miércoles, 11 de julio de 2012

Y de la anarquía, que nazca la luz




        Hace un rato que el Presidente Mariano Rajoy ha sacado la motosierra y ha anunciado en el Congreso de los Diputados los cortes y recortes que va a dar a los españoles más débiles.

            La gravedad de su discurso no se encuentra en el apocalipsis anunciado, sino en la falsedad de su campaña electoral en la que, mentira tras mentira, aunque ahora las reconozca, no deja de ser una serie de engaños para los que depositaron su confianza en él.

            Y a través de la mentira, ya sabemos, sino la verdad al completo, si una buena parte de ella. Y así, entre mentiras y salvajadas a los nominados, me estoy refiriendo a los que tienen nóminas, podría ocurrir, lo dudo cantidad, que de aquí a un lustro viéramos algo de luz en este oscuro túnel de miseria, corrupción, injusticia y avaricia, que tenemos que recorrer con una linterna de tres al cuarto y sin posibilidad de un recambio de pilas.

            Porque siendo grave lo oído en esta mañana en la que el terral malagueño está haciendo estragos, lo es bastante más lo que se desprende de lo no dicho, o sea, de lo que ya sabía que iba a ocurrir y de lo que está ocurriendo en esta España de reinos de taifas que nos ha llevado al calamitoso estado en que nos encontramos, y junto a lo califas, y a veces ejerciendo de tales, los bancos que, con nuestros ahorros, han montado el mayor desastre económico de nuestra historia.

            Si Rajoy sabía el estado de la situación económica española, ¿por qué prometió no subir los impuestos?, pues toma del frasco, Carrasco, a la primera de cambio sube el IRPF; si Rajoy estaba enterado de que no había un euro para pagar las nóminas de funcionarios y demás, ¿por qué prometió no subir el IVA, el más injusto de los impuestos?, cuando al semestre lo ha hecho por igual para grandes banqueros y desgraciados parados.

            Y ahora viene la gran pregunta, si Rajoy no sabía lo que se iba a encontrar, cuando ya en sus Comunidades se veía venir el desastre: ¿cómo es que se presenta para presidir una nación un inútil como él?

            Es pronto para empezar a pedirlo ya, pero por si la diño por deshidratación, que dimita, por favor. Y con él los diecisiete comuneros. Y a chirona buena parte de los banqueros. Y que reine la anarquía. Y que de ella, de la anarquía, nazca la luz.

3 comentarios:

  1. Jaja!! Entre el fotógrafo y tú, lo habéis dejado guapísimo.
    Gracias, por todo lo que aprendo contigo de política, entre otras cosas.
    Dos besos.

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  2. Ha salido feísimo, pero hoy se lo merece. Una par de besos, sin recortes.

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  3. La anarquía es la unica fuerza que puede ordenar este caos de inmovilismo en el que andamos metidos. La anarquía entendida como fuerza entropica, que contrarreste la inercia de un sistema que se deteriora porque ha dejado de retroalimentarse de nuevas y necesarias ideas.

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