domingo, 30 de septiembre de 2012

Vivencia de amor




           Existen palabras indefinibles, una de ellas es Amor. Creo que el amor es un estado de alucinación, una locura pasajera entre personas y una permanencia total del acontecimiento; por ello, los que han gozado de él son sabedores de que no volverá a repetirse.

            En cierta ocasión escribí una elegía que algún día volcaré en el océano; pero hoy, voy a compartir una par de estrofas escritas en sextinas. Una de ellas dice: “… Dejadme que me crea yo un romántico,/ preguntad a los árboles mi nombre,/ os dirán con sus ramas este cántico:/ sencilla y llanamente es un hombre./ Un hombre que defiende su locura/ de un mundo que amamanta la cordura…”

            Y es que el amor, entre hombre y mujer, es, en principio una santa locura que los demás, los que dicen quererte, desean que no padezcas; porque amar, no se olvide, es éxtasis e infierno, y en el acontecer que va desde que brota hasta que desaparece se dan el cenit  y el nadir. Porque desaparece para bien nuestro y del otro o de la otra, ya que es imposible la permanencia y, también, que vuelva a repetirse en el tránsito de la vida. Lo cambiamos, me refiero al amor, por el cariño, la seguridad o la visión normal de lo conocido; pero, como decía anteriormente, permanece lo que fue como una ausencia inacabada que siempre está presente en ti y se enreda en tu ser cuando lo crees vencido

            “… Me dicen los de siempre que estas cosas/ han cambiado. Yo siento que el amor/ declina su caudal como las rosas/ sus pétalos; un pétalo: un dolor./ Un beso de la ausencia lo percibo/ en el roce del sueño que yo avivo”

            Y es que aunque los amantes huyan en dirección contraria el uno del otro, siempre, en el centro de la trayectoria que los separa, se encuentran esas cuatro letras, AMOR, que bailan al son de la pasión que vivieron, porque el amor no es un apacible estanque con dorados cisnes, sino una tormenta que se alza hacia el cielo, hacia el infierno y hacia Dios en un grito que se torna eterno.  

Quizás




Quizá me amaste algún día,
tal vez por septiembre.
Quizá pasaran las nubes
cerca de tu frente
o la blanca rosa al verte
dejara con su fragancia
ansias de quererme.
Quiza todo fuera un sueño
de horizontes verdes
con arrullos de avellanos
y verdes cipreses
donde tus labios de lirio
en mis labios prenden
iluminarias que alumbran
sombras de lo que eres.

Quizá me amaste algún día,
yo te amaré siempre.

(De J. García Pérez

viernes, 28 de septiembre de 2012

Alertas




          Si me siguen, algo improbable, sabrán que la noche del jueves anduve por Ronda en compañía de Paca Aguirre y Félix Grande para rendir homenaje al poeta Rilke en el centenario de su presencia en Ronda, la “ciudad soñada” en palabras del autor de “Los sonetos a Orfeo”, las “Elegías de Duino” y “Carta a un joven poeta”, entre otros milagros de tan solemne escritor.

            Los tres invitados, de distinta forma, hablamos de la estancia de Rilke en Ronda donde, según los expertos, inició su “Sexta Elegía de Duino” tras su periplo por Córdoba, Toledo y Sevilla, y fue aquí, en “La Ciudad del Tajo”, y más concretamente en su Hotel Reina Victoria, totalmente remozado, donde realizó e inició su canto a “La higuera” (VI Elegía): árbol maldito y señalado por Jesús de Nazaret o por el presunto ahorcamiento de su discípulo Judas.

            La verdad es que lo pasamos bien: leímos, reímos, bebimos, cenamos, charlamos, nos mojamos y dormimos lo que pudimos; los asistentes parecieron satisfechos de nuestra presencia e intervenciones y la noche, aunque pasada por aguas, fue la sombra alargada de nuestra particular forma de ser, algo bohemia aunque machacada ya por la edad.

            Pues bien, con esa edad, no siempre va a ser un servidor una lágrima viviente, he realizado con mi pastora, se llama Pastor mi compañera y esposa, al igual que Ana, la granadina aterrizada en Tarragona y que durante años se dedicó a endulzar la vida de los demás, y ahora lo hace conmigo a través de sus mensajes en Facebook, he realizado decía, el más el más peligroso de todos los viajes hechos hasta el día de hoy.

            Atravesé, sin miedo alguno, perdonen mi inconsciencia, las alertas amarilla, naranja y roja por el Valle del Azahar, los caminos de Ardales, los buenos chorizos de Cuevas del Becerro y la solemnidad de la rocosa Serranía de Ronda, y a la vuelta, cuando ya todo era rojo camino de negro, atravesamos el Valle del Genal, mientras los señores y señoras de Radio Nacional  anunciaban tornados a toda pastilla.

            Perdonen la expresión, pero “en llegando” a la “ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia” apuramos unas ricas mollejas de cordero y brindamos por la osadía, el riesgo y la poesía.

            Alégrense con nosotros, somos invencibles.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Trescientos mil extremeños


Esta España vuestra, y digo vuestra porque cada día que pasa me siento más extraño entre tantos majaderos que nos gobiernan, va camino de convertirse en surrealista a marcha forzada; porque no me negarán, y si lo hacen allá ustedes, que las declaraciones del señor Guillermo Vara, secretario general del PSOE extremeño, son dignas de ser inscritas en un volumen que recoja las sandeces políticas que se dicen en la actualidad.

Ante la amenaza de Artur Mas de celebrar un referéndum, sí o sí, sobre la independencia de Cataluña, Vara se ha dejado caer con la petición de que, en caso de conseguir la autodeterminación catalana, sean devueltos a Extremadura los 300.000 extremeños que fueron sustraídos por los catalanes hace cuarenta años, acompañados de hijos y nietos.

Uno no llega a saber muy bien quién de los dos políticos, Artur o Vara, puede ser condecorado con la medalla a la imbecilidad: Mas por anunciar que se saltará la legalidad vigente o Guillermo por la petición demagoga que ha realizado.

Puestos a pedir, vendría a huevo que Griñán solicitara de la utópica República Catalana la vuelta a casa del millón de andaluces que se largó a la tierra del cava con su maleta de cartón en busca del sustento básico: la manduca.

Ignora, o es ignorante, el señor Vara que algunos de los que se fueron vuelven por Semana Santa o Navidad para visitar a los pocos familiares que les quedan en los páramos extremeños, que los hijos de ellos son catalanes en su mayoría y que los nietos, o sea, la tercera generación, serán catalanistas o independentistas por aquello del sistema educativo y porque su tierra es Cataluña.

No sé ustedes, pero un servidor se avergüenza de buena parte de la clase política que desea regir nuestro destino. Habría que preguntarle al señor Vara si él, o el presidente Monago, tienen posibilidad de conseguir algún trabajillo a tanto extremeño desparramado por nuestro territorio y el resto de Europa.

Seamos serios, al menos para no ser el hazmerreír de nosotros mismos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Ahí va: Mario Conde



          Malos vientos, me decía  ayer, cruzan España de norte a sur y de este a oeste y en el mismísimo centro, donde un torbellino de cabreo e imprudencia intentaba cercar el Congreso de los Diputados. Andaba preocupado, la radio pegada, el Google a pleno funcionamiento e intentando contemplar las imágenes de la concentración del 25-S siempre con el temor que los nervios, por uno u otro bando, convirtieran el acoso en una tragedia.

            Como hago y escucho de todo, me senté frente a Intereconomía para seguir viendo imágenes en directo, pues aunque recalcitrante en la mayoría de las ocasiones por su sesgo derechoso y antisistema, prefería ver el Gato antes que a la Gata Penélope, pues no estaba la noche para tacones de doce centímetros.

            La mesa del gato estaba formado por el histórico Pablo Castellanos, el prehistórico Inocencio Arias, el ex banquero Mario Conde y otro señor más que nunca consigo quedarme con su nombre, ni falta que me hace.

            Andaban analizando las cargas policiales, la agitación de los antisistemas, la situación del país, la parte de razón que tenían los cabreados, los incumplimientos del gobierno de Rajoy y toda esa traca que, por pesada, la oímos y la dejamos pasar porque la sabemos de carrerilla.

            Pero he aquí, que de pronto el ex banquero y ex presidiario Conde inició una mascletá contra la derecha que apoya al gobierno que ni Julio Anguita, en sus buenos tiempos, es capaz de endiñar. Y además de tomar la tribuna del Gato por asalto -por algo será-, se apropió de la misma para hacer campaña, muy sutilmente, sobre las elecciones gallegas.

            Y es que un servidor, metido en una y mil aventuras, no sabía que Mario era Presidente de un nuevo partido que se llama “Sociedad Civil y Democracia” y que inicia su andadura en Galicia, donde se presenta por Pontevedra.

            Lo bueno que tiene la actual España es que cada quisque busca su protagonismo y el ínclito candidato a presidir Galicia lo tuvo y, por lo que veo, lo sigue teniendo. Dios nos salve de él y de todos aquellos que dicen que les gustaría votar una Constitución porque ellos no votaron la de 1978, como si eso fuese coser y cantar, dos actividades de las que, por cierto, no tengo ni zorra idea.

martes, 25 de septiembre de 2012

Ansiedad anticipatoria



        Ayer fui a ver a Gregorio, mi médico de cabecera. El tema era leer el análisis general que habían realizado días antes con mi sangre. Todo normal a excepción de los triglicéridos que estaban algo remontados. Sentado frente a él y él, frente a mí, de tú a tú, echamos un rato de prehistoria y recortes en sanidad hasta que llegó el turno de conversar sobre los hematíes y demás picardías del argot médico; “todo bien”, comentó. Apuntó una serie de alimentos de los que huir a fin de reducir el rollo ese de los triglicéridos, y punto.

            Pero de repente, como se hacen estas cosas, me espetó: “pero tú, ¿cómo te encuentras?”Bien, le dije, pero algo tristón”. Inquirió: “por qué”, “pues en realidad, le insinué, no lo sé, tal vez por el futuro de mis nietas”, o sea, por aquello de qué sociedad se van a encontrar, qué valores tendrá la misma, etc.

“Lo que tienes es ansiedad anticipatoria”, y se quedó tan pancho. Pues bien, un servidor, ni corto ni perezoso, se largó al Gran Vía y enganchó una tras otra tres unidades de “agua de fuego”, y cambió algo mi estado de ánimo; pero en realidad no estando muy de acuerdo con el dictamen de Gregorio, me enganché al espabilaburros de Google y pinché “ansiedad” y, sin más, emergió lo de “anticipatoria”. Y entonces comprendí que, aunque corto en estatura, Gregorio era un médico como la copa de un pino.

Aunque la única ansiedad que yo he conocido es la que cantase Nat King Cole, lo que leía en la pantalla del ordenador era un reflejo de mi actual estado de ánimo. Y por qué, me decía, si tú siempre has predicado el “carpe diem”. Ignoro la causa, pero es una verdad como la copa de un pino que me encuentro en ese estado de alerta ante un futuro que, lógicamente, no veré.

Y así voy a pesar del agua de fuego. Claro es que observo lo que me rodea y todos se encuentran, en mayor o menor medida, como el menda.

Sobrepasando a todos el honorable Artur que ha anticipado las elecciones catalanas y, con la crisis a cuesta de todos, tendremos comicios anticipados (anticipatorios) en Galicia, Euzkadi y Catalunya.

Ay, pobres nietas, aunque a ellas les importa un bledo todo esto.

Vivir entrelíneas



Hay de todo. Personas que gustan de las cosas “a lo claro”, y seres que les agrada todo confuso.

 Como no tengo tiempo para nada, solamente para ser, me agrada otra forma de comunicación.

Me encanta leer “entrelíneas”, amar “entrelíneas”, vivir “entrelíneas”.

Es tan vulgar la anodina existencia, que se hace más vulgar leyendo, amando y viviendo todas las letras de todas las líneas del existir.

A sabiendas, queriendo, me “salto” las líneas que no me existan. No es necesario leerlas, vivirlas o amarlas. Son repetitivas. Reproducen la misma sensación ya percibida en la anterior línea, vivencia y amor.

Mirar deprisa, a golpe de corazón, y entrever líneas que me agradan y líneas pesadamente vulgares, es un buen ejercicio como lector y persona.

Voy siempre a quedar con las líneas que “entrelíneas” me producen felicidad.

(Del libro “Meditando en pecado” de J. García Pérez”

domingo, 23 de septiembre de 2012

Por el bulevar de los sueños rotos



           Estoy escuchando a Chavela Vargas en “Noches de boda”, a continuación será la voz de Tamara interpretando “Y nos dieron las diez”, las que van perfilando esta tardenoche de otoño hasta que den las dos o las tres de la madrugada; y mientras disfruto no me pregunto qué hacer. Para qué, pues el CD va dando vueltas y vueltas  hasta que llegue “El bulevar de los sueños rotos” cantado por Lua Ríos; ahí finaliza el CD con el que unas cantantes homenajean a ese monstruo de poeta cantautor llamado Joaquín Sabina.

            Ahora bien, cuando acabe el disquillo de girar y girar comenzará un nuevo momento y, tal vez, por qué no, una aventura. Claro es que si me dejo llevar, o sea, si no coloco una meta a conseguir, sé que la noche será de güisqui y gol, que tampoco es malo. Pero las metas son para los osados, para los jóvenes. Ya ven, ahora mismito Pasión Vega está magnífica interpretando “La canción de las noches perdidas”

            Me conformaría con no escribir de política; si lo haría de ti, de mí, de lo nuestro con vosotros, y entonces, usted, querido lector o lectora, sintonizaría comigo a través de la palabra escrita, igual que yo estoy hecho un Sabina cualquiera con los bucles de este ramillete de cantantes.

            Sin embargo, es tan difícil conseguirlo que lo desecho por imposible. ¿O no es tarea imposible? Supongamos que el sueño se puede realizar, que es posible que te ame, si eres mujer, sin conocer tu físico, tu rostro, tus arrugas o tu lozanía. Busca un lugar cómodo y déjate llevar por la imaginación: tú, yo, una llovizna que nos acoge, un paseo entre secas hojas que crujen bajo nuestras pisadas, tu mano, la mía y “Por el bulevar de los sueños rotos” intentando vivir aquello que nos agradaría.

            Sentir, sentirte, sentirnos, saborear que estamos vivos y deseamos seguir estándolo. Besarte, besarnos, amarnos, volver a ser de nuevo desde el sueño. Podemos en la distancia; todo es cuestión de intentarlo. Sin más. Besos.

Tulipanes



Qué temblores cada día
cuando salgo por la calle,
parece venir la muerte
entre cuatro tulipanes.

Tu cuello, tulipán largo.
Tus ojos, tulipán verde.
Tu pelo, tulipán negro.
Tu alma, tulipán de muerte.

Se está muriendo la pena
y renace la alegría,
se está acabando la muerte
de quererte vida mía

sábado, 22 de septiembre de 2012

Ayer, lloré





Ayer lloré.

Solamente dos lágrimas surcaron mi rostro.

Fueron dos ríos de vida.

Lloré de noche, como dicen que lloran los hombres.

No lo hice por nadie. Fue por mí.

Lágrimas de esperanza y desesperanza.

Sabiendo que es esperanza, ya no espero ninguna sorpresa de vida en mí.

Se encuentra todo mecánicamente milimetrado. Hay milímetros hasta en el límite de la ilusión.

Hoy y mañana siempre será todo exactamente igual.

Nadie descubrió mi llanto.

Todo dormía. Solo, sin capacidad de compañía. Nadie me acompañaba en mi pensar.

Me dormí con mis dos lágrimas, mis dos únicas lágrimas de vida.

(Del libro “Meditando en pecado” de J. García Pérez)

viernes, 21 de septiembre de 2012

El sentimiento nacionalista catalán



           Cuando SM El Rey nos aconseja, a través de su web, que nos dejemos de quimeras, no será este súbdito el que se ponga a aplaudir ante tan escaso romanticismo por parte del Monarca del Reino de España.

           Una quimera es un sueño, una ilusión o una utopía, y ninguno de estos tres conceptos son desechables por decretillo real, es más, creo que son palabras que debemos incorporar a nuestras vidas para impulsar la “chata” concepción que de la misma tienen muchos de los que nos rodean.

Siempre me gustó vivir con la boca abierta, quiero decir: con capacidad de asombro; y aunque son pocas las situaciones que por cuestiones de edad lo consiguen, intento ser permeable a ellas. Vamos, que no coloco frontera alguna que me impida ser utópico, utopía que viene a significar que mis sueños y quimeras puedan convertirse en realidad en un futuro más o menos próximo.

Pues sí, estoy escribiendo sobre las legítimas aspiraciones de numerosos catalanes para convertir a Cataluña en Estado propio, o si quieren, en Nación independiente. Los más hablan del vampirismo nacionalista y los menos, de su realidad emergente para conseguir su sueño, su quimera, su utopía.

Estos últimos no cejarán hasta conseguirla, me refiero a la utopía, y ese deseo, que viene del pasado, será realidad en un futuro más o menos lejano, o más o menos próximo.

La lengua, el pezón y la nana con la que muchos catalanes fueron criados son material suficiente para que los esquizofrénicos, que los hay, no se rasguen las vestiduras cuando, como en el Mayo del 68, los catalanes andan diciendo en estos días: “seamos realistas, pidamos lo imposible

Existe un marco legal,  la Constitución Española que, hoy por hoy, impide que en la actualidad eso sea posible; pero ello no es óbice para seguir soñando, tener quimeras y vivir la utopía como si el futuro fuese ya presente.

Por favor, deje SM que los hombres y mujeres sueñen; se lo digo desde Andalucía, lugar en el que los que ejercitan las quimeras, sueñan, tal vez no con una Nación, pero sí con mayor Justicia.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Otoño





Quisiera no tener jamás que preguntar, y vivir siempre en la ingenuidad de que no habiendo nada seguro, yo estoy siempre confiado.
Quisiera querer como los demás desean ser queridos.
Quisiera romperme en mil trozos para que cada persona que dice quererme, recoja, del cubo de la basura de “los hombres rotos”, el trozo que más le guste manosear y sentir como suyo.
Quisiera que mi mente no ampliara la visión que otros tienen de la vida, y conformarme -conformar mi vida-  con la poca cosa que las cosas son.
Quisiera saber sonreír cuando no tengo ganas, y decir: ¡hola, que tal! con la boca abierta por una sonrisa, que los demás crean sincera, sin tener por ello que sufrir.
Quisiera, si quieres tú, no ser yo. Ser otro. ¿Quién?  No sé. No importa, el que tú quieras.
Quisiera no haber amado nunca, y,  así, no saber la diferencia entre amar y querer.
Quisiera tantas cosas, que ya nada quiero. Sólo pasar y existir, hasta que lánguidamente, en un atardecer de este otoño que ya está aquí, me quede quieto, muy quieto.

(Del libro “Meditando en pecado” de J. García Pérez)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Sombras y luces de la edad



            Acompañado del escritor Morales Lomas he estado esta mañana en “la ciudad que se basta a sí misma” (Sevilla), donde hemos mantenido una entrevista con el Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía Luciano Alonso y Montserrat Reyes, Secretaria General de dicha institución, para hablar de cultura y sus numerosas derivaciones. He almorzado, sobre las tres de la tarde, en “la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia (Málaga). Ha sido, pues, un viaje rápido de ida y vuelta; pero créanme, a mi edad, pesa.

            La edad, aunque sea un lastre difícil de llevar, te proporciona un cúmulo de experiencias de enorme interés; me atrevería a decir que he sido capaz de discernir entre existencia y vida, lo que me ha servido para aprehender lo bueno y lo menos bueno que pueda tener la vida.

            Casi nunca he buscado nada, excepto a mí mismo, y en ello sigo; quiero decir que me he encontrado con situaciones por pura carambola, situaciones que he asumido con pasión. La política fue una de ellas, y no me arrepiento, aunque a veces crea que fue un tiempo perdido; pero como soy algo esponja, me empapo positivamente de lo que me rodea.

            El momento esencial de mi primer día en el Congreso de Los Diputados, allá por 1977, fue ver entrar al hemiciclo a Dolores “La Pasionaria”, Rafael Alberti y Santiago Carrillo, en especial a la primera. Y no por ser comunistas, sino porque, se quiera o no, formaban parte de la historia de España que me había sido transmitida de forma oral y en distintas versiones.

            El último en morir ha sido Carrillo, y aunque hoy, ya les decía, estaba en Sevilla hablando de cosas importantes, mi mente se encontraba frente al teclado de este maldito ordenador pensando que podía comentar del ex líder comunista que no haya sido escrito durante el día de hoy.

            Y nada de nada, me decía mientras observaba a Montserrat Reyes. Todo está escrito y, como siempre, en distintas versiones, o sea, sombras y luces en la vida de él.

            Como quiero ser positivo, sin dejar de ser irónico, me quedo con sus luces, las que consiguieron, junto a otros personajes, que yo, con mis sombras, que las tengo, pueda escribir en libertad.

martes, 18 de septiembre de 2012

Pues bueno, se ha ido Esperanza



            La prensa, tele, radio, redes sociales y algún majara más le han dado a la sinhueso, a las teclas,  a las cámaras y a todo aquello que huela a imagen para balbucear, pegar o alabar la presunta marcha de la vida política de Esperanza Aguirre, Grande de  España y Presidenta de la Comunidad de Madrid por el Partido Popular.

            Los columnistas se han frotado las manos porque tienen su columna de hoy a huevo: unos a favor y otros en contra, la comida está servida y todo es cuestión de darle al ordenador no más de media hora.

            No les engaño ni un ápice si les digo que a un servidor le da exactamente igual esa retirada alborotada; por lo único que lo sentiría es si la fuga haya sido debida al maldito cáncer de mama.

            Exceptuando los entresijos del PP, el mundo sigue su gira exactamente igual que hace dos días, a saber: la hambruna sigue acabando con esos niños del tercer mundo que siguen mirando sin ver nada, los amantes se apretujan con cariño, la prima de riesgo juega a subir y bajar y subir para alterar el sistema nervioso de la ciudadanía, un treinta y tres por ciento de parados en Andalucía contempla como en el norte de España los que observan el sol no llegan al quince, las tijeras se siguen afilando para concretar por dónde cortar y yo, que para mí soy más importante que la “fuguilla”, de aquí a tres horas estaré viendo al Real Madrid y al Málaga en su estreno europeo, y lo que es mejor, conmigo una millonada de seres ansiosos de echar un buen rato sin complicaciones añadidas.

            La semana que viene tendrán los madrileños un nuevo o nueva “presi”, mañana o pasado Artur Mas intentará trincar algún obsequio fiscal para Cataluña, y Tomás Gómez, barrunto, pedirá elecciones anticipadas.

            De verdad de verdad, el único preocupado por el tema es el señor Ignacio, presidente en funciones de la Comunidad madrileña, que anda como alma en pena intentando hablar con Rajoy.

            En fin, cosas de la política.   

lunes, 17 de septiembre de 2012

España, ¿una?



          Según sondeos publicados en el día de hoy, conversaciones de bares, sobremesas  de las de antes, tertulias más o menos prohibidas y un rumor que se esparce como tsunami, la mayoría de los españoles está en contra del Estado de las Autonomías y sería de su agrado la vuelta al Estado Centralista; puesto que se reconoce que esa marcha atrás es difícil de conseguir, se aboga por adelgazar lo más posible lo que ya es conocido como Reinos de Taifas. El realizador de las citadas encuestas, en la soledad del preconizado de las mismas, otorga al electorado propiamente de derechas ese deseo.

            Suponiendo que los datos sean reales, cabe preguntarse que piensa el electorado de izquierda que, parece ser, vota mayoritariamente a PSOE y PCE; aunque en su origen, no debemos olvidar que izquierdas y derechas se inclinaron constitucionalmente por la concepción autonómica del Estado español.

            También es cierto que si una buena parte de los parlamentarios constitucionalistas, entre los que creo encontrarme, hubiesen tenido la bola de cristal de una sagrada pitonisa que les adelantara el futuro, no hubiesen confeccionado y aprobado la Constitución de 1978.

            Sin olvidar que el actual sistema de Monarquía Parlamentaria es una sucesión normal (?) de la Dictadura a la Democracia y que todo aconteció tras la muerte en cama del dictador, cabe preguntarse si habría que volver a replantearse el actual sistema político en toda su extensión o agachar la cabeza y segur tirando, como podamos, de él como si no existiese otra posibilidad política que cubra a la nación española.

Si optamos por seguir tal como estamos, la ciudadanía discutió, y sigue discutiendo si nos debemos dar un sistema federal puro, un sistema federal asimétrico (con mayor poder para determinadas Comunidades), o que el gobierno, el actual y los anteriores, deje hacer a su antojo a los jefes de las tribus desperdigadas por el llamado territorio nacional.

Lo de ahora no tiene arreglo, a no ser que los dos grandes partidos (el concepto “grande”, no el de grandeza, se les atribuye por los millones de votantes) se pusieran de acuerdo y cambiaran la Constitución si no de raíz, sí al menos en lo referente a su Título VIII; cambiarla de raíz, nos llevaría a otros sistema totalmente diferente: la República.

domingo, 16 de septiembre de 2012

UN MUNDO POR CONSTRUIR




Un mundo por construir,
un mundo con palabras de los dos,
más allá de este tiempo,
de estos dioses,
de este infierno que abrasa nuestras voces.

Un mundo como el mar que se recrea,
de niños siempre en juego.
Vendimia del amor.
Infinitud sagrada que sin ritos
adora a un mismo Dios.

¿Y si esto fuera un sueño?
¿Y si tú no vinieses
del adiós que nos dimos?,
y quedaras ya siempre tan lejana
que no supiera amarte.
¡Qué mundo tan oscuro y tan de día!
Vagando por un beso que no llega.
como orilla sin olas que la abracen.

(Final del poemario “Inacabada ausencia” de J. García Pérez)

sábado, 15 de septiembre de 2012

Ea, a Madrid




          Aunque a la hora de escribir este “copo”, que puede no agradar a mis más íntimas amigas y amigos, no están ofreciendo cifras de la “marcha sobre Madrid”, ay Madrid, tierra de democracia auténtica, la multitud congregada debe haber sido considerable.

            Tan sólo desde Málaga, las centrales sindicales UGT, CCOO y no sé si alguien más de “tapaíllo”, se han fletado más de cincuenta autobuses que han partido hacia la capital del Reino.

            Columnas de distintos colores, al son de tambores y flautas, ha enfilado hacia Colón donde, cómo no, el protagonismo se lo han repartido Cándido y Toxo, por lo que me huele que los más cabreados, mucho más que los indignados del 15-M, son los que portaban las banderolas de UGT y CCOO.

            Tengo la sensación de que esta sociedad anónima, que dice representarnos, debe cambiar sus modos y formas si de verdad queremos cambiar el mundo, y para ello es necesario que la mentalidad personal y/o colectiva de la misma, me refiero a la sociedad, deberá ser más creativa a la hora de intentar conseguir “que nuestros sueños sean sus pesadillas” (mayo del 68); porque creo que con la marcha hacia Madrid, los que han perdido una noche de sueño han sido los que se han chupado una kilometrada de mucho cuidado, y no ha supuesto pesadilla alguna para los que nos gobiernan.

            ¿Y para qué?, cabe preguntarse: pues según leo con sorpresa -es loable que aún tenga capacidad de asombro-: para solicitar un referéndum nacional al gobierno de Rajoy para comprobar si la ciudadanía aprueba que las tijeras del Gobierno nos recorten la manduca.

            Los sindicatos saben muy bien que dicho referéndum nunca va a celebrarse (por ello, no cabe decir, ni siquiera pensar, si lo vamos a ganar o lo vamos a perder); de qué se trata entonces. Tal vez sea para marear la perdiz, tal vez para desgastar al gobierno algo más de lo que ya está, tal vez para sustentar una nueva huelga general, tal vez para demostrar un cierto poderío…, pudiera ser, pero desde luego que no para convocar un referéndum.

            Habrá que estrujarse la sesera para buscar otras soluciones y caminos; ésta, la de hoy, no vale para nada.  Siento decirlo.



viernes, 14 de septiembre de 2012

La sombra alargada de la Diada



              Creo que todos, a nivel personal y familiar, luchamos por ser independientes; más aún, nos agrada que nuestros hijos se emancipen y tengan su propia vida, separada de la nuestra.

            Como auténtica nacionalidad histórica comprendo que buena parte de la población que vive en Cataluña desee emprender su aventura como Nación y Estado propio; nada, pues en un principio, que objetar a ese sentimiento nacional. Y también entiendo que otra buena parte de los ciudadanos que habita en tierras de Cava, desee seguir perteneciendo a la Nación española sin que ello les deshabilite para ejercer de catalanes.

            En los albores de la actual democracia, cuando los constitucionalistas se reunieron para crear nuestra Constitución de 1978, el primer pensamiento fue el de dotar a Cataluña y el País Vasco, como nacionalidades históricas, de un sistema jurídico fuerte y muy diferenciado del resto de las regiones españolas; pero he aquí que surgió el famoso “café para todos” y ya nada fue igual. Todas las regiones, a través del artículo 143 de la Constitución, excepto Andalucía que lo hizo de acuerdo con el artículo 151, se introdujeron en el maremágnum de crear el Estado Autonómico, Estado en el que vivimos, si esto es vivir; lo digo por estar pendiente, en la actualidad, de una prima lejana de Alemania.

            Y mira por donde, lo que el principio de este “copo” se veía como normal, o sea, alcanzar o no la independencia un territorio español, ahora se ve como imposible por aquello de la globalización, para entendernos, de los primos lejanos que nos han salido (Alemania, Francia, Italia, Portugal, etc), y que forman parte de nuestra familia materna, la madre patria.

            No se trata, pues, de que Cataluña sea por sí misma, o Andalucía, o La Rioja, sino que España lo sea por ella, algo que parece imposible pues pertenecemos al club de los mercaderes del euro.

            Un servidor no es nadie para aconsejar, pero llevándome de mi buena fe, que la tengo, le pediría a honorable Artur Mas que no joda más la marrana, que tenga una cierta paciencia, que espere a que todos los que vivimos en este territorio de la piel de toro -existan corridas o no- seamos capaces de ser por nosotros mismos y, después, que sea lo que pueblo quiera; pero el pueblo enterito, me refiero al español, que es también el que se tiene que definir sobre la independencia o no de Cataluña

jueves, 13 de septiembre de 2012

No al silencio, la indiferencia y la hipocresía



           Aunque pueda parecer a algunos y algunas que un servidor es de hielo, no es cierto pues soy hasta capaz de llorar viendo “Los puentes de Madison”, o sea, que uno tiene su corazoncito, y por ello sufre, ríe, llora, ama y siente.

            El otro día vi por la Acera de la Marina a Francisco Gutiérrez, más conocido en esta ciudad que todo lo acoge  y todo lo silencia, Málaga, por “Paco Guti”, hombre afable, perfecto aficionado de fútbol, amante del Málaga y hoy, aunque he perdido bastante la pista de la oficialidad malagueña, Defensor del Pueblo en la Diputación malacitana. Paco, durante años, fue Secretario General de Comisiones Obreras en este territorio de jeques y espetos.

            Lo saludé y le di las gracias por haber estampado su firma en un documento, firmado por numerosos malagueños, para que el Excmo. Ayuntamiento de Málaga me concediese, si lo tuviese a bien, el nombramiento de Hijo Adoptivo de esta ciudad que regenta Francisco de la Torre Prados

            No ya por mí, que también, sino por todos y todas que firmaron la solicitud, a los que creo merecedores de saber por donde andan sus firmas y que hay de lo mío, o sea, de lo de ellos y ellas que estimaron conveniente el posible nombramiento.

            En septiembre del pasado año solicité una entrevista al actual Concejal de Cultura, Damián Caneda, para interesarme de cómo iba el deseo de tantas personas que habían puesto su confianza en mí.

            Hace hoy un año de aquella entrevista en la que Caneda, que por cierto también firmó el citado documento cuando ejercía de Vicepresidente del Senado, me comunicó que el expediente, formalizado y aprobado, se encontraba en la Alcaldía a la espera que el Regidor concediese el nihil obstat, algo que hasta la fecha no ha sucedido.

            Uno mantiene el tipo como puede. Al principio todo eran preguntas y preguntas sobre el tema en cuestión; más tarde, las preguntas fueron dilatándose y algún que otro amigo se interesaba por mi adopción oficial a Málaga; ahora, cuando creo han transcurridos siete años, un silencio se cierne sobre el expediente y me imagino que el polvo se habrá asentado entre tantas voluntades.

            Pues verán ustedes, el que suscribe este artículo no está dispuesto a tener al silencio por compañero y es por ello que voy a desempolvar el envoltorio.

            Deseo un o un no, pero no la indiferencia, el silencio y la hipocresía. 

martes, 11 de septiembre de 2012

Se equivocó, señor Rajoy



           Existe un “proverbio monástico” que dice así: “Hay ocasiones en que no debe decirse nada, y otras en que hay que decir algo; pero ninguna en que haya de decirse todo”; proverbio éste que bien pudo ser la base en la que se apoyó el presidente Rajoy a la hora de contestar a la docena y media de preguntas que ayer, en el programa televisado, le hicieron cinco santos y santas periodistas.

            De las tres posibilidades que otorga el proverbio, a saber: “no decir nada”, “decir algo” y muy remotamente el “decirlo todo”, don Mariano eligió el “decir algo” y repetirlo cada vez que se le proponía cualquier pregunta.

            Y así, como el que dobla palmas por sevillanas o sopla la gaita, el latiguillo de “los intereses generales de España” acompañó toda su intervención, con breves alusiones al déficit y escamoteo general a pringarse en cuestiones “mal vistas” que, saldrán a la luz pública, una vez que gallegos y vascos se pronuncien el próximo 21 de octubre ante las urnas, especialmente las parroquias galleguiñas.

            En realidad, ignoro,  aunque lo barrunto, cuales son los intereses generales de España (dicho así, es de una abstracción enorme), pero si sé los intereses de los españoles que conforma la nación; y más concretamente, el de aquellos que no tienen trabajo ni posibilidad de conseguirlo.

            Creo que un mismo saco no debe ser el recipiente donde introducir esos intereses generales, porque bien poco tiene que ver el director de un banco con un modesto funcionario, la clase política con la clase trabajadora, los grandes almacenes con los pequeños y medianos comercios, el paro juvenil con ese parado de cincuenta años que se ve abocado a mirar eternamente el sol de los lunes, los que cobran anualmente un millón de euros con aquellos ciudadanos que están lampando por encontrar un curro de mil euros mensuales.

            No se debe, aunque se haya realizado, gravar a toda la ciudadanía con el mismo IVA; hay que ser “injusto” para llegar a ser justo, aunque parezca una paradoja. No vale la misma cinta métrica para medir a todos los españoles; no son los intereses generales de España, sino el de Juan, Ana o Frasco, cada uno y cada una con su problemática particular.

            Se equivocó usted, se equivocaron los benditos periodistas y, lo peor, se quedaron igual los que perdieron -perdimos- un tiempo precioso viéndolo a usted en el plató.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Expectación nocturna



Engañaría a ustedes si no les confesara que a la hora en que tecleo este “copo”, doce del mediodía del 10 de septiembre, me embarga una cierta expectación por la entrevista que esta noche “concede” Televisión Española a don Mariano Rajoy ante periodistas de los medios más influyentes de la nación, a saber: El País, El Mundo, ABC, La Razón y otro más.

Al igual que el pueblo judío sentía una “expectación mesiánica” durante la paz octaviana ante la profética llegada de un salvador que los liberara de la opresión del imperio romano, mi alma se sitúa ante la esperanza de que algunos de estos compañeros de tecleos obtengan del señor Rajoy algo que aclare el futuro que espera a tanto español que lo está pasando mal o que huele lo va a pasar bastante peor.

Y nos que un servidor del Estado, oh  el Estado, sea un iluso de pies a cabeza, sino que desea seguir teniendo una pizca de fe en este sistema, la monarquía parlamentaria, que nos dimos los españoles a principios del último cuarto del pasado siglo.

Por eso agradezco que este gallego de puro en ristre y Marca en mano, se sitúe delante de la preocupada españolada para husmear en el incierto futuro que se cierne sobre los de siempre, o sea, de la clase media normal tirando hacia abajo, con la inclusión del frutero y el relojero de todas las esquinas de la madre patria.

Es demasiado lo que pido antes de tomarme una caña con mi amigo Montoya; tan sólo deseo saber la verdad, y si lo desean a fin de ser más estricto, su verdad por puñetera que esta sea.

Si vamos a pasarla más puta, que lo  diga; si piensa tijeretear las pensiones, que lo anuncie; si la única posibilidad que nos queda es convertir a la nación en un congelador, que lo predique; si cree que el Estado Autonómico debe seguir convirtiendo a España en un archipiélago de poderes, que se moje; si estima que es conveniente un rescate del país, que pague un justo precio por él, y dimita. Lo que no cabe son engaños y más patrañas, al pan, pan y al vino, vino.

Mañana les narraré lo que haya percibido; ahora me voy a por la caña y su Iva correspondiente.

domingo, 9 de septiembre de 2012

A puerta cerrada




El Comité Federal del PSOE se ha reunido en Madrid a puerta cerrada, lo que quiere decir que la mosca cojonera de la prensa no ha podido entrar al cónclave socialista y que, por lo tanto, la luz y el taquígrafo, aunque éste último transcriba el acto de forma sesgada, no han hecho acto de presencia; dicho de otra forma hay que tragarse “sí” o “sí” lo que nos cuente la portavoz de turno.

No sé, pero cuando la ciudadanía sigue todavía algo remolona para la revolución, a la espera de que la oposición oficial le diga algo nuevo, no es de recibo que ésta, la oposición, se enclaustre y no sepamos lo que se cuece en su interior.

No es tiempo de secretismos y ocultismos; y más cuando ya se van filtrando algunos dichos que da pena creerlos. Sirva de ejemplo lo que ya aparece por la prensa digital en la que se lee que Rubalcaba tacha de incompetente a Rajoy si éste accede al segundo rescate de España, pues ambas erres pueden y deben cogerse de sus respectivas manos y arrojarse al precipicio de la incompetencia.

De economía, sé lo que sé, y sé que no sé nada. Mi cerebro, extorsionado y maltrecho por las nomenclaturas macroeconómicas, no soporta más lo indescifrable y recóndito de las mismas; sirva de ejemplo el asunto de las deudas, tanto privada como pública, que España, ente abstracto, pero tangible a la hora de recortar sueldo y clavar impuestos, tiene en estos momentos.

Resulta que los enterados y expertos en avaricia aseguran que la deuda pública es de seiscientos mil millones de euros y la privada, de un billón de los mismos. Y que más o menos, esa inmensa cantidad de perraje que a mí se me escapa entenderla y traducirla a pesetas es debido a los gastos suntuosos de sus políticos, míos no son, y al deseo de especulación de los bancos.

Pues bien, les juro por mi madre que en gloria esté, que un servidor no debe un solo euro a nadie. Y me pregunto: ¿porqué me tienen que rescatar a mí?, o sea, ¿porqué tengo que pagar los platos rotos de tantos sinvergüenzas sueltos que, además, viven de puta madre?

A las barricadas, coño, a las barricadas.

sábado, 8 de septiembre de 2012

LA MUERTE SE DERRUMBA







La “MUERTE” se derrumba.

No es Alfa ni Omega,

se desliza entre amantes,

permanencia constante que dormita

entregada a los dos.

Sólo cuando morimos a nosotros

avivamos su sed

y golpea furioso al cuerpo solo.

Somos juntos un alma,

útero siempre fértil,

inmanencia de Dios.



Cuando oímos “TE QUIERO”

se inclinan las acacias del jardín.

No son palabras,

son gotas fatigadas

en desmayo supremo.

Cuando ya nada queda por decir

desbocadas se escapan.

Abundancia de vida que nos cubre.



Y si decimos: “VIDA”,

te lo digo a ti en mí,

tras tu rostro,

más adentro.

Cuando tu aliento exhala la palabra,

se extiende amorosa,

apacigua mi ser

y llega el bienestar

que se asienta en la calma de la espera,

se dilata el espacio,

se hace vida tu voz y declina la luz.



(Del poemario “Inacabada ausencia VI” de José García Pérez)



viernes, 7 de septiembre de 2012

Lo mejor, olvidar lo de Olvido


     Es lógico que la edil socialista de ese pueblo de Toledo se encuentre destrozada. Los que hemos sido Maestros en pueblos de ese número de habitantes, y ella es Profesora de Infantil, sabemos, o sabíamos, a los que nos arriesgábamos si nos cogían infraganti en cualquier acto sexual que perturbara a la España en blanco y negro de la época franquista y del riguroso nacional catolicismo. Por eso nos andábamos con pies de plomo, candado más cerrojo al canto, y aquí paz y allí, en la intimidad encarcelada, placer silencioso y a oscuras.


     No he leído nada en contra de las masturbación grabada que ha realizado la concejala; y no será un servidor, y menos a mi edad, el que lo haga, y es que uno no tiene edad suficiente para aguantar lo que soltaría la jauría humana si tomase partido por criticarla y, además, cada uno y una somos libres para hacer de nuestro cuerpo un campo de experimentación erótica; aunque, dicho sea de paso, sería imposible por mi parte consciente, aunque los sueños, ay los sueños, me lleven a situaciones que apabullarían al más pintado o pintada de los que se mueven a mi alrededor.

      Pero no es lógico que un escritor del día a día permanezca impasible ante un hecho que, por morbo o por lo que sea, ha suscitado más tinta negra, entrevistas de las carroñas periodísticas y apoyos de todas las leches e ideologías, que la visita de la Mérkel a España.

     Y es que digamos lo que digamos, a la gran mayoría de las personas les encanta la traca de la escandalera, mientras una imbécil minoría rezará por la salvación del alma incendiaria de la edil, y unos pocos y pocas buscarán como loc@s el vídeo en cuestión para empajillarse ell@s a cuenta de la señora Hormigos.

     Como Maestro Escuela que fui, ejercí y pequé, solamente insinuarle a ella que ha quedado estigmatizada de por vida en Los Yémenes (Toledo) y que, por la experiencia de vida que tengo, me atrevo a aconsejarla que, dimita o no, a la primera de cambio solicite plaza de profesora, en un próximo concurso de traslados, sacuda el polvo de sus zapatillas y se las pire a otro lugar para ser feliz, o sea, normal, con sus dos hijos y su marido.

     Perdón, porque no soy nadie para aconsejar.

jueves, 6 de septiembre de 2012

350 palabras




He terminado de hacer la maleta. Todas las prendas  dobladas y bien dobladas. Ya saben, primero la ropa interior, pañuelos, calcetines; a continuación los pantalones; y para finalizar, las camisas abotonadas con dulzura. Mañana por la mañana salgo y llego a la “ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia”; por la tarde estaré con todos ustedes; y ya en la noche me daré un garbeo por “El Gran Vía”.

Las gafas que uso para escribir han quedado hechas añicos. Así que en cuanto deposite mi voluntad de amar en Málaga, lo primero que haré será ir a una óptica y encargar otras; ya ven que para escribir esta birria de “copo” tengo que pinchar, para ver algo, en el tamaño 20 de las letras. Una vez que termine, pincho “herramientas” y compruebo el número de palabras; con 350 de ellas me doy por satisfecho (en estos momentos llevo 151); después las comprimo a tamaño 14 y las envío a redacción.

Han sido 52 los días que he permanecido en este lugar donde el viento este año “no” ha silbado nácar o es que un servidor ha tenido taponado los oídos, cerrados los ojos y no he transitado por los alrededores de la “plaza del asombro”. No todo, pero casi todo ha sido vulgar, anodino, tedioso y más visto que el tebeo; todo lo escrito desde mediado de julio es ficción.

Hasta ahora he tecleado 240 palabras; se está haciendo larguísimo este maldito “copo”. Me salva la presencia del ficus que me observa y riñe, al tiempo que una de sus hojas se desprende y cae balaceándose en la brisa de poniente que envuelve este lugar donde el nácar se acaba de convertir en brisa, o viceversa. Lo que son las cosas, ahora que me voy me sacude la sensación de que aquella roja gaviota que posó su vuelo en mi sandalia me insinúa que me quede y saboree el cielo de septiembre.

Voy al viejo armario, busco mi blanco poncho, bajo a por la hoja del ficus y apuesto por quedarme. Y así lo hago.

Son 350 palabras.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

"El Pirri"



          Si Ronaldo sigue triste, yo fui ayer feliz. Sin llegar a la tristeza de Cristiano, hoy ya no es lo mismo, porque la gente menuda ha marchado a la feria de Tarifa, y nosotros preparamos los bártulos para que de hoy a un viernes maldito tomemos las de villa diego y nos instalemos en “la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia” e iniciemos nuestra estancia por el Gran Vía y los paseos por calle Larios arriba calle Larios abajo. Sin embargo, para no engañarnos y no engañarme, soy de los que prefiero una paella debajo de un semáforo que en pleno campo, por muchas margaritas y girasoles que adornen el refrigerio; una buena partida de póker a una soporífera de dominó; y un par de güisquis con el Pollo a bebérmelos con mi sombra.

            Y fui ayer feliz, porque tras echar un rato de comida ligera -ya va quedando poco parné-, me acodé en la barra del Vera de Mar en compañía de El Pirri, marido de la cocinera que cuece mejor los langostinos de Punta Umbría a Isla.

            El Pirri es un antiguo marinero que, me decía, está sintiendo de nuevo la llamada de la mar y que, por ello, cualquier día se embarca  otra vez. Para un servidor hablar de la mar es hacerlo de mi madre que, un día porque sí, fue a ponerse en la orilla, brazo alargado de la mar, para cerrar dulcemente sus grises ojos. Echar una bocanada de conversación sobre la mar es hacerlo sobre Carboneras (Almería), tierra o mar natal de la señora Antonia, y sobre las historias que la señora de los ojos grises me contaba cuando su pescadora familia se desplazaba, mar adentro, hasta llegar a La Higuerita -hoy Isla Cristina- para fanear en las almadrabas.

            Cuando llegué a este punto en la conversación, El Pirri me interrumpió para decirme que la Punta del Moral era una colonia de gente de Carboneras. “Allí, me comentó, viven los Alonso”, me quedé reinando en el tema porque mis ascendientes eran conocidos por los Chapaos, mote que les venía de ser, valga la expresión, más anchos que altos.

            Pero ahora, cuando escribo estas líneas, me llega una especie de boria u ogazón, neblina que impide ver el ósculo del horizonte con la mar, y recuerdo perfectamente que un hermano de mi madre estaba casado con una Alonso.

            Y fui feliz en ese hallazgo de mis neuronas. Bueno: ¿y qué?, dirán ustedes. Pues nada más, tan sólo que al escribirlo y transmitírselo a ustedes soy muchísimo más feliz. Y más lo seré cuando el año que viene indague por Punta del Moral una rama muy lejana de mi mar genealógico.

martes, 4 de septiembre de 2012

Del FLIT al FLA



         Si algún mozo o moza me lee, entendiendo por tal a cualquiera que se encuentre en la juventud de la madurez, o sea, los cincuenta años, se enrabiará con un servidor porque no gozó, como yo lo hice, matando moscas y mosquitos con el aparato del “Flit”, una simple lata, apoyada en un émbolo, en la que se rociaba el insecticida de muerte y no quedaba un insecto vivito y coleando; los hermanos nos peleábamos por coger el aparato del “Flit” y pasar diez minutos gaseando la atmósfera. Sé que ante los adelantos de hoy en día, contar esto está mal visto por aquello del auténtico ecologismo, pero  doy fe de que ningún pariente y amigo mío han muerto por repartir embolazos de DDT a doquier; y es que el valor, compañero inseparable de la ignorancia, no entiende de miedos.

            Por eso del miedo, en estos días se ha puesto de moda en la clase política el “Fla” o el “FLA”, como ustedes deseen escribirlo. En realidad el FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) es un “rescate”, pero como esa palabra da sarpullido en los superhombres y las supermujeres que nos malgobiernan se han sacado, los muy listillos y listillas estas siglas de sus mangas y reparten o piden FLA por todas las comunidades manirrotas que, para qué discutir, son todas.

            Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía y las que lleguen andan solicitando del Gran Gobierno Central ayudas del FLA a cuenta de lo que deben. Si el Gran Gobierno consigue el rescate que la Mérkel niega por ahora, gran parte de él irá a parar a los bancos y a las huchas agujereadas de las Comunidades, o sea, usted y yo n trincaremos nada del FLA, a lo mucho y, si nos ponemos más tontos de lo que estamos, no endiñarán tres o cuatros embolazos de Flit y a callar por los siglos de los siglos.

            No se me enfaden amigos y amigas, ya lo decía hace un par de días, somos algo cabroncetes, no más. Ya ven, nuestros jefes de “la cosa suya” han malgastado “la cosa nuestra” (impuestos); y ahora el Gran Jefe de la Tribu, señor Rajoy, volverá a entregarles más pasta adicional que nosotros iremos pagando por segunda vez para que ellos sigan derrochando sin ton ni son.

            Palabrita que el Flit mataba menos que el Fla.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Inicio de la campaña electoral de 1977 en Málaga



         La sede de la UCD malagueña, instalada en calle Larios nº 5, parecía un hervidero. Allí se encontraban todos los candidatos, buena parte de la prensa y algunos contratados para la primera pegada de carteles que se iniciaría a las doce de la noche.

            La cola preparada, los carteles con el donut de UCD, las escobillas, las acreditaciones y, sobre todas las cosas, la misión de “peinar” Málaga con el cartel foto de Adolfo Suárez. Aquellos tiempos, lógicamente, no son los de hoy; se podían pegar carteles en todos los lugares asequibles, los mítines iban a ser esenciales, también las cuñas de radio y poco más, pues tan sólo había una cadena de televisión, la que hoy conocemos por la 1, y poco más; sin embargo había ilusión, tal vez más de la cuenta, y ganas de trabajar por la libertad tras la sequía de la misma durante cuarenta años.

            A las 12 en punto de la noche, el pequeño ejército de UCD salió a calle Larios; desde la Plaza de la Constitución bajaba el gran ejército del PCE encabezado por  Tomás García y Leopoldo del Prado. Ambos colectivos se sumaron al grito de ¡viva la libertad! y entre aplausos de los unos para los otros, y viceversa.

            Ignacio, al igual que el resto de los integrantes de la coalición centrista, eran novatos en eso de la pegada de carteles; había más cola en el suelo que en las paredes y, por tanto, los resbalones con sus correspondientes caídas estaban a la orden de la noche; pero se hizo como se pudo, o sea: mal. No es que los “peceros” fuesen auténticos expertos en la cuestión, pero se les veían más preparados. 

            Al día siguiente Málaga era una ciudad variopinta donde se veían carteles de todas las medidas e ideología: desde Falange a la Liga Comunista Revolucionaria, pasando por Alianza Popular (padre y madre del actual PP), UCD (generosa hasta tras su desaparición con la incorporación de líderes y votantes al actual PP), PSOE, PSA, PCE, PTE, FN… y así hasta más de veinte candidaturas esparcidas por todos los lugares.

            Y llegaron los mítines sin bocadillos y autobuses, y sin artistas teloneros; la ciudadanía, tras la sequía democrática, ansiaba escuchar algo más que el ¡Arriba España!

            Ignacio, según me contaba, tenía preparado su “rollo” político-evangélico que llegaba al culmen, cuando dirigiéndose al público que atiborraba cines, plazas de toros y alamedas, decía:
-          “… ha llegado la hora que aquellos que durante años han tenido el brazo alzado cantando el “Cara al sol” lo bajen y los otros, los que han estado con el puño cerrado, abran sus manos, y todos nos fundamos en un abrazo fraterno para conseguir una España democrática…”
      
        Me comentaba dos anécdotas que recordaba con nitidez; una de ellas aconteció en Antequera; finalizado el mitin en su plaza de toros con el cartel de no hay billetes, un señor mayor se le acercó, se fundió en un abrazo con él y le dijo: “Me ha recordado usted a José Antonio”. La segunda tuvo lugar en Archidona y en ella, después de la intervención de Francisco de la Torre, un hombre, desde una bancada, gritó: “Don Francisco, nada más le ha faltado a usted gritar ¡Arriba España!”

(CAPÍTULO DE UN POSIBLE LIBRO DE JOSÉ GARCÍA PÉREZ)