jueves, 14 de junio de 2012

El problema es el 9



            Ustedes, querid@s lector@s, pueden dar todas las vueltas que deseen a su problema, a la cachonda prima, a la verdad o mentira de nuestros políticos y políticas, al fascismo y al franquismo y a la extrema izquierda, a l@s indignad@s, al problema de los mineros, a las cachazas de Rajoy, a la conversión de Rubalcaba, a la visión economicista de Cayo Lara, al déficit, al vecino de Granada que, tras introducir su pene en un cilindro de acero y viendo y sintiendo que la “cosa” se ponía fea y no volvía a tu tamaño de pinganillo insignificante, tuvo que llamar a Urgencias y ésta a los bomberos para desatascar la guarrería, ustedes, decía, pueden pensar lo que quiera, pero hoy lo que preocupa a una inmensa mayoría de españoles es si la roja va a jugar o no, con un delantero centro nato, llámese Torres, Llorente o Negredo, frente a los aguerridos y bebedores irlandeses.

            Es el honor, que no sé muy bien, lo que nos jugamos; mientras que con la prima nos jugamos la manduca al tiempo que hacemos de primos, pero sin tener ningún parentesco con ella.

            Poquito a poco, y un poco haciéndose el despistado, el gentío va sacando mediante tarjetas de créditos sus ahorrillos y amontonando los billetillos en lugares recónditos de los hogares, y durmiendo con una buena estaca a la vera de los zapatos por si las moscas.

            El pueblo, acojonado como está, ahorra más que nunca y las Administraciones gastan como siempre. Así que deuda pública aumenta y la privada, la de mi vecino, disminuye porque que yo sepa, y soy un buen observador, lleva cantidad de años con los mismos zapatos.

            Los listos, los que desean acertar en sus previsiones económicas, están pendientes del llamado domingo griego, donde parece ser, según expertos, que nos la jugamos también los españoles.

            Pero lo que se dice jugar, hoy de aquí a tres o cuatros horas los chicos del Marqués de Del Bosque; pues es de ahí, si perdemos el honor, de donde puede llegar la auténtica revolución.

Un servidor, por si las moscas, sacaría un 9.

www.josegarciaperez.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario