miércoles, 18 de julio de 2012

Parece que han perdido



         Los dirigentes andaluces del Partido Popular actuaron en su último Congreso, el celebrado en Granada, como si hubiesen perdido las elecciones municipales, generales y autonómicas celebradas en Andalucía. Y en verdad ganaron las tres, las dos primeras por goleadas y la tercera por la mínima. Por dicho Congreso, como un fantasma no esperado, apareció de improviso Mariano Rajoy y desapareció como alma en pena; las cosas no estaban para fuegos artificiales, pues se tiene la sensación de ser otra clase de incendios los que se estaban y están preparando.

            Arenas, cuatro veces baqueteado por el ejército socialista y, en la última contienda, por los compañeros de Valderas, diseñó un Congreso para que el PP sea vapuleado por quinta vez, a pesar del rollo ese de que no hay quinto malo.

            Blas Infante vino a decir algo así como que “de Sevilla no puede salir nada bueno”, el notario de Casares (Málaga), encumbrado a Padre de la Patria Andaluza, se refería a revoluciones políticas y no, lógicamente, a la Semana Santa y la Feria de Abril, dos hechos difíciles de superar.

            Que el magistrado y alcalde de Sevilla, señor Zoido, se hiciese con la mayoría absoluta por la ciudad donde el Guadalquivir se enseñorea a su paso, no es mérito suyo sino de la apocalíptica visión que el ilustre Zapatero tuvo de la gestión de la crisis económica. No tiene Zoido, punto de vista muy personal y por tanto discutible al máximo, ese carisma necesario para a la vuelta de la última esquina sevillana, llámese Dos Hermanas, sea capaz de bragarse de tú a tú en unas próximas elecciones autonómicas. Pues bien, dicho la anterior, Arenas ha propuesto, y los militantes han accedido a ello, que Zoido sea el nuevo Presidente del PP andaluz, cuando ha sido en la provincia de Sevilla, y con el magistrado encabezando la candidatura, donde los populares se han estrellado de mala o buena manera, según quién haga la lectura política.

            No satisfecho con ello, Arenas y Zoido, han encomendado a otro Sanz, no el melifluo trabajador de antes, a la Secretaría General, dándose la casualidad de que también es sevillano.

            Y me pregunto: ¿a mí qué me importa todo este trajín?, pero lo cuento para chinchar: es lo mío.

4 comentarios:

  1. Ayyyyyyy como se os nota.......Pero llevas toda la razón de Guatemala en Guatepeor.Ya se lo he dicho yo a mi madre.Besos de tu sobrina "la bética"

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  2. ¿Me puedes explicar lo del quinto malo?, porfa!!
    Conocí a un capitan del ejercito que decía que habían muchos cazurros entre los quintos, pero no creo que te refieras a ellos.
    Gracias, y perdona mi ignorancia.
    Dos besos.

    Ana Pastor.

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  3. Es un dicho, creo, "no hay quinto malo". Deber que a la quinta vez que se intenta algo, se consigue. O tal vez es "tercero malo". Aclarámelo, no sea que meta la pata y no me publiquen la novela.
    Besos.

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  4. Jaja!! Ni para ti ni para mí, creo que tiene que ver con los toros, según me han dicho son cinco en las corridas ¿no?, y dicen que el quinto tiene fama de ser bueno siempre, o sea que tu frase es correcta y te van a publicar el libro en octubre, antes de que "caiga la hoja".

    Dos besos.

    Ana Pastor.

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