sábado, 11 de agosto de 2012

Lo asesinaron por ejercer de andaluz

             
             No por otra cosa asesinaron a Blas infante los monstruos de aquella barbaridad, sino por ejercer de andaluz. Al nacido en Casares, notario de profesión y estudiante de bachillerato en las Escuelas Pías de Archidona, lugar del que se puede afirmar fue el germen de su conversión a la regeneración de Andalucía al observar las interminables colas de jornaleros para recoger una sopa que les servían de alimento.


            Por ello, en el “”Ideal andaluz”, libro matriz del nacionalismo andaluz que publicó en 1915, se puede leer: “Yo tengo clavada en la conciencia la visión sombría del jornalero. Yo lo he visto pasear su sombra por las calles del pueblo”

            Creó los Centros Andaluces, lugares de debate y formación. Fue predicando la buena nueva andalucista por tierras de páramos, y pensó que el himno de Andalucía podía ser aquel canto religioso que los jornaleros entonaban cuando dan fin a su jornada, canto llamado “Santo Dios”; y así fue.

            En la Asamblea Andalucista de 1918, celebrada en Ronda, se aprobaron la bandera de Andalucía y el himno de esta tierra.

            El 11 de agosto de 1936 un grupo de falangistas entró en casa de Blas Infante, fue detenido y asesinado en el kilómetro 4 de la carretera Carmona-Madrid; dicen que al ser abatido gritó ¡Viva Andalucía Libre!, pero vaya usted a saber si es cierto; lo sí lo es que durante toda su trayectoria vital luchó por ello y escribió por lo mismo.

            En el año de 1940, para escarnio de la inteligencia, el franquismo dictó una sentencia posterior a su asesinato en la que queda escrito: “su ejecución fue debida a que se significó como propagandita de un partido andalucista o regionalista andaluz

            En la actualidad, unos y otros, o sea, derechas, izquierdas y los escombros del Partido Andalucista, juegan a ser poseedores de la herencia de un santo laico que, por intentar ejercer de andaluz, cayó abatido a tiros en una cuneta.

            Dicen y así consta en nuestro Estatuto que es el Padre de la Patria Andaluza, pero ni existen Patria e hijos.


5 comentarios:

  1. Creo que el calor que haría en Sevilla en el día de Sta. Susana de 1936, debió volver locos a los que lo mataron. Así son las cosas sin sentido.

    Besos, corazón.

    Ana Pastor.

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    1. Pues si hizo el calor que hace hoy nos vamos a matar unos pocos por estas tierras.
      Te han hecho un muy bonito comentario al tuyo en Diario la Torre.
      Estaré unos días, creo, sin escribir. Cuestión de ordenador.

      Pom, pom, pom corazón

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  2. Sí, ha sido bonito, gracias a los dos!!, lo he visto y le he contestado, no sé si lo han publicado aún. También he comentado el tuyo de hoy, hay que animar al personal, pero no a matarse, que eso da mucha pereza con tanto calor.

    La semana que viene voy a estar muy atareada no haciendo nada, no, es broma, estaré dedicándole tiempo a Útako, Momoyo y Yusune.
    De todas formas entraré a curiosear un ratito ú otro por si has escrito algo.

    Cuídate del calor, corazón.

    Besos.

    Ana Pastor.

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  3. Esta noche, a eso de las once de la noche, cuando la luna esté en su declive, este que escribe se pegará un zambullido en la mar en compañía de...
    Besos.

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  4. Las lágrimas de S. Lorenzo bajaron a verlo.
    Yo....lo imaginé.

    Un abrazo.

    Ana Pastor.

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