domingo, 29 de julio de 2012

INACABADA AUSENCIA (I)


EL POEMA DEL DOMINGO

INACABADA AUSENCIA (I)

¿De dónde viniste,
vértigo de criatura?
Sabes bien que te quiero
y dejas que me vaya.
No creas si te digo
que sí puedo vivir.
No creas mis palabras,
mira mis ojos,
y vente con el viento,
mira que muero solo.

Sin quererlo, emergiste
como rosa de luz
entre sombras de flores.
Escapaste ligera.
Ya no hay sombras ni rosa
ni flores en mi estancia.

Inacabada, mi alma
busca nuevos encuentros
entre flores umbrías.
Las  quiero con cariño,
con dulce mansedumbre.
Igual, siempre lo mismo,
atardeciendo lejos,
amaneciendo fuera
de mí.

Pero lo nuestro,
-lo mío- es otra cosa:
Un hallazgo divino
que no devolveré.
Es el sueño soñado
en la noche de julio:
estrellas por la mar
mecidas y asombradas
en la cúpula negra
de la noche que fue.
Asombradas de sí
son estrellas y mar,
agua y fuego más luz,
un nuevo ser los dos.
Necesito de ti
y dejo que te alejes,
pero siempre quedas
¡qué locura de espacio
tenerte sin quererte!

(De “Silabario de amor” de José García Pérez)

3 comentarios:

  1. Atardeciendo lejos y amaneciendo fuera de ti,
    ¿se puede?, pero entristece.

    Gracias por tu poesía del domingo, sin ella no sería igual.

    Besos.

    Ana Pastor.

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  2. Tan exquisita como siempre.
    Besos, amiga.

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