lunes, 22 de octubre de 2012

Ser útil a esa edad: uf, Beiras


    Cuando se tiene buena parte del cuerpo cosido por puntos, y la falta de mielina se va notando de norte a sur y, por tanto, se agudiza hoy el dolor un poquitín más que ayer, y la existencia va perdiendo sentido por si uno, sin darse cuenta, va convirtiéndose en piltrafa, brota una especie de milagro al observar que alguien de tu misma edad, setenta y seis años, es capaz, desde luego mejor que muchos jóvenes, de zapatearse Galicia y lograr una digna representación parlamentaria.

    Desde que hace treinta y dos años, más o menos, lo viera con su blanco poncho delante de un piano de cola tecleando cielo, Beiras, el creador del Bloque Nacional Gallego, se convirtió para mí en un ejemplo a seguir en Andalucía. A los pocos años, un buen día, tal vez malo, él dejó el Bloque y un servidor, aparcó para siempre, el ideal andaluz.
    Este buen señor, nacionalista y muy de izquierdas, se ha metido en una nueva aventura política. Creo que, tal vez me equivoque, ha sabido, de nuevo, conectar con la calle y ha presentado a la opinión pública una forma de ser antisistema, indignado y cabreado, pero de forma intachablemente democrática, o sea, dando el tipo, mostrando la jeta y poniendo nervioso al Sistema.
    Y no es que un servidor comulgue con las ideas políticas de este nuevo patriarca que, como auténtico maná de esperanza y novedad, ha caído sobre tierra de meigas; con lo que comulgo es con su bravura a la hora de mostrarnos que es posible ser joven siendo anciano, que la vida está por encima de la existencia, y el riesgo por delante de la comodidad y la seguridad.
     Para una inmensa mayoría las elecciones de ayer tienen otras lecturas, a saber, la mayoría absoluta del PP en Galicia, el desastre del PSOE en las dos comunidades, el éxito de Bildu…, pero para el que firma este “copo” la noticia se encuentra en la posibilidad de resucitar; vamos, que me das ganas de tremolar otra vez la blanca y verde.

www.josegarciaperez.es

4 comentarios:

  1. Buen pequeño pareado, pero no me atrevo.
    Abrazos.

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  2. Pues te aseguro que no andarías solo...

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  3. Es de agradecer, porque mis piernas lo necesitaría. Besos.

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