miércoles, 17 de octubre de 2012

Eso, envejecer juntos




          Se le notaba una gran alegría cuando comentó que había conseguido que su compañera visitara al médico por problemas de memoria; él llevaba un cierto tiempo preocupado porque la veía distraída, olvidadiza y muy metida en un mundo al que él no podía acceder.

            Así que los dos, camino de los ochenta años de edad, apoyándose ella en él, y viceversa, tomaron la calle Carril camino del ambulatorio. Llegado su turno, ambos entraron en la blanca salita donde el doctor aguardaba.

“Dígame, a qué ha venido”, le preguntó a ella. Los ojos de la interpelada se volvieron a él como suplicándole ayuda. “Se le olvidan las cosas, no retiene conceptos.”

El  doctor inició una serie de preguntas a la que ella, unas veces con plena seguridad y otras con cierta duda, iba respondiendo. Hasta cuarenta interpelaciones y sus correspondientes respuestas fueron cruzándose entre “emisor-receptor-emisor”, mientras él se convertía en testigo mudo, aunque en silencio iba contestando a todas.

“Bien”, comentó el galeno; ella sonrió; él la amó por un instante. “La prueba -comentó el médico- aleja toda posibilidad de que, en este momento, padezca Alzheimer”

Bajaron a desayunar y celebrar, con churros, la buena nueva; pero no habiendo masa frita, optaron por unos pitufos con paté normal y sendos dobles de café él y ella, nestcafé; y se reían porquesí, el más importante porqué que existe entre dos personas.

Ya en casa, él se instaló delante del ordenador para dar rienda suelta a su júbilo sostenido. Y escribió, y en ello sigue mientras piensa que envejecer juntos tiene su encanto, aunque los surcos de las arrugas sean los cauces por los que una felicidad extraña, la de la vejez, fluya con visos de querer renovarse.

www.josegarciaperez.es





4 comentarios:

  1. ... Y me consta que un amigo de los protagonistas se sintió muy feliz de que esos amigos, a los que quería tanto (aunque no siempre supiera demostrarlo), estuviesen tan bien de salud y, además, tan enamorados,
    un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  2. ... pero si es un relato breve, buen amigo. Un montón de abrazos.

    ResponderEliminar
  3. Ya, pero me permito añadirle un pequeño final que se salga de lo normal. Quería aportar mi granito de arena en tu trabajo creativo...
    un abrazo fuerte,

    ResponderEliminar
  4. Me uno con todo mi corazon,al jubilo,de los dos

    ResponderEliminar