sábado, 19 de enero de 2013

Mi sombra, grotescamente alargada



     El chasquido del asombro ha dado paso a una serie de goznes que cierra el paso luminoso del vértigo de ser. Tan sólo en mi sombra, grotescamente alargada, intuyo la silueta del que fui.

     Se ha esfumado mi capital de visiones. Ahora, todas las gaviotas son blancas; las dunas, montículos de arena acumulada; el ocaso, un anochecer; la orilla, un paseo rutinario; y Dios empieza a ser el otro.

     (De fue un acaso, de José García Pérez)

2 comentarios:

  1. Estoy segura de que no se esfumó del todo... busca bien en tus bolsillos...
    ¡Besos!

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