lunes, 10 de diciembre de 2012

Ese jilguero que trina (y II)



Con incienso, mirra y oro
parezco su Majestad,
prefiero la Libertad
como el único tesoro.

Y nadie tiene la culpa
por esta vida indecisa.
Por esta muerte sin prisa
sólo a mí pido disculpa.

Ese jilguero que trina
en las ramas de los pinos,
y la brisa de sus trinos
es música sacrosanta.

(De José García Pérez)

No hay comentarios:

Publicar un comentario