socialismo Gallego, el toma y daca de Griñán, la caída de confianza de Alfredo y el pobre equipo de dirigentes que lo acompañan, hace pensar, que si el nuevo Papa que se avecina no lo remedia, hay Rajoy para rato.

            Fíjense que, por otra parte, exceptuando un par de concejales que se largaron cuando lo del presunto reparto de sobres, todo quisque del PP permanece firme y sobrio el ademán a la espera, cualquiera sabe, de un sobre en condiciones o de una paguilla para ir tirando, aunque sea escribiendo artículos.

            En fin, creo que, aunque corren malos vientos para los amigos y amigas de “la Mato”, se ha iniciado un huracán suicida entre los compañeros y compañeras de ex todopoderoso Pepiño Blanco.

            Así veo, al menos hoy, el panorama político de España.

No hay comentarios:

Publicar un comentario