lunes, 18 de febrero de 2013

España a ramalazos



             Llega el tal Bárcenas, ex tesorero y ex senador del Partido Popular y, sin encomendarse a Dios o al Demonio, va y le hace una peineta a España después de darse un garbeo por toda clase montañas, incluida la que se puede montar con  veintidós millones de euros colocados de uno en uno. Y es que hacerle un pequeño corte mangas a la prensa es mandar a tomar por culo a toda la nación española.

            A continuación, penetra en nuestros hogares otro tal, llamado González Pons, extraño fantasma del PP, y afirma con la contundencia de un premio Goya que aquí, se refiere también  a España, el que la hace la paga, incluida la primera familia española, que para tal espantapájaros da la sensación que se refiere a todos los componentes de la Casa Real, cuando no sabe este comunicador de chicha y nabo que por estos lugares, que yo sepa, no existe más Casa Real que la de un servidor de ustedes, de la que ningún españolito de a pie puede decir ni una miaja de que lo que tiene no se debe al sudor de los que la conforman.

            Anda por ahí, ese nombre que no quiere pronunciar, a Cataluña me refiero, una película de espías, donde el James Bond 007 parece ser que se queda en pañales, en la que uno o una se espía a si mismo mientras se atraganta de ostras que pagamos todos. Por Andalucía, tierra que he adoptado por vivir, los bienaventurados EREs parecen abrirse paso a machetazos limpios, mientras la jueza Alaya rinde tributo de depresión por haberse metido en la matraca de saber quién se ha quedado con la pocilga de nuestros ahorros.

            En Madrid, al tiempo que una chica, con Goya incorporado, anuncia a bombo y platillo que su padre, muerto hace tres años en un hospital de Sanidad Pública, no le endosaron ni una manta para colocarle la mortaja, le endosa en un lapsus el muerto, la manta y la mortaja a ZP, al tiempo que a un sevillano le otorgan otro Goya por equivocación, y lo dejan tirado a mitad del pasillo, con un perdone usted pero me he equivocado.

            Y cuando en Castilla-La Mancha cierran algunos centros de salud para atender a enfermos en artículo mortis, y los de la marea blanca marchan al grito de que la salud pública se defiende, los malagueños marchan hacia Oporto para ayudar a Cisco, Saviola y Joaquín a defender la colores del milagro malagueño.

            ¡Viva la madre que nos parió!



3 comentarios:

  1. Esto no lo arregla ni una buena vara de almendro... Uff!

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  2. Si, Pepe, si, viva la Madre que nos parió, a algunos, porque a otros mejor es que se los hubiera quedado dentro. ¿No te parece?

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  3. No llego a tanto, pero tal vez lleves toda la razón. Abrazos.

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