martes, 18 de septiembre de 2012

Pues bueno, se ha ido Esperanza



            La prensa, tele, radio, redes sociales y algún majara más le han dado a la sinhueso, a las teclas,  a las cámaras y a todo aquello que huela a imagen para balbucear, pegar o alabar la presunta marcha de la vida política de Esperanza Aguirre, Grande de  España y Presidenta de la Comunidad de Madrid por el Partido Popular.

            Los columnistas se han frotado las manos porque tienen su columna de hoy a huevo: unos a favor y otros en contra, la comida está servida y todo es cuestión de darle al ordenador no más de media hora.

            No les engaño ni un ápice si les digo que a un servidor le da exactamente igual esa retirada alborotada; por lo único que lo sentiría es si la fuga haya sido debida al maldito cáncer de mama.

            Exceptuando los entresijos del PP, el mundo sigue su gira exactamente igual que hace dos días, a saber: la hambruna sigue acabando con esos niños del tercer mundo que siguen mirando sin ver nada, los amantes se apretujan con cariño, la prima de riesgo juega a subir y bajar y subir para alterar el sistema nervioso de la ciudadanía, un treinta y tres por ciento de parados en Andalucía contempla como en el norte de España los que observan el sol no llegan al quince, las tijeras se siguen afilando para concretar por dónde cortar y yo, que para mí soy más importante que la “fuguilla”, de aquí a tres horas estaré viendo al Real Madrid y al Málaga en su estreno europeo, y lo que es mejor, conmigo una millonada de seres ansiosos de echar un buen rato sin complicaciones añadidas.

            La semana que viene tendrán los madrileños un nuevo o nueva “presi”, mañana o pasado Artur Mas intentará trincar algún obsequio fiscal para Cataluña, y Tomás Gómez, barrunto, pedirá elecciones anticipadas.

            De verdad de verdad, el único preocupado por el tema es el señor Ignacio, presidente en funciones de la Comunidad madrileña, que anda como alma en pena intentando hablar con Rajoy.

            En fin, cosas de la política.   

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