martes, 24 de enero de 2012

El juez Garzón y la Ley de Amnistía de 1977


Se está hablando en demasía sobre el juicio que se realiza al juez Baltasar Garzón porque en su día iniciara un sumario contra los crímenes del franquismo. Existen posturas encontradas sobre el mismo en el interior de España y fuera de ella; las redes sociales están que echan humo; y ya ha recibido un servidor, en contestación a diferentes comentarios, alguna que otra respuesta más o menos no aceptable.

La llamada Legislatura Constituyente, de la que me honro en pertenecer, tuvo, sin duda alguna, momentos de luz y sombra; para algunos hasta la propia Constitución, en su conjunto, tuvo más de lo segundo. Pero creo que no es discutible que a los hombres y mujeres que la conformamos nos unía el afán de superar la confrontación que la Guerra Civil, y sus graves secuelas, había instalado en España.

Tal vez fue por eso que la primera Ley aprobada por aquel Congreso formado tras las elecciones del 15 de junio de 1977 fuese la Ley de Amnistía. Creo que si alguien me preguntase cual fue el momento más importante para mí en aquellos años de “prehistoria” política, afirmaría con contundencia que la aprobación de aquella Ley, desde luego que bastante más que la elaboración de la propia Constitución.

Al igual que la Legislatura mencionada, el juez Garzón también ha tenido momentos de luces y sombras, y entre estás últimas creo que política y jurídicamente la mayor de ellas fue la de abrir un sumario para juzgar los crímenes del franquismo, que ciertamente los hubo, pero que la citada Ley los amnistió. Dura ley, sin duda, pero humana como ninguna pues unos y otros, derecha e izquierda, UCD, PSOE, PCE y otros, dejaron a un lado gran parte de la bilis acumulada e hicieron y aprobaron una norma legal que restaurara el odio acumulado durante decenios.

Para terminar, tan sólo subrayar que en el apartado a) del artículo segundo, se lee: “En todo caso están comprendidos en la amnistía los delitos de rebelión y sedición, así como los delitos y faltas cometidos con ocasión o motivo de ello, tipificados en el Código de Justicia Militar”

El juez Garzón, sea cual sea, el veredicto del juicio en que está envuelto, jamás debió saltarse a la torera la Ley de Amnistía emanada del pueblo, aunque ahora una parte mínima de ese pueblo abjure del comportamiento de aquellos diputados y diputadas constituyentes.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

4 comentarios:

  1. Muchos toman la ley como suya cuando les interesa.Es una forma de hacerse publicidad porque no saben otra.
    Besos de tu sobrina " la bética".

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  2. Qué alegría verte asomada al blog. El señor Garzón jugó a ser estrella y puede terminar estrellado. Besotes.

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  3. Poco a poco se va retomando la "normalidad", al menos lo intentamos, ya sabes.Besos

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