viernes, 2 de marzo de 2012

Existencia y vida


NO fui capaz, a secas, sin tapujos.
Tuve miedo de mí, de ti, de todo
y sin embargo te amo.
¿No me crees?
Si me vieras llorar
cuando apago la luz y se enciende tu sombra.
No me crees,
y sin embargo te amo.


NOTA: El autor de esta “Negación” confundió durante años, muchísimos años, “existencia” con “vida”. Un día, atravesando la “existencia” se encontró con la “vida”, y nació de nuevo. Es, por tanto, joven a la “vida” y anciano a la “existencia”.
Cuando solamente “existía”, dedicó sus años a caminar sobre las huellas de los demás; siguió a numerosos hombres; aprendió diversas doctrinas; estudió algunas carreras; consiguió algunas metas y obtuvo algunos premios.
Cuando descubrió la “vida”, empezó a amarse y descubrirse como ser diferenciado; siguió los impulsos de su corazón; aprehendió entre sus manos la belleza del vacío; supo saborear el camino; consiguió ver, por un instante, el ideal de “ser hombre”, y soñó con la armonía.
En la actualidad dedica su tiempo a vivir.

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