sábado, 8 de septiembre de 2012

LA MUERTE SE DERRUMBA







La “MUERTE” se derrumba.

No es Alfa ni Omega,

se desliza entre amantes,

permanencia constante que dormita

entregada a los dos.

Sólo cuando morimos a nosotros

avivamos su sed

y golpea furioso al cuerpo solo.

Somos juntos un alma,

útero siempre fértil,

inmanencia de Dios.



Cuando oímos “TE QUIERO”

se inclinan las acacias del jardín.

No son palabras,

son gotas fatigadas

en desmayo supremo.

Cuando ya nada queda por decir

desbocadas se escapan.

Abundancia de vida que nos cubre.



Y si decimos: “VIDA”,

te lo digo a ti en mí,

tras tu rostro,

más adentro.

Cuando tu aliento exhala la palabra,

se extiende amorosa,

apacigua mi ser

y llega el bienestar

que se asienta en la calma de la espera,

se dilata el espacio,

se hace vida tu voz y declina la luz.



(Del poemario “Inacabada ausencia VI” de José García Pérez)



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