jueves, 26 de julio de 2012

Los auténticos "padres" de la Constitución



             La muerte del ex Presidente del Congreso de los Diputados Gregorio Peces Barba ha conseguido que mis neuronas, todavía en forma, hayan retrocedido a los tiempos del debate constitucional, hoy tan manoseado, criticado y poco aplaudido por la ciudadanía. Y es que desde siempre me llamó la atención el calificativo de “padres” para los siete magníficos, a saber: Pérez Llorca, Herrero de Miñón, Gabriel Cisneros, Jordi Solé, Manuel Fraga, Miquel Roca y Peces Barba.

            Cuando se fragua una Ley en el Congreso, la misma tiene que ser aprobada por tres, llamémosles, organismos: ponencia, comisión y pleno, conformados respectivamente  por siete, treinta y cinco, y la totalidad de sus señorías. Los ponentes, en este caso los llamados “padres”, son los encargados de redactar un borrador de Ley que puede ser cambiado en Comisión con nuevas aportaciones y, por fin, aprobado en Pleno, aunque lógicamente puede sufrir transformaciones durante su debate y votación.

            Pues bien, la Comisión iba discutiendo y aprobando, no sin grandes discusiones y con algún voto en contra, en especial al artículo que hace mención a las “nacionalidades”, el dictamen de la Ponencia, hasta que al llegar al artículo 27 que hace referencia al tema educativo, los diecisiete diputados de UCD alinearon sus votos con los de AP y, como resultado de ello, los congresistas del PSOE se retiraron de la Comisión, lo que provocó un auténtico revuelo político.

            Fueron Fernando Abril y Alfonso Guerra, seguro que a través de Suárez y Felipe, los encargados de restablecer el orden y asegurar una Constitución de consenso. A tal fin, ambos diputados, se reunieron durante algunas noches en el restaurante madrileño José Luis, y se comprometieron a que el Congreso tenía que parir una Constitución aprobada por las mayorías de la Cámara, UCD y PSOE, que al mismo tiempo representaban mayoritariamente a la ciudadanía española.

            Y así fue; a partir de ese acuerdo o consenso, el articulado de la Constitución fue aprobándose sin problemas, aunque hoy, transcurridos 34 años, los pueda tener.

            No quiero “quitar rey”, pero sí dejar claro que si existieron padres “putativos” de la Constitución estos fueron Abril y Guerra. Y si hubo un auténtico padre, fue el pueblo español.

            Para que conste.

2 comentarios:

  1. Tú fuiste uno de los protagonistas de la historia.
    Deberías añadirlo a tu novela.
    En los libros que le he leido a Alfonso Guerra:
    "Cuando el tiempo nos alcanza" y "Dejando atrás los vientos", también habla de aquella época, desde su punto de vista.

    Besos.

    Ana Pastor.

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  2. Veremos cómo hacerlo. Hoy ando perdido porque han llegado mis nietas e hija.
    Besos

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