viernes, 26 de octubre de 2012

Esa patera que llora




La luna los acompañaba
oculta en nubes oscuras,
son negras sus vestiduras
como el mar de la guadaña.
Llegan de tierras sultanas
y caciques asesinos,
huyendo de sus destinos
navegan aguas hermanas.

Buscan el sol del trabajo,
una tierra prometida,
una luz como perdida
y un cambio de arriba abajo.
Fuertes golpes de levante
han zozobrado la barca
y la mar que todo lo abarca
se ha rizado de turbante.

Esa patera que llora
es nueva cruz redentora.

(De J. García Pérez)

No hay comentarios:

Publicar un comentario