miércoles, 27 de marzo de 2013

Contra quién tenemos que ir.


            El problema es saber contra quién tenemos que ir para solucionar este ladrillazo que se nos viene encima sin posibilidad de amortiguar su caída. Si alguien osase decir que hay que ir contra Rajoy, el duque de la poca vergüenza, el caradura, además de filibustero, de Bárcenas, del pequeño Oriol Pujol, de los mandantes de los EREs andaluces, del embozado Rubalcaba o el que debe un par de millones de euros a Hacienda y va dándosela de justiciero del Reino, si fueran esos, o los mandamases de la Banca o la Merkel y todos sus acólitos, incluido el FMI o la ONU, o se fueses los jefes de Corea, el Putin o la madre que los parió a todos, sabríamos contra quién ir a degüello.

            Pero no sabemos nada de nada, somos pequeñísimas marionetas movidas por unos hilos invisibles, inhumanos, disfrazados, peligrosos y asesinos de los que no podemos desprendernos y, mucho menos, cortar por lo sano el hilito del que pendemos para que ellos efectúen toda clase de fechorías.

            Haría falta incendiar esta tierra de rastrojos sobre la que dejamos nuestras infecundas huellas y, sin más, construir un nuevo mundo, una nueva forma de ser.

            Lo de Chipre es el principio del fin. Por ahí anda el pobre chipriota que día a día, mes a mes, año a año, ha ido ahorrando sus dinerillos para que el día de mañana no tenga que ser un mendigo que toque la flauta para poder comer un triste guiso; pero aún, el pequeño ahorrador ha tenido y tendrá que pagar a los grandes depredadores que han conseguido su ruina.

            Y la marea, no lo duden, viene para aquí y después para allá; pero no hay forma de que nos demos cuenta de que van a nuestro expolio, al expolio de la gente normalilla, la de su trabajo y la nómina, la que divide por treinta días para no salirse de madre.

            Vamos nosotros a por ellos, recojamos, sin prisa pero sin pausa, nuestra taleguilla; con cierta discreción… ya iré dando fórmulas.

            Somos más que ellos, les podemos.


3 comentarios:

  1. Pues visto lo visto... andaré atenta a tus consejos, que muy negro me veo nuestro futuro...
    Besos!

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    1. Ya puedes empezar con tus formulas, desde mis "modestos" ochenta y dos años, aqui tienes un seguidor.

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  2. Será difícil dar con la fórmula. Arriesgada es o será. Abrazos a los dos.

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