jueves, 13 de septiembre de 2012

No al silencio, la indiferencia y la hipocresía



           Aunque pueda parecer a algunos y algunas que un servidor es de hielo, no es cierto pues soy hasta capaz de llorar viendo “Los puentes de Madison”, o sea, que uno tiene su corazoncito, y por ello sufre, ríe, llora, ama y siente.

            El otro día vi por la Acera de la Marina a Francisco Gutiérrez, más conocido en esta ciudad que todo lo acoge  y todo lo silencia, Málaga, por “Paco Guti”, hombre afable, perfecto aficionado de fútbol, amante del Málaga y hoy, aunque he perdido bastante la pista de la oficialidad malagueña, Defensor del Pueblo en la Diputación malacitana. Paco, durante años, fue Secretario General de Comisiones Obreras en este territorio de jeques y espetos.

            Lo saludé y le di las gracias por haber estampado su firma en un documento, firmado por numerosos malagueños, para que el Excmo. Ayuntamiento de Málaga me concediese, si lo tuviese a bien, el nombramiento de Hijo Adoptivo de esta ciudad que regenta Francisco de la Torre Prados

            No ya por mí, que también, sino por todos y todas que firmaron la solicitud, a los que creo merecedores de saber por donde andan sus firmas y que hay de lo mío, o sea, de lo de ellos y ellas que estimaron conveniente el posible nombramiento.

            En septiembre del pasado año solicité una entrevista al actual Concejal de Cultura, Damián Caneda, para interesarme de cómo iba el deseo de tantas personas que habían puesto su confianza en mí.

            Hace hoy un año de aquella entrevista en la que Caneda, que por cierto también firmó el citado documento cuando ejercía de Vicepresidente del Senado, me comunicó que el expediente, formalizado y aprobado, se encontraba en la Alcaldía a la espera que el Regidor concediese el nihil obstat, algo que hasta la fecha no ha sucedido.

            Uno mantiene el tipo como puede. Al principio todo eran preguntas y preguntas sobre el tema en cuestión; más tarde, las preguntas fueron dilatándose y algún que otro amigo se interesaba por mi adopción oficial a Málaga; ahora, cuando creo han transcurridos siete años, un silencio se cierne sobre el expediente y me imagino que el polvo se habrá asentado entre tantas voluntades.

            Pues verán ustedes, el que suscribe este artículo no está dispuesto a tener al silencio por compañero y es por ello que voy a desempolvar el envoltorio.

            Deseo un o un no, pero no la indiferencia, el silencio y la hipocresía. 

4 comentarios:

  1. Podría ser peor, amigo José, imagina que dependiera de Rajoy... "sí, es una firme decisión", luego es que no ("no me gusta la decisión, pero debo adoptarla"), luego puede que sea que sí otra vez, luego que a lo mejor no, luego te pierdes en el limbo y... al final encima pagas tú la factura de las fotocopias.
    un abrazo fuerte,

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  2. Pues yo, erre que erre, como el chico de la pluma verde.
    Abrazos
    Pepe

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  3. jejeje, por lo menos que se mojen, que nadie se merece que no le respondan...
    un abrazo fuerte

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