sábado, 4 de agosto de 2012

El primer día




      En la terraza de El Gran Vía, con su pampero en la mesa y el malboro light entre sus dedos, Ignacio, gesticulando con sus manos, hablaba con Alejandra que bebía un gin-tonic con parsimonia. No supe si interrumpir la conversación y sentarme con ellos, o entrar directamente en el bar; opté por lo primero.

-          ¿Puedo sentarme con vosotros y echarme un cigarrillo?
-          Y dos, y un güisqui.
-          Ya me iba. Dijo Alejandra.
-          No, entonces me voy yo.
-          Ya se marchaba.

       Quedamos los dos y, claro es, dije lo que se dice en esas ocasiones en que no se sabe qué decir.
-          Tiene clase esa mujer, ¿de qué hablábais?
-          Del amor
-          Qué bonito
-          Y trágico, también muy trágico.
-          Según lo quieras vivir.
-          No serás tú de los que confunden el amor con el sexo, porque si es así apaga y vámonos.
-          ¿Qué es para ti el amor?

      Ignacio tenía ganas de hablar, se le notaba a leguas;  y así fue. Sin darme cuenta, me fue liando con una perorata sobre el primer día de Cursillos que empezó a resultarme cansina. Que si la primera charla o conferencia, él la llamaba, extrañamente, rollo, tenía por nombre Ideal y que, aunque pudiera parecer que no tenía importancia, era como una bomba con espoleta retardada que estallaría entre los asistentes en el momento oportuno haciendo estragos entre ellos. De lo que se trataba, era de dejar clara la diferencia entre “meta” e “ideal”; que cualquier persona puede y debe tener ambición para conseguir una o varias metas durante su existencia, pero que todas ellas deben ir encaminadas a lograr el ideal de la vida, a saber, el amor.

- “¿Y qué es el amor?”, le pregunté.
         -   “El amor es lo gratis -decía mientras me miraba directamente a los ojos- lo que se da o se recibe sin nada a cambio, pero las personas no se fían de lo que se recibe gratis porque creen que todo tiene un precio. Si hubieses escuchado lo que decía don Ángel sobre eso que llaman “gracia”, comprenderías lo que te quiero decir. Han pasado tantos años que no lo recuerdo, pero si en aquel momento me impactó es porque era verdad lo que me comunicaban. Todo ha ido diluyéndose con el paso del tiempo, pero permanece el acontecimiento, o sea, el ideal de vida aunque haya sido abandonado o tragado por la existencia. Por ello, cuando tú ves y hablas con una mujer, digamos como Alejandra, que no es el caso, y se te ofrece tal como es, el amor, la gracia, se transforma en vida que alienta los años que te queden para finiquitar la larga espera de la vuelta a la ilusión perdida.

            Le pregunté si en esa absurda concepción del amor consistía el primer día del Cursillo y contestó con un dubitativo “”, aunque al instante rectificó argumentando que en ese día existía un momento esencial: la presencia e intervención de un hombre que insistía, tras vapulear a beatos, practicones y fariseos, en que se podía vivir en el amor como ideal de vida.

-          “Ese papel me tocó a mí realizarlo durante muchos años, hasta que me topé de verdad con el amor”
-          “Cuenta, cuenta”
-          “Ni puedo ni debo, porque forma parte de mi intimidad, o si lo prefieres, como estamos hablando en parte de religión, de mi sagrario personal”

5 comentarios:

  1. Claro que existe el amor!!
    Además,ni en el amor ni en los sueños hay imposibles.
    El amor dicen que mueve montañas, yo me conformaría aunque sólo moviese corazones, que algunos los hay durillos.

    El primer día de charla en el cursillo, creo que fué genial. Sólo el cocodrilo debajo de la cama, ya es toda una buena enseñanza.
    El amor como ideal de vida te crea una sanísima paz de espíritu.

    Gracias, besos, y pido perdón porque llegaré tarde al poema del domingo.
    Estaré en El Catllar, un pequeño pueblo a 15 Km. de Tarragona en casa de mi hermano, que no tiene Internet, pero tiene piscina....y me quiere mucho.Ah! se llama José Pastor, pero le llamamos Pepe y compartimos el sentido del humor.

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  2. Mejor la piscina que Internet. Que te lo pases de maravillas.
    Besos, y mucho humor.

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  3. Todo depende...en internet me comunico contigo y con la princesa Magda. Pero lo pasaré bien.

    Te he contestado a la pregunta sobre la empresa, cuando tengas ganas de leer, te vas un poquito más abajo.

    Un abrazo y hasta mañana, corazón.

    Ana Pastor.

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  4. El amor con mayusculas no se busca, se presiente, no se puede ir tras él, te atrapa sin tu consentimiento. Cuando esto ocurre ya no puedes vivir sin él.Si no se materializa esta ahí, en el recuerdo, en el dia a dia, en el futuro. El amor penetra tus entrañas y es el sentimiento por excelencia.

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