viernes, 21 de septiembre de 2012

El sentimiento nacionalista catalán



           Cuando SM El Rey nos aconseja, a través de su web, que nos dejemos de quimeras, no será este súbdito el que se ponga a aplaudir ante tan escaso romanticismo por parte del Monarca del Reino de España.

           Una quimera es un sueño, una ilusión o una utopía, y ninguno de estos tres conceptos son desechables por decretillo real, es más, creo que son palabras que debemos incorporar a nuestras vidas para impulsar la “chata” concepción que de la misma tienen muchos de los que nos rodean.

Siempre me gustó vivir con la boca abierta, quiero decir: con capacidad de asombro; y aunque son pocas las situaciones que por cuestiones de edad lo consiguen, intento ser permeable a ellas. Vamos, que no coloco frontera alguna que me impida ser utópico, utopía que viene a significar que mis sueños y quimeras puedan convertirse en realidad en un futuro más o menos próximo.

Pues sí, estoy escribiendo sobre las legítimas aspiraciones de numerosos catalanes para convertir a Cataluña en Estado propio, o si quieren, en Nación independiente. Los más hablan del vampirismo nacionalista y los menos, de su realidad emergente para conseguir su sueño, su quimera, su utopía.

Estos últimos no cejarán hasta conseguirla, me refiero a la utopía, y ese deseo, que viene del pasado, será realidad en un futuro más o menos lejano, o más o menos próximo.

La lengua, el pezón y la nana con la que muchos catalanes fueron criados son material suficiente para que los esquizofrénicos, que los hay, no se rasguen las vestiduras cuando, como en el Mayo del 68, los catalanes andan diciendo en estos días: “seamos realistas, pidamos lo imposible

Existe un marco legal,  la Constitución Española que, hoy por hoy, impide que en la actualidad eso sea posible; pero ello no es óbice para seguir soñando, tener quimeras y vivir la utopía como si el futuro fuese ya presente.

Por favor, deje SM que los hombres y mujeres sueñen; se lo digo desde Andalucía, lugar en el que los que ejercitan las quimeras, sueñan, tal vez no con una Nación, pero sí con mayor Justicia.

2 comentarios:

  1. Un pueblo o un individuo incapaces de soñar ya están muertos, aunque caminen.

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  2. un rey del pueblo, pero que sólo comenta a traves de otros qué rey del pueblo es?, el concepto de monarquía está hoy en día desfasado, necesitaríamos un héroe del pueblo como los de ants con dos .... que se atreviera a hablar en el congreso sin represalias y a ejercer su papel de diputado , pienso yo que la mayoría de los diputados no recuerdan que hubo ilusos que los hemos votado para que nos representen allí , y no para que limpien cada día el polvo de su asiento con su divino culo sin hacer ningun comentario, tan sólo votar cuando su partido electo le oblige , iluso de mí pensaba que por encima del partido está el pueblo ESE que lo pone en su asiento.

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