domingo, 23 de septiembre de 2012

Por el bulevar de los sueños rotos



           Estoy escuchando a Chavela Vargas en “Noches de boda”, a continuación será la voz de Tamara interpretando “Y nos dieron las diez”, las que van perfilando esta tardenoche de otoño hasta que den las dos o las tres de la madrugada; y mientras disfruto no me pregunto qué hacer. Para qué, pues el CD va dando vueltas y vueltas  hasta que llegue “El bulevar de los sueños rotos” cantado por Lua Ríos; ahí finaliza el CD con el que unas cantantes homenajean a ese monstruo de poeta cantautor llamado Joaquín Sabina.

            Ahora bien, cuando acabe el disquillo de girar y girar comenzará un nuevo momento y, tal vez, por qué no, una aventura. Claro es que si me dejo llevar, o sea, si no coloco una meta a conseguir, sé que la noche será de güisqui y gol, que tampoco es malo. Pero las metas son para los osados, para los jóvenes. Ya ven, ahora mismito Pasión Vega está magnífica interpretando “La canción de las noches perdidas”

            Me conformaría con no escribir de política; si lo haría de ti, de mí, de lo nuestro con vosotros, y entonces, usted, querido lector o lectora, sintonizaría comigo a través de la palabra escrita, igual que yo estoy hecho un Sabina cualquiera con los bucles de este ramillete de cantantes.

            Sin embargo, es tan difícil conseguirlo que lo desecho por imposible. ¿O no es tarea imposible? Supongamos que el sueño se puede realizar, que es posible que te ame, si eres mujer, sin conocer tu físico, tu rostro, tus arrugas o tu lozanía. Busca un lugar cómodo y déjate llevar por la imaginación: tú, yo, una llovizna que nos acoge, un paseo entre secas hojas que crujen bajo nuestras pisadas, tu mano, la mía y “Por el bulevar de los sueños rotos” intentando vivir aquello que nos agradaría.

            Sentir, sentirte, sentirnos, saborear que estamos vivos y deseamos seguir estándolo. Besarte, besarnos, amarnos, volver a ser de nuevo desde el sueño. Podemos en la distancia; todo es cuestión de intentarlo. Sin más. Besos.

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