viernes, 1 de marzo de 2013

Facebook es "la leche", amig@, "la leche"


           Desde que se inauguró un busto en esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, en memoria y homenaje a Blas Infante, siempre he asistido a los actos del 28-F, menos ayer que estaba bastante pachucho.

            Los asistentes, masculinos y femeninos, por regla general siempre son los mismos, a saber: el Alcalde, una amplia representación del Ayuntamiento, parte del cuerpo consular, alguien en nombre de la Junta de Andalucía, un o una invitad@ de lujo que larga una breve semblanza del notario de Casares, algunos transeúntes que, extrañados, se quedan por allí, y seis o siete adictos a la médula del auténtico Andalucismo; no debo silenciar que, en más de una ocasión, me encargaron hilvanar el panegírico del Padre de la Patria Andaluza, según recoge el Estatuto de esta tierra de María Santísima y, según el ex papa Benedicto XVI, de los Reyes Magos.

            Pues bien, convaleciente como me encontraba ayer, le eché un farol a la salud y me puse delante del maldito ordenador y, he aquí, que a bote pronto, penetró en el santuario de mi página de Face un breve comentario de A. Mérida en el que se leía: “Te hemos echado de menos”. Y además sé que es verdad, porque tanto él, como su amigo y yo, conformamos el 80% del aforo de los asistentes; lógicamente, le contesté.

            Hoy, no restablecido del todo, pero con ánimo de estarlo pronto, he salido a la brisa fresca de la calle y he comprado un periódico local en el que se puede leer lo siguiente: “La Rectora reivindica la plena vigencia del pensamiento de Blas Infante”.  Ignoro si la rectora, Adelaida de la Calle, mujer de Ciencias, ha leído la obra completa del asesinado en una cuneta de la carretera Sevilla-Carmona, pero si es así, me alegro una enormidad que haya digerido, entre otros libros: “La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía y “La dictadura pedagógica”, este último un profundo análisis filosófico de cómo la cultura no puede quedarse embalsamada entre las cuatro paredes de las Instituciones Pedagógicas, sino salir a la calle para que sea degustada por el pueblo.

            Bien, confío en que el próximo año, cruzo el índice y el pulgar, pueda tomarme, en semejante día, un café con A. Mérida y su buen amigo Rafael.

2 comentarios:

  1. Siempre es una alegría el saber que te encuentras bien. Kos de siempre te necesitamos. Un abrazo

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