lunes, 5 de noviembre de 2012

Amarse a sí mismo




          Mientras medio mundo espera el resultado electoral en EEUU, la otra mitad no tiene idea de que existe tal nación; claro es que el americano que llaman profundo -el del rifle, la bandera y la biblia-, no tiene ni pajolera idea, ni falta que le hace, de que nosotros existimos.

            Por ello, por la necedad de esta sociedad anónima que existe, no voy a comentar el aumento de parados, pues un día y otro, escribir de lo mismo no conduce a nada más que a la pesadez.

            Cristiano Ronaldo ha comentado en una entrevista que, si pudiese hacerlo, se votaría a sí mismo para el mamoneo del “Balón de oro”; y la jauría está vomitando en las redes bilis contra el luso; sin embargo, si se analiza, tan sólo ha dicho lo que muchos hacen o hacemos.

            O tal vez creen ustedes que Rubalcaba, Rajoy o Cayo Lara, a la hora de votar, echan un rato para pensar quién es el mejor candidato; recuerdo que en las distintas elecciones en las que participado como protagonista, léase Congreso y candidato a la Alcaldía de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, no me pasó por la chorla votar al mejor que, desde luego, no era un servidor de ustedes.

            Está estudiado que cuando alguien aplaude a otro se está aplaudiendo a sí mismo, y lo hace porque oye en labios de otros lo que él piensa pero nunca pudo expresar.

            La nueva filosofía, esa que trata de ir creciendo en autoestima, afirma que el ser humano tiene que amarse a sí mismo para sentirse pleno de felicidad. La Iglesia Católica decía refiriéndose a los mandamientos del Sinaí que esas diez normas se comprimen en dos, a saber: “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo, como a ti mismo”

            Tal vez por eso, a los banqueros y políticos les importe un bledo que suba y suba el número de tiesos por metro cuadrado.

            Creo que en esta ocasión, “el que está triste” nos ha dado una lección que debemos metabolizar, porque al fin y al cabo si no nos amamos nosotros, ea, díganme de verdad quién nos va a amar; sí, lo sé, la madre, pero no todas.


3 comentarios:

  1. Amarse a si mismo y considerarse el mejor, o con más merecimientos, no implica el tirar por tierra a todos los rivales.

    De inteligente es subir a los altares al rival.

    Saludos.

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  2. Seguro que eres del Barça y admirador de Messi. No soy del Barça, pero menos, mucho menos, del R. Madrid. Este copo lo he escrito porque sabía que iba a ser algo polémico.
    Todo es ficción
    Abrazos y saludos, o al revés.

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  3. Un placer que estés entre los "seguidores"
    Gracias.

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