martes, 30 de octubre de 2012

La arterioesclerosis ideológica del PSOE



            Ante la falta de circulación ideológica entre la cúspide del PSOE y su electorado, los miembros de su Comité Federal andan enfrascados estos días en dar la solución pertinente a esta enfermedad.

            Desde la objetividad que otorga la independencia de no pertenecer a ningún colectivo político, me atrevo en arrimar al debate algunas herramientas que puedan dar solución al problema socialista que, según sondeos, tiende a ser de extrema gravedad tras los resultados que se prevén en las próximas elecciones a la Generalitat.

            Si se analizan al detalle dichos comicios, ya tenemos el primer resultado del alto grado de colesterol que acumulan el Partido Socialista Catalán (PSC) y el PSOE, dos colectivos diferentes a la hora de definirse ante al envite secesionista de Artur Mas; el primero está de acuerdo con la posibilidad de celebrar un referéndum sobre el tema, aunque su voto sería negativo y el segundo, niega el derecho a decidir por sí mismo.

            En estos días hablan mucho sobre el modelo de Estado que dicen defender: unos se reafirman en el Estado Federal, otros en el Federal Asimétrico y los hay, como Griñán, que apuestan por un Estado Federal Cooperativo; y todos olvidan que, mejorable o no, nuestro modelo constitucional es el Estado de las Autonomías.

            Aparte de esta visión triple de España por un mismo colectivo, podríamos enumerar las distintas parejas de baile que han sido elegidas por el PSOE a la hora de sobarse para obtener una parcela de poder: con el BNG en Galicia, con el PP en el País Vasco, con IU en Andalucía y Asturias, con Esquerra Republicana en Cataluña, con cuatro partidos en Baleares y con Coalición Canarias en las otras islas; aparte, claro es, de los besos furtivos que, al igual que el PP, se han dado con CiU y PNV.

            Creo humildemente que no es serio ese deambular ideológico de oca en oca, pues se pierde mucha identidad en el peregrinaje hacia el aterrizaje  en las moquetas que dan dividendos, pero que tarde o temprano pasan una fuerte factura.

            Además de la época de Zapatero, el PSOE, indefinible por ahora, está pagando su falta de definición en el pasado más reciente.


2 comentarios:

  1. Excelente diagnóstico, compartido por este escéptico impenitente. Aunque opino que, con mayor o menor visibilidad, los mismos derroteros de amores furtivos y falsos, de lúbricos apaños y prostituciones varias, han sido siempre las maneras de todos en esta deplorable capital-partitocracia que algunos se empeñan en seguir llamando "democracia". Sarcasmos para crédulos no pensantes.

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  2. Pues sí, Francisco, desde siempre. Abrazos.

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