martes, 10 de enero de 2012

Andalucía, la decisión (II)


Tras mi intervención en la reunión con Plácido Fernández Viaga, el periodista sevillano Antonio Lorca publicó en “El Correo de Andalucía” una extensa entrevista de la que expongo los siguientes párrafos:

1) “Si todos los parlamentarios andaluces nos hubiéramos olvidado un poco de nuestros respectivos partidos políticos y atendido más a las necesidades de nuestro pueblo, la realidad actual quizás sería otra”
2) “Aunque algunos se puedan rasgar las vestiduras, la voz de Andalucía aún no se ha oído. Sí, por el contrario, la de Cataluña y el País Vasco.
3) “Yo sentí la necesidad de decir ‘basta’, pero no fui capaz de ello por cobardía política y por la propia disciplina de la dinámica parlamentaria”
4) “Pero también soy el primero que acuso de que ningún político andaluz se levantara a decir ‘ya está bien’.
5) “Yo estoy ubicado en un partido centralista y opino que no voy a salir de él. Pero si existiera un partido nacionalista andaluz que no jugara a la demagogia, lo vería muy positivo de cara a nuestra región”

Ignacio Huelin (ya fallecido), diputado de UCD por Málaga, que provenía del Partido Social Liberal Andaluz de Manuel Clavero, y que votó en contra del término nacionalidad en los debates constitucionales, arremetió públicamente contra mí y, en una entrevista publicada en Diario Sur, decía lo siguiente: “Al carecer de contenido, sus declaraciones han constituido un lamentable golpe de efecto que no dejo de lamentar, pero que nacen y mueren en su exclusivo círculo personal. Por una razón muy sencilla: porque la Constitución consagra el principio del poder central por el regional y lo consagra para todas las regiones con el mismo techo”

Seguro que mi buen amigo Ignacio, si viviese actualmente no diría lo mismo que hace 33 años.

El tiempo ha corrido, pero en el día de hoy existen regiones que son casas matas y otras que son auténticos rascacielos. No todas tienen el mismo techo.

Sitúen ustedes a Andalucía donde estimen oportuno; un servidor lo tiene muy claro.

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