sábado, 16 de marzo de 2013

Encuentros



       Anoche vino a verme, a tener un encuentro conmigo, un joven médico amigo; siempre es bello encontrarse con alguien.

            Anda sin encontrarse. Venía de fuera, de la calle. Yo estaba dentro, sin encontrarme.

            Jugamos por un momento al encuentro fugaz de ideas que nos unen y diferencian de otros.

            No llegamos a encontrarnos. Descubrimos en pocos minutos, hablando pausadamente, la inmensa soledad donde se debaten nuestros acercamientos al Misterio absoluto de la Libertad.

            Quedamos en volver a encontrarnos. La próxima vez, con más amigos. Será, por tanto, más difícil el encuentro.

            No existen encuentros con otros sin el hallazgo de uno mismo. Sin embargo, nadie, por sí, se deja buscar, pues siempre halla escapes amañados.

            Anoche comentaba que estaba en crisis. Todo lo que me rodea se encuentra en crisis. Tengo que restaurarme. Será un largo y duro proceso.

            Hace un día maravilloso. Un día para huir de mí y entregarme al placer de la brisa y de la lluvia.

            Llevaré abierto el paraguas para que todo cale y me impregne.

2 comentarios: