jueves, 27 de septiembre de 2012

Trescientos mil extremeños


Esta España vuestra, y digo vuestra porque cada día que pasa me siento más extraño entre tantos majaderos que nos gobiernan, va camino de convertirse en surrealista a marcha forzada; porque no me negarán, y si lo hacen allá ustedes, que las declaraciones del señor Guillermo Vara, secretario general del PSOE extremeño, son dignas de ser inscritas en un volumen que recoja las sandeces políticas que se dicen en la actualidad.

Ante la amenaza de Artur Mas de celebrar un referéndum, sí o sí, sobre la independencia de Cataluña, Vara se ha dejado caer con la petición de que, en caso de conseguir la autodeterminación catalana, sean devueltos a Extremadura los 300.000 extremeños que fueron sustraídos por los catalanes hace cuarenta años, acompañados de hijos y nietos.

Uno no llega a saber muy bien quién de los dos políticos, Artur o Vara, puede ser condecorado con la medalla a la imbecilidad: Mas por anunciar que se saltará la legalidad vigente o Guillermo por la petición demagoga que ha realizado.

Puestos a pedir, vendría a huevo que Griñán solicitara de la utópica República Catalana la vuelta a casa del millón de andaluces que se largó a la tierra del cava con su maleta de cartón en busca del sustento básico: la manduca.

Ignora, o es ignorante, el señor Vara que algunos de los que se fueron vuelven por Semana Santa o Navidad para visitar a los pocos familiares que les quedan en los páramos extremeños, que los hijos de ellos son catalanes en su mayoría y que los nietos, o sea, la tercera generación, serán catalanistas o independentistas por aquello del sistema educativo y porque su tierra es Cataluña.

No sé ustedes, pero un servidor se avergüenza de buena parte de la clase política que desea regir nuestro destino. Habría que preguntarle al señor Vara si él, o el presidente Monago, tienen posibilidad de conseguir algún trabajillo a tanto extremeño desparramado por nuestro territorio y el resto de Europa.

Seamos serios, al menos para no ser el hazmerreír de nosotros mismos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

2 comentarios:

  1. Como bisnieta de andaluces que han emigrado por todo lo ancho y largo de este núcleo de abismo europeo, me averguenzo de el comentario del sr. Mas y del Sr, Vara, mis abuelos comentaban con mucho orgullo como pudieron volver con sus padres a esta España para vernos crecer aquí , dejando atras una serie de años tanto en Suiza como en Alemania, de durísimos trabajo sueldo justo segun estos paises pero claro está , pasando muchas penalidades y precariedades para poder enviar a España el dinero que hizo que los que quedaron aquí sobrevivieran, estoy triste pensando que la historia se repite y que quizas yo tenga que emigrar . ¿qué ocurre ,tan poco hemos aprendido en este tiempo que volvemos a caer en la misma piedra con la que tropezaron mis abuelos y sus padres? ¿por qué tengo que emigrar es que no hay solución en mi pais ?¿por qué no nos ayudamos los españoles? y somos todos pues tambien soy sobrina de emigrantes andaluces que en camiones fueron tanto a Vascongadas como decia mi tío abuelo, como a Cataluña, y familia de ellos permanecen allí ¿ya se han olvidado de todo esto? ¿qué le pasa a la memoria histórico-cultural española?¿por qué ve mejor lo de fuera que los suyo propio?¿tan inmaduros somos?
    gracias copistas o amigos del copo

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  2. En el fondo, querid@ anónim@, España es un país de emigración; lo saben bien tus abuelos. Hoy, por la crisis capitalista, nos vemos abocados, tras años de fácil dinero, a volver a serlos de otra forma diferente.
    Ahora bien, no es admisible ni lo de Vara ni lo de Mas. Veremos con termina este periplo interminable.
    Abrazos. José

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