domingo, 4 de noviembre de 2012

Los "intelectuales" se manifiestan


  

       Un grupo de “intelectuales ha publicado un manifiesto en el que se desmarca de las tesis soberanistas de Artur Mas; el colectivo manifestante es de lo más diverso y complejo, pues existen periodistas, escritores, abogados, artistas, arquitectos, ex políticos del PSOE, etc.; no son los llamados “de la ceja”, aunque conviven un buen número de ellos.

            Es tan abrumador el número de intelectuales que existen en la actualidad en este frondoso país de parados, que uno llega a confundir a Miguel de Unamuno con Miguel Ángel Aguilar, periodista de El País que echó sus dientes de leche en los pasillos del Congreso cuando aquello de la elaboración de la Constitución Española.

            Hoy se escribe un libro, se construye un poema, se dirige una película, se es un político prehistórico de los 80 o se ejerce la osadía, sin caer en lo ridículo, y se adquiere el derecho a presentarse bajo la vitola de intelectual; por ello es muy difícil saber si existen diferencias reales entre Pedro Almodóvar y Charles Chaplin.

            Estando en parte de acuerdo con algo de lo que dicen, como lo estoy con mi vecino de enfrente, observo que este mullido grupo de intelectuales pinta muy poco en la creación de una opinión que cale en el pueblo, y es por ello que opino que de ser pesados, una y otra vez, están rozando lo ridículo, si es que no gozan ya plenamente de ese estado desde hace cierto tiempo.

            Ya ven que el rey Arturo, creo, se pasa el manifiesto por el lugar que no nombro; más aún quiero creer que se alegra que esta ingenua intelectualidad solicite un federalismo al tiempo que pide un reconocimiento de la singularidad histórica de Catalunya.

            Mi amigo Montoya, perchelero de toda la vida, llama a las cosas por su nombre y se le entiende a la primera de cambio; pero estos intelectuales que balbucean sus pensamientos, y son incapaces de traducirlos a nivel de pueblo, son puro eco de gargantas profundas que no dan la cara.

            En el colmo de la estupidez colectiva, afirman: “La transición de la dictadura a la democracia se hizo de la ley a la ley pasando por la ley

            Toma ya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario