sábado, 28 de julio de 2012

Cinco millones setecientos mil parados



             Estos titulares no son agradables, pero son ciertos. Son los nuevos y últimos datos: en esta querida y extraña España, cerca de seis millones de sus habitantes se encuentran, los lunes, martes, miércoles, jueves… mirando al sol con los brazos cruzados y mirando un horizonte en el que no se atisba esperanza de cambio. ¿Y qué cambio pude existir en un país de emigración y dónde el cambio de sistema de productividad es imposible de realizar?

            El alcalde de la localidad matriz de este digital, el lugar donde el azahar se adelgaza, Alhaurín de la Torre (Málaga), don Joaquín sale a defenderse de las acusaciones de un concejal de la oposición que le acusa de ganar mensualmente 9.000 euros y aclara, para que no existan problemas, que él percibe entre esto y lo otro, vaya usted a saber a qué se refiere, que sus nóminas andan cercanas a los 8.000 euros. Y este es el problema, que no hay problema, que la revolución social no estalla y que los parados siguen con los brazos cruzados mirando al sol.

            Los datos son terroríficos: en un millón setecientos mil hogares todos sus componentes se encuentran en paro técnico y, en Andalucía, de cada tres habitantes, uno va con las manos en los bolsillos tatareando un no sé qué discurso real que rompe los moldes del discurso oficial, de la prima de riesgo, de la bolsa y de las teorías de Rajoy, Montoro y Guindos.

            Y esto ha ocurrido durante el segundo trimestre de este mal año donde el personal busca el café que cueste noventa céntimos y huye del bar en el que se abone un euro por un solo; quiero decir que el currante, pobre currante, no como don Joaquín, mira diez céntimos con lupa.

            O esto se rompe en dos partes o todos estos datos son una mentira, y es que no es posible que se alardee de embolsarse honradamente ocho mil euros en un par de tacadas y, además, ser excelentísimo, y que la muchedumbre que conforma la ruina vote y vote, sin cesar, no ya en Alhaurín, sino en toda España, este sistema que, por obsoleto, habrá que cambiarlo por las buenas o por las malas.

            Mejor por las buenas; digo yo.

www.papel-literario.com

3 comentarios:

  1. "Ni grande ni pequeña, sin medida, enorme en el afán de su entereza, única siempre pero nunca unida; de quijotesca en quijotesca empresa, por tan entera como partida, se sueña libre y se despierta presa".

    Así veía España D. José Bergamín hace más de cien años;.... y seguirá lloviendo, y seguirá secándose.

    Feliz finde, corazón!!

    Besos.

    Ana Pastor.

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  2. Buena cita de Bergamín; y lo que es peor es que cierta.
    Lo de Guerra, fenomenal: pastelera, dulce pues, hotel Alfonso XIII... vamos, una ricura en el buen sentido de la palabra.
    El "canijo" es y fue un político digno de ser admirado por mujeres como tú; qué envidia.
    Besos.

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  3. ¿Envidia?, jaja!! Venga! que te saco los colores.
    Si admiro a Alfonso Guerra es por su forma de escribir, siempre me gustó más el arte que la política,aunque para hacer política se tenga que saber hasta gramática parda; peeeeero, estoy enamorada de tu poesía, oh José, y eso ya te lo he confesado unas cuantas veces, ese tu/mi libro azul "Donde el viento silba nácar", (lugar donde me gustaría estar ahora), me llegó al alma y me hace suspirar cada vez que encuentro una frase en la que me detengo, por ejemplo:

    "El hoy es eterno,
    aviva la lumbre
    de nuestros amores
    con finos perfumes."

    Ay!! esos duendes....

    Más besos.

    Ana Pastor.

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