sábado, 15 de diciembre de 2012

¿... y usted?



           Una vez que este extraño día ha sido cubierto por la noche, y tras haber comido, ver una película, meterle mano al suplemento Papel Literario, volver a ubicar los papeles en plan inverso a como los tenía ayer, colgar un poema en Facebook, aburrirme, transcribir al mismo una cita de alguien, y estando a la espera -insoportable por cierto- de sufrir con el encuentro de fútbol Sevilla-Málaga, me he dicho a mí mismo, “bueno, mételo mano al copo nuestro de cada día”; y aquí me tienen ustedes intentando hilvanar unas palabras.

            Dado que mi propósito de enmienda es escribir lo menos posible sobre política por el empacho que hay sobre la cuestión, e ir dando poca cuerda al tema de la crisis y de su fatídica prima, brota entonces una enorme dificultad para hacerlo sobre otros detalles que adornan y alienan la vida de un ser corriente.

            Pues se quiera o no, usted y yo, o sea, la mayoría absoluta de los seres normales y normalmente fotocopiados venimos a hacer lo mismo: dejar pasar los días, y esperar al que llega mañana sin que en ninguno de ellos, el hoy y el mañana, vislumbremos una posibilidad de cambiar el rumbo que el destino nos tiene marcado, ya saben, sucumbir al tedio de la existencia.

            Está todo escrito, milimetrado, determinado y rubricado; tanto es así que me importa un bledo conseguir del que pueda leer esta ristra de palabras la posibilidad de obtener un segundo de asombro, pues yo tecleo para mí con la única ilusión de convencerme de que es posible escribir un día, y otro, y otro más, obteniendo algo de agua del más desértico de los territorios: aquél que dominamos, o sea, el los quinientos metros cuadrados donde pintamos algo, en el que incluyo el llamado hogar y el bar de al lado.

            Y es que sé que cuando se opta por salir de la “tierra conocida” comienza una aventura apasionante de la que uno se aleja. No le de usted vuelta a estas palabras escritas sin sentido, todo se resume a que la persona tiene la posibilidad de elegir entre la seguridad y la aventura.

            Yo lo hice por lo primero…¿y usted?


No hay comentarios:

Publicar un comentario