lunes, 17 de septiembre de 2012

España, ¿una?



          Según sondeos publicados en el día de hoy, conversaciones de bares, sobremesas  de las de antes, tertulias más o menos prohibidas y un rumor que se esparce como tsunami, la mayoría de los españoles está en contra del Estado de las Autonomías y sería de su agrado la vuelta al Estado Centralista; puesto que se reconoce que esa marcha atrás es difícil de conseguir, se aboga por adelgazar lo más posible lo que ya es conocido como Reinos de Taifas. El realizador de las citadas encuestas, en la soledad del preconizado de las mismas, otorga al electorado propiamente de derechas ese deseo.

            Suponiendo que los datos sean reales, cabe preguntarse que piensa el electorado de izquierda que, parece ser, vota mayoritariamente a PSOE y PCE; aunque en su origen, no debemos olvidar que izquierdas y derechas se inclinaron constitucionalmente por la concepción autonómica del Estado español.

            También es cierto que si una buena parte de los parlamentarios constitucionalistas, entre los que creo encontrarme, hubiesen tenido la bola de cristal de una sagrada pitonisa que les adelantara el futuro, no hubiesen confeccionado y aprobado la Constitución de 1978.

            Sin olvidar que el actual sistema de Monarquía Parlamentaria es una sucesión normal (?) de la Dictadura a la Democracia y que todo aconteció tras la muerte en cama del dictador, cabe preguntarse si habría que volver a replantearse el actual sistema político en toda su extensión o agachar la cabeza y segur tirando, como podamos, de él como si no existiese otra posibilidad política que cubra a la nación española.

Si optamos por seguir tal como estamos, la ciudadanía discutió, y sigue discutiendo si nos debemos dar un sistema federal puro, un sistema federal asimétrico (con mayor poder para determinadas Comunidades), o que el gobierno, el actual y los anteriores, deje hacer a su antojo a los jefes de las tribus desperdigadas por el llamado territorio nacional.

Lo de ahora no tiene arreglo, a no ser que los dos grandes partidos (el concepto “grande”, no el de grandeza, se les atribuye por los millones de votantes) se pusieran de acuerdo y cambiaran la Constitución si no de raíz, sí al menos en lo referente a su Título VIII; cambiarla de raíz, nos llevaría a otros sistema totalmente diferente: la República.

1 comentario:

  1. querido copo, con toda mi admiración hacia usted y sus escritos, y desde mi histórica ignorancia hacia la España del 68, quisiera hacerle una petición o mejor dicho una pregunta ¿dónde se encuentran esos políticos de los que nuestros padres y abuelos nos han contando que consiguieron levantar España en el 68, y crear unas "libertades" que hoy en día nos esclavizan? ¿por qué se esconden bajo blogs o faceboook y no dan conferencias vox populis, para informar a esta ignorante juventud que va la mayoria hacia un abismo de desinformación sin una salvavidas al que agarrarse?
    me siento decepcionado , con respecto a tantos que como usted opinan de un presente en el cual estamos gracias a su pasado , pero que la mayoria de los presente-futuro no saben de su realidad pasada. les pido informen de su historia española , esa historia de lucha y unión del pueblo .

    gracias por seguir luchando tan incansablemente y cada día .

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