sábado, 25 de agosto de 2012

Confección de la candidatura de UCD en Málaga



Para nuestro protagonista era más importante compartir su posible integración en la candidatura de UCD con su grupo cristiano de base, que con su familia. Y así fue, Ignacio convocó a sus tres amigos de grupo para tratar la siguiente cuestión: ¿podía un cristiano formar parte de una candidatura que el tardofranquismo propugnaba?

            Junto a ellos se analizó en profundidad la historia política del PSOE ; y del PCE durante la dictadura franquista. Al primero se le tachó de “desaparecido” durante cuarenta años; al segundo de una cierta acción, más a través del desembarco de Comisiones Obreras en el sindicalismo vertical, que del propio Partido Comunista, y que la prehistoria del mismo dejaba mucho que desear; Alianza Popular fue desechada para un cristiano comprometido por sus ligamentos con la Dictadura; y UCD se vio como un mal menor, necesario, oportuno y plural del que formaban parte miembros del aparato franquista, en especial Adolfo Suárez, y un batiburrillo de social demócratas, liberales y democristianos, algunos de estos últimos miembros activos del llamado “Contubernio de Munich”;  o sea, que el grupo, formado por un jesuita en activo, un médico y un pequeño industrial, otorgó el nihil obstat a la posible integración de Ignacio en la candidatura de UCD. Virginia fue también consultada, pero por regla general ella siempre veía con buenos ojos las propuestas de él.

            Y con algún que otro consejo de su amigo el jesuita, Ignacio apareció en la reunión encargada de confeccionar y aprobar la candidatura centrista de Málaga. Además de Francisco de la Torre, se vio rodeado, alrededor de una mesa, por hombres y una mujer -eran tiempos distintos a los de hoy- desconocidos por él; entre ellos: Cayetano Utrera, en ese tiempo alcalde de Málaga; Huelin Vallejo, apellido de prestigio y miembro del Partido Social Liberal Andaluz que comandaba Manuel Clavero; Joaquín Tena Arregui, de los Tena Arregui de toda la vida, liberal de Ignacio Camuñas; un muy simpático abogado de Fuengirola, Manuel López Ayala, del Partido Liberal de Joaquín Garrigues; Elena Blanco, médico; Ignacio Fernández Berjillos, Federico Brickman, algunos más, y el economista Francisco Villodres, en cuyo despacho tenía lugar la reunión.

            Llegar a un acuerdo final no fue tarea fácil en lo concerniente a la candidatura al Congreso, pues para el Senado rápidamente se postularon y aprobaron: Villodres, Utrera y Berjillos; no ocurrió lo mismo para el Congreso, pues Francisco de la Torre postulaba por Ignacio para un puesto de salida, frente a la oposición de los liberales.

            Finalmente se aprobó que la lista sería encabezada por De la Torre, seguido por Huelin, Ignacio, Tena Arregui, López Ayala, etc.

            UCD se presentó a la Elecciones del 15 de junio de 1977 como una Coalición de Partidos, y en la papeleta que había que introducir en la urna, junto al nombre se consignaba el parido político al que pertenecía el candidato. De la Torre Prados solicitó a Ignacio que fuese como miembro del Partido Social Demócrata Andaluz, partido de Francisco Fernández Ordóñez, al que pertenecía el hoy Alcalde de Málaga, pero Ignacio prefirió figurar en la candidatura como Independiente.

            Así de fácil, de extraña y paradójico fue la entrada de Ignacio en la vida política. Tras el acuerdo, Ignacio solicitó al obispo Buxarrais la dimisión como Presidente de Cursillos de Cristiandad, petición concedida, al tiempo que don Ramón le pedía que no olvidase nada de lo predicado por él durante sus años de permanencia en él.

(Capítulo de un posible libro de José García Pérez)

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