sábado, 5 de enero de 2013

Noche de Magos


            Caminaré en esta noche que llaman de magia a la búsqueda de unos Monarcas que fueron tras una estrella con rabo. Deseo captar la noche y tomar su magia, pero no estoy seguro de conseguirlo.

            Torbellino de gente en busca del juguete adecuado para la persona deseada. Parpadeo de luces. Niños alucinados; hombres, alucinación de niños

            Compraré regalos como todos compran regalos, o sea, por comprar regalos; pero los regalos no se compran, no están a la venta.

            Ellos y ellas, a empujones de crisis, venían de comprar obsequios; creían que eran regalos, pero yo sabía que eran objetos.

            También, seguramente, en esta noche de consumo “religioso” habré sido objeto de “regalo” de alguien. Ese alguien habrá pensado: ¿cómo obsequiarlo?

            No os masturbéis la mente con obsequios manufacturados. Lo que deseo no está a vuestro alcance, pues se encuentra en la propia vida.

            Quiero amar, necesito amar de verdad para ser humano, amar sin lisonjas ni reconocimientos a cambio.

            No podéis ver las tachaduras de este escrito. Tampoco podéis ver que escribo y borro, grito y callo, río y lloro, vivo y muero. Estáis ciegos. Desprenderos de las escamas de vuestros dormidos ojos.

            Tenéis de todo. Hasta Dios es vuestro. No queráis más.

4 comentarios:

  1. estas palabras son un bonito regalo...

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  2. Me gusta,me gusta mucho. Pero no se empeñe, esto lo entendemos unos pocos, muy pocos; los que aún creemos en que la utopia es posible y seguimos su camino en soledad

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  3. Pues dos y dos son cuatro; por poco se empieza.

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