lunes, 21 de mayo de 2012

¿Maestros en guerra?




           Bueno, en verdad no sólo los maestros, sino también profesores, catedráticos y alumnos, se preparan para iniciar la guerra de la Educación que finalizará con el trasvase de una millonada de euros que irá desde las ruinosas cuentas de interinos e interinas a las arcas del Estado, oh el Estado, ese concepto que asusta por su indefinición.

            En este tema, el de la enseñanza, sí que uno tiene espolones para repartir por doquier. Ya ven, desde aquella primera paga mensual de seiscientas ochenta pesetas, unos cuatro euros, céntimos arriba/abajo, y 60 alumnos, de 6 a 12 años de edad, por aula en la Escuela Unitaria del Cerro Blanco (Dos Hermanas), hasta la jubilación que machaco hoy  día a día, no sea que se interrumpa el ciclo, ha pasado la friolera de sesenta años viviendo todos los cambios educativos y asistiendo todos los 12 de Octubre a festejar la patrona de la Benemérita para ver si el Comandante de Puesto de la Guardia Civil me regalaba una bolsita con un buen salchichón en su interior, y así ahorrar los gastos de manutención del día siguiente.

            Cuando no existían tantos IES desparramados por estos páramos ruinosos, los Maestros de Escuela nos ganábamos la manduca preparando a la chavalería con clases particulares para que pudieran acceder al Bachillerato a través de la enseñanza, no libre, sino por libre. Son cientos de miles de personas en la actualidad, los que deben su primer título al Maestro que, tras una jornada con cuarenta, cincuenta o sesenta alumnos, multiplicaba los panes y los peces de la enseñanza a los alumnos más aventajados, y algunas veces sin nada a cambio, o sea, pura vocación.

            Ho se inicia la “lucha” contra los recortes en Educación, y en especial por la subida de la ratio profesor/alumno con el posible despido de interin@s, además de subidas de matrículas y merma de becas.

            Creo, por favor no me lapiden aunque me expongo a ello, que no existe mayor recorte en Educación que la desmotivación del profesorado, y ello se consigue recortando el sueldo del mismo. Tal vez, no lo sé, un Maestro haría frente a tamaña injusticia, pero un Profesor es algo distinto.

            Acierten la diferencia: el debate está servido.

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