sábado, 23 de junio de 2012

Canto para ser libre (III)



Que no pequen más la palabras
y las Musas deslicen su mensaje.
Yo, poeta, trascribo solamente:
me humillo y me ensalzo en sus cánticos:
soy su dios con minúsculas
en las noches que callan las estrellas.

El campo es verde, solamente verde,
con espigas de todos los colores.
La mar envuelve su misterio,
todo lo puede,
y cuando muere el día se repliega
enternecida sobre sí.
No es cielo lo que llaman cielo,
es el lugar donde acampan los astros.
El sol es una diminuta esfera
que da calor y vida
y de él dependemos más que de Dios.

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