jueves, 31 de enero de 2013

Colonoscopia al canto



           Mis problemillas de estreñimiento comenzaron hace un tiempo a preocuparme, así que me lancé a una posible y buena solución comentando el caso con amigos y amigas, pero resultó que todos y todas me daban soluciones distintas; así que expuse el problema a un señor médico que me recomendó lo que temía, o sea, explorar mis tripas mediante una colonoscopia.

            Aunque saquen pechos los y las valientes asegurando que hoy en día ese examen de los intestinos, esencialmente del colon, carece de gravedad, la verdad, ay la verdad, es que creo que a nadie le hace gracia alguna que le hurguen por el ano, excepto a los que ustedes se imaginan.

            Más de treinta y seis horas tomando dieta líquida, excepto alcohol que es lo que me gusta, ingerir unos sobres de extraño contenido y ser perforado por dos enemas, inicio de lo que han realizado hoy en mí, no se lo deseo a nadie, no ya por el posible dolor, sino por el seguro pudor.

            Pues pudoroso es, y en demasía, andar por esos higiénicos pasillos con el pompi al aire, más cuando el culete, el propio, no goza de buenas cachas como las que aparecen por las redes sociales de unos hombres llamados bellos.

            Y después de realizada la prueba, hay que desalojar el aire introducido por las cañerías de las entrañas; cierto es que la cosa no es agradable cuando, en distintas camas descansan varias personas clonoscopiadas; sin embargo, dada la música de viento que aromatizaba el ambiente, me dije: “yo también contribuyo a la orquesta”; así que lancé siete notas musicales, cuescos, que resquebrajaron la armonía reinante.

            Y aquí me tienen, sentado pacientemente y describiendo mi odisea de hoy que tendré que repetir, al menos, dos veces más; no se preocupen ni se alegren, pues parece que no existen muchos problemas, al menos eso dice el doctor.

            En fin, que me han dado por ahí; aunque nada comparado con la toma por culo que, según leo, se ha llevado la cúpula del PP.

            Por favor, lo mío no se lo cuenten a nadie, pero lo del Partido Popular hay que airearlo porque huele mal, muy mal.

3 comentarios:

  1. Pudor, humor, clamor y hedor. Todo un compendio de verbos de la misma conjugación dignos de un maestro de la palabra como tú, amigo.
    Guárdame el secreto de este comentario furtivo, pues me he despedido temporalmente de FB por la desconexión a la que me obliga mi mudanza y no quiero crear "celos" con esta excepción.
    Por otra parte, no te aflijas, a todos nos has dado por el culo alguna vez, de una forma u otra, incluso reiteradamente.
    Fuerte abrazo y ¡Salud! que es lo que cuenta.

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  2. Querido amigo José, mucho ánimo, y está tranquilo, que al menos éstos lo hacen conforme a una "lex artis", no a las bravas y con malos modos, como nuestros gobernantes, abonados al "no me consta"...
    un abrazo fuerte

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  3. Querido Francisco: te guardaré el secreto en FB, pero has coronado "Clonoscopia al canto" con este buenísimo comentario. Gracias, amigo

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